{"id":1641,"date":"2013-05-20T21:31:29","date_gmt":"2013-05-20T21:31:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=1641"},"modified":"2013-05-22T07:25:54","modified_gmt":"2013-05-22T07:25:54","slug":"la-soledad-del-porvenirista-por-roberto-lumbreras","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=1641","title":{"rendered":"LA SOLEDAD DEL \u201cPORVENIRISTA\u00bb, por Roberto Lumbreras"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_1673\" style=\"width: 241px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-en-en-su-estudioL-1.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1673\" loading=\"lazy\" class=\"size-thumbnail wp-image-1673 \" alt=\"Foto de Ram\u00f3n en en su estudio. Propiedad del Archivo General de la Adminsitraci\u00f3n del Estado.\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-en-en-su-estudioL-1-290x290.jpg\" width=\"231\" height=\"231\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-en-en-su-estudioL-1-290x290.jpg 290w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-en-en-su-estudioL-1-50x50.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1673\" class=\"wp-caption-text\">Foto de Ram\u00f3n en en su estudio. Propiedad del Archivo General de la Administraci\u00f3n del Estado.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 A Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna se le ha considerado un verdadero vanguardista, incluso se ha llegado a afirmar que en \u00e9l cab\u00edan todas la vanguardias, quiz\u00e1s por interpretar al autor de <i>Ismos<\/i> como\u00a0 enciclopedista y valedor de todos los movimientos de la vanguardia art\u00edstica europea, \u00a0m\u00e1s un ap\u00e9ndice con otros nuevos<i> ismos<\/i> sacados de su propia chistera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero esta vanguardia de Ram\u00f3n fue a nuestro juicio una falsa vanguardia, como sus <i>falsas novelas<\/i>, y sus falseados retratos, y en Ram\u00f3n\u00a0 no procede la consideraci\u00f3n de aut\u00e9ntico vanguardista. Hay, s\u00ed, una afinidad, incluso un matrimonio (pol\u00edgamo y de conveniencias) con las vanguardias, pero Ram\u00f3n no es vanguardista, ni \u201cpara-vanguardista\u201d, ni \u201csupra-vanguardista\u201d. Conviene mejor para explicar la tesitura de Ram\u00f3n esa etiqueta que \u00e9l mismo se puso de \u201cporvenirista\u201d. El termino \u201cporvenirista\u201d, adem\u00e1s de no tener la nota \u201ccombativa\u201d (iconoclasta) del concepto est\u00e9tico \u201cvanguardia\u201d, lleva impl\u00edcita la idea de la \u201cb\u00fasqueda constante\u201d proyectada hacia un futuro incierto, un futuro siempre por venir que le permita nuevas b\u00fasquedas, sin un objetivo definitivo que pudiera jubilarlo como creador. Pues Ram\u00f3n es un inconformista en constante dial\u00e9ctica, como declara en su cuento autobiogr\u00e1fico <i>El hijo surrealista<\/i>, donde habla de la \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d y el \u201cm\u00e1s all\u00e1 constante\u201d: m\u00e1s all\u00e1 incluso del <i>ultra-ismo<\/i> de Cansinos Assens.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero volvamos a la idoneidad del t\u00e9rmino \u201cporvenirista\u201d. Ninguno m\u00e1s acorde con la actitud de Ram\u00f3n. \u201cPorvenir\u201d: que no es meta, sino vago horizonte que lo gu\u00eda en un camino sin fin, inalcanzable, el ideal al hay que tender. En la dedicatoria de <i>Automoribundia <\/i>a su mujer, Luisa Sofovich, Ram\u00f3n habla de este \u201cideal\u201d, de su \u201clarga vida de aspiraci\u00f3n al ideal\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Lo que hace asimilar a Ram\u00f3n con las vanguardias son conceptos relacionados con esa creatividad propia del ni\u00f1o: virginal, espont\u00e1nea, l\u00fadica y ef\u00edmera, nacida de una capacidad inagotable de asombro. Pero hay un aspecto sustantivo que lo aparta de las vanguardias: la ausencia de una verdadera actitud iconoclasta; de hecho, Ram\u00f3n se declar\u00f3 expresamente ajeno ella. La entidad de su arte no estaba en la negaci\u00f3n de los otros. Ram\u00f3n no renuncia a nada, todo le sirve: s\u00f3lo le basta ver lo que hay de valioso en lo inservible, de inaudito y nunca visto en lo viejo. Por eso quiz\u00e1s s\u00f3lo \u00e9l pudo tener la valent\u00eda y la ocurrencia de escribir un <i>Ensayo sobre lo cursi<\/i>, para salvar lo cursi.