{"id":2014,"date":"2013-06-20T00:00:58","date_gmt":"2013-06-20T00:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=2014"},"modified":"2013-10-01T20:48:31","modified_gmt":"2013-10-01T20:48:31","slug":"juan-bonilla-brooke-shields","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=2014","title":{"rendered":"Juan Bonilla, \u00abBrooke Shields\u00bb (relato in\u00e9dito)"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><i><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/el-lago-azul.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-2016\" alt=\"el lago azul\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/el-lago-azul-290x290.jpg\" width=\"290\" height=\"290\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/el-lago-azul-290x290.jpg 290w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/el-lago-azul-50x50.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>Poder entregar al adolescente que fuimos sus ambiciones incumplidas, pero sus sue\u00f1os impolutos.<\/i><\/p>\n<p>Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me llama el redactor jefe de cultura de la revista en la que colaboro con art\u00edculos, reportajes, entrevistas, loquesea. Oye, me dice, \u00bfte interesa entrevistar a Brooke Shields? \u00a1Brooke Shields!, le digo, \u00bfC\u00f3mo se te ha ocurrido que me pueda interesar? \u00bfte he hablado alguna vez de ella? No, me dice, creo recordar que la citabas en alg\u00fan sitio y por eso se me ha ocurrido, pero no te hagas ilusiones, eh, no te vas a ir a cenar con ella ni nada de eso, es una de esas promociones de llego, recibo uno tras otro a los periodistas y me vuelvo por donde vine, quince minutos de entrevista te dan, \u00bfcuento contigo o qu\u00e9?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0La primera vez que entr\u00e9 solo en un cine fui a ver <i>El lago azul<\/i>, una extenuante colecci\u00f3n de cromos m\u00e1s o menos sensuales para admiradores del cuerpo adolescente y acr\u00edticos creyentes en los para\u00edsos perdidos que exigen un naufragio para ser alcanzados. La protagonizaban un chico rubio cuyo nombre no he retenido y una muchacha de quince a\u00f1os llamada Brooke Shields, la sensaci\u00f3n de la temporada, \u201ces tan guapa que no tiene ni que terminar el Bachillerato\u201d, dec\u00eda un comentarista de ella, faltaba mucho para que esos aguijones del machismo se afearan a quienes los produc\u00edan. Yo ten\u00eda diecisiete a\u00f1os, uno m\u00e1s que Brooke Shields en ese momento, pero dos m\u00e1s que ella cuando hizo la pel\u00edcula.\u00a0 Estaba acabando el tercer a\u00f1o del Instituto \u2013en el rinc\u00f3n izquierdo con un peso de demasiadas p\u00e1ginas <i>El \u00e1rbol de la ciencia<\/i>, <i>La colmena<\/i> y <i>Tiempo de silencio<\/i>, en el otro rinc\u00f3n con un exceso de grasa l\u00edrica <i>La destrucci\u00f3n o el amor<\/i>, <i>Poeta en Nueva York <\/i>y <i>Libro de las Alucinaciones<\/i>: o sea, para buscar un libro que dijera algo de nosotros ten\u00edamos que buscar en otro sitio, en revistas o alumnos mayores, se hablaba de Herman Hesse en el lado de los melenas que fumaban marihuana y de Bukowski en el lado de los broncas de billar que se rapaban las sienes, en el lado de los que buscaban algo sobre s\u00ed mismos en los libros, las cubiertas con muchachos guapos de las novelas del cura Mart\u00edn Vigil: le\u00ed <i>El lobo estepario<\/i>, le\u00ed <i>La m\u00e1quina de follar<\/i>, le\u00ed <i>Cierto olor a podrido<\/i>. Son los libros m\u00e1s importantes de mi vida: los le\u00ed para saltar una tarde de domingo por no saltar del