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Por otra parte, Ram\u00f3n es consciente de sus conexiones con la tradici\u00f3n literaria m\u00e1s puramente espa\u00f1ola, que tiene como notas constantes y <i>sui generis <\/i>el humor y el REALISMO. Realismo con may\u00fasculas, con las mismas may\u00fasculas que RAM\u00d3N, para significar que no se trata desde luego, una vez m\u00e1s en el caso de Ram\u00f3n, del realismo al uso, de un realismo simple o simpl\u00f3n. Ram\u00f3n, como dijo Macedonio Fern\u00e1ndez: \u201cEs el mayor realista del mundo como no es\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Ram\u00f3n era un escapista, pero no realidad como tal, sino de una determinada realidad: la realidad plana, inamovible, manida, aburrida; esa realidad de fot\u00f3grafo de la palabra. Ram\u00f3n no huye a la gruta por escapar del palacio, sino que, como los barrocos, se construye un palacio imposible rodeado de rocalla, de extravagancia, de sorpresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 El inconformismo radical de Ram\u00f3n no lo es tanto contra el realismo-naturalismo, como contra su manera chata de trabajar con la realidad sin transcenderla, sin recrearla. Por eso Ram\u00f3n se identifica con Goya y no con Vel\u00e1zquez. Nuevamente debemos acudir a la paradoja para explicar este, valga el ox\u00edmoron, \u201crealismo transcendentalista\u201d de Ram\u00f3n. El autor de <i>El Rastro<\/i> era un materialista que buscaba el alma de los entes. Ram\u00f3n trabajaba con las cosas, y las juntaba, y las desfiguraba creando belleza con una t\u00e9cnica caleidosc\u00f3pica: el mundo pon\u00eda sus entidades y Ram\u00f3n la lente especular que devolv\u00eda conexiones y configuraciones nuevas y bellas de las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 La actitud de Ram\u00f3n frente a las vanguardias art\u00edsticas es una actitud de <i>adopci\u00f3n<\/i> y <i>acomodaci\u00f3n<\/i> a un h\u00e1bitat receptor, m\u00e1s que la identificaci\u00f3n aut\u00e9ntica con ellas; o dicho de otra forma, Ram\u00f3n <i>empatiza <\/i>con las vanguardia, <i>no simpatiza<\/i>. Ya las primeras l\u00edneas de su <i>Ismos<\/i>, Ram\u00f3n tiene buen cuidado de tasar su postura de \u201cestrecha confidencia\u201d con las vanguardias de entreguerras. Esta acomodaci\u00f3n y vecindad sin una verdadera identificaci\u00f3n con las vanguardias art\u00edsticas, se refleja en esa distancia que existe ente \u201csujeto receptor\u201d y la \u201ccosa percibida\u201d, que lleva a Ram\u00f3n en su citado compendio de ensayos <i>Ismos<\/i> (1931) a hablar de las vanguardias cosific\u00e1ndolas, como lo har\u00eda en una de sus monograf\u00edas; incluso analizando con un \u201cmetacubismo\u201d los aspectos multifaciales del \u201cpicassismo\u201d, y de los dem\u00e1s \u201cismos\u201d:<\/p>\n<blockquote><p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i>\u201cOtros escogen estas materias para hacer juegos de enrevesamiento. Yo les he escogido para hacer juegos de verdad clara\u201d (&#8230;) \u201cEl misterio de que una cosa literaria resulte es que est\u00e9n bien hallados los \u00e1ngulos&#8230; Todo estriba en saber apreciar qu\u00e9 \u00e1ngulo es el interesante\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Este proceder de Ram\u00f3n, es por otra parte acorde con su actitud general ante el mundo. Ram\u00f3n siempre era el sujeto y el mundo el objeto; \u00e9l ve\u00eda ( \u201cyo soy un mirador\u201d), y tomaba, cosific\u00e1ndolo todo: fuera un personaje para biografiar a su capricho, todo un movimiento literario, o -\u00a1ah\u00ed es nada!- el mismo Cielo (\u201cesa inmensa cosa\u201d). En el pr\u00f3logo a su <i>Ismos<\/i>, Ram\u00f3n describe a su manera los distintos movimientos vanguardistas, y ya en el tercer p\u00e1rrafo nos advierte que va a operar con ellos con el mismo protocolo de laboratorio que usara en el caso de las greguer\u00edas:<\/p>\n<div id=\"attachment_1647\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-joven-con-pajarita-2.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1647\" loading=\"lazy\" class=\"size-thumbnail wp-image-1647\" alt=\"Foto de Ram\u00f3n joven con pajarita. Propiedad del Archivo General de la Administraci\u00f3n del Estado.\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-joven-con-pajarita-2-290x290.jpg\" width=\"290\" height=\"290\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-joven-con-pajarita-2-290x290.jpg 290w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Foto-de-Ram\u00f3n-joven-con-pajarita-2-50x50.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1647\" class=\"wp-caption-text\">Foto de Ram\u00f3n joven con pajarita. Propiedad del Archivo General de la Administraci\u00f3n del Estado.<\/p><\/div>\n<blockquote><p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cVoy a hacer lo m\u00e1s prohibido por ciertos absolutistas te\u00f3ricos, que es mezclar el nuevo arte y la literatura; pero del conjunto de esta herej\u00eda brotar\u00e1 una idea general de c\u00f3mo es m\u00e1s verdad de lo que parece esta influencia rec\u00edproca\u201d (&#8230;) \u00abde la mezcolanza de unos con otros [Ismos] y sus doctrinas brotar\u00e1 la palingenesia del arte nuevo, el hor\u00f3scopo para entenderlo&#8230;\u201d .<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subrayemos las palabras \u201cmezcla\u201d y \u201cherej\u00eda\u201d, y la advertencia previa de ser un ensayo contra la norma: esencialmente, la objetividad del g\u00e9nero, en favor de la subjetividad de Ram\u00f3n. En esta mezcla her\u00e9tica, Ram\u00f3n utilizar\u00e1 como ingredientes la pasta base de la literatura y los \u201csalpicones\u201d de los \u201cismos\u201d, sirviendo a un \u00fanico y falso \u201cismo\u201d: el guiso del \u201cramonismo\u201d. \u00a0Otra nota que delata su objetivizaci\u00f3n de los movimientos vanguardistas al servicio de sus glosas particular\u00edsimas, es la licencia de acu\u00f1ar nuevos nombres de ismos, por ejemplo el \u201ccharlotismo\u201d, el \u201cbotellismo\u201d o el \u201cestantifermismo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 N\u00f3tese que el hecho mismo de empatizar a la vez con todos los ismos, que es la nota aglutinante de esta colecci\u00f3n de ensayos, no es acorde con la actitud de mera coexistencia entre dichos idearios personalistas, a menudo envueltos en fuego cruzado, y con la \u00fanica <i>entente<\/i> de una uni\u00f3n frente al peligro com\u00fan de la reacci\u00f3n y la involuci\u00f3n est\u00e9ticas.\u00a0Pero lo que debe ser definitivamente clarificador es la opini\u00f3n del mismo Ram\u00f3n, cuando ya en 1929, en las v\u00edsperas del estreno de sus<i> Medios seres<\/i>, declara a Montero Alonso para <i>Nuevo Mundo:<\/i><\/p>\n<blockquote><p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/i> \u00abYo ya no soy vanguardista. He renunciado a ese bello nombre que se ha vuelto insultante&#8230; Yo soy porvenirista, y por eso la tesis de mi obra es la tesis hacia el porvenir\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Siete meses despu\u00e9s, en el n\u00famero 85 de <i>La Gaceta Literaria<\/i>, Ram\u00f3n es entrevistado, junto a otros siente escritores, sobre el tema \u201c\u00bfQu\u00e9 es la vanguardia?\u201d. Ram\u00f3n habla del tema con ret\u00f3rica exaltada, pero no llega a declararse vanguardista, lo que hubiera contradicho su nueva posici\u00f3n de \u201cporvenirista\u201d manifestada en la sosegada entrevista citada de <i>Nuevo Mundo<\/i>. La de <i>La Gaceta Literaria<\/i> es una entrevista \u201cbalance, liquidaci\u00f3n y finiquito\u201d en el momento en que el barco de las vanguardias hace aguas por el \u00f3xido de su casco envejecido. Ram\u00f3n, como valedor m\u00e1s egregio de las vanguardias, sale a recibir con una larga serie de circunloquios al \u201ctoro\u201d de la encuesta, y le da una serie de capotazos de estudio, antes de tomar posici\u00f3n para salir airoso.\u00a0 Ram\u00f3n, prudente, no sale a pecho descubierto; demuestra sus habilidades diplom\u00e1ticas, su talento para contentar a todos, su capacidad para embaucar con la magia del significante. Hay un elogio del muerto y unos <i>\u00a1vivas!<\/i> finales a la vanguardia y al vanguardismo, que no son arengas de \u00e1nimo sino flores en corona de exequias. Y finalmente, para que el muerto no reviva, Ram\u00f3n le da el pasaporte a la eternidad, haci\u00e9ndolo gloriosamente paradigm\u00e1tico; al mismo tiempo que se remite al concepto etimol\u00f3gico y gen\u00e9rico de vanguardia, la vanguardia imperecedera, y perpetua, legitimando subrepticiamente su reci\u00e9n inaugurado \u201cPorvenirismo\u201d:<\/p>\n<blockquote><p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/i>\u201c&#8230;Se trata de una palabra integ\u00e9rrima que se ha de repetir mudamente en el porvenir como un espectro inmortal&#8230; Si es heroico el que va delante, el que ve primero, el que se atreve a ir m\u00e1s all\u00e1 con lo inexplorado, ser\u00e1 un vanguardista\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 El \u201cporvenirista\u201d que era Ram\u00f3n tuvo que ser testigo del \u00faltimo estertor de las vanguardias, que en su sino jovial llevaban la obligaci\u00f3n de morir j\u00f3venes. La cosa se puso muy seria. Primero vino la guerra y luego la \u201cguerra fr\u00eda\u201d. Eran tiempos de reconstrucci\u00f3n, no de iconoclasia vanguardista. Las democracias hab\u00edan sufrido tanto que se hab\u00edan endurecido y vuelto muy susceptibles, vigilantes, fundamentalistas, extremo-dem\u00f3cratas, por contagio con las dictaduras al acecho. El nuevo ciclo ten\u00eda un rictus de cansancio, una mirada de nostalgia, de escepticismo, de existencialismo. En medio de los bald\u00edos de escombros y entre el recuento de muertos y desaparecidos, nadie hubiera aceptado aquellas trivializaciones irrespetuosas de Ram\u00f3n, hablando de la muerte como \u201cun estado donde no se fuman puros\u201d o tentando a la \u201cdama de la guada\u00f1a\u201d afirmando: \u201cme doy un atrac\u00f3n de fiambre, luego todav\u00eda no lo soy\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 A Ram\u00f3n, que no quer\u00eda reconstruir, sino huir, huir para escribir (y escribir para huir), lo realojaron en la camisa de fuerza de su \u00abgeneraci\u00f3n unipersonal\u00bb. Pero no lo amordazaron. S\u00f3lo le pidieron que no armase revuelo, que bajase el tono de su vozarr\u00f3n, que lo adelgazase con la frase adelgazada hasta la quintaesencia de la literatura que era su greguer\u00eda. Ya no le pidieron que se dedicase al teatro, ni a la novela, ni al ensayo&#8230; Aquella burgues\u00eda ilustrada ya s\u00f3lo le encargaba un pu\u00f1ado de esas \u201cocurrencias\u00bb suyas, para mojarlas como los churros y celebrar la ef\u00edmera anarqu\u00eda de la ma\u00f1ana dominical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Y Ram\u00f3n se qued\u00f3 s\u00f3lo, sin los ruidosos y joviales <i>ismos<\/i>, todav\u00eda m\u00e1s solo, \u201cram\u00f3n solo orquesta de tromb\u00f3n\u201d esperando el porvenir, el siguiente ciclo favorable. El ciclo que no lleg\u00f3 a ver, debilit\u00e1ndose en su exilio argentino, falto de motivaci\u00f3n, agobiado por problemas de prosaica supervivencia, de nostalgia, de salud, de desencuentro con la intelectualidad que lo hab\u00eda aclamado, con los amigos que lo hab\u00edan abrazado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"center\"><b><i>\u00a9 Roberto Lumbreras<\/i><\/b><b><i>.<\/i><\/b><i><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna se le ha considerado un verdadero vanguardista, incluso se ha llegado a afirmar que en \u00e9l cab\u00edan todas la vanguardias, quiz\u00e1s por interpretar al autor de Ismos como\u00a0 enciclopedista y valedor de todos los movimientos de la vanguardia art\u00edstica europea, \u00a0m\u00e1s un ap\u00e9ndice con otros nuevos ismos sacados de su propia chistera. \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero esta vanguardia de Ram\u00f3n fue a nuestro juicio una falsa vanguardia, como sus falsas novelas, y sus falseados retratos, y en Ram\u00f3n\u00a0 no procede la consideraci\u00f3n de aut\u00e9ntico vanguardista. Hay, s\u00ed, una afinidad, incluso un matrimonio (pol\u00edgamo y de conveniencias) con las vanguardias, pero Ram\u00f3n no es vanguardista, ni \u201cpara-vanguardista\u201d, ni \u201csupra-vanguardista\u201d. Conviene mejor para explicar la tesitura de Ram\u00f3n esa etiqueta que \u00e9l mismo se puso de \u201cporvenirista\u201d. El termino \u201cporvenirista\u201d, adem\u00e1s de no tener la nota \u201ccombativa\u201d (iconoclasta) del concepto est\u00e9tico \u201cvanguardia\u201d, lleva impl\u00edcita la idea de la \u201cb\u00fasqueda constante\u201d proyectada hacia un futuro incierto, un futuro siempre por venir que le permita nuevas b\u00fasquedas, sin un objetivo definitivo que pudiera jubilarlo como creador. Pues Ram\u00f3n es un inconformista en constante dial\u00e9ctica, como declara en su cuento autobiogr\u00e1fico El hijo surrealista, donde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":1673,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[61,75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1641"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1641"}],"version-history":[{"count":33,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1641\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1643,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1641\/revisions\/1643"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1673"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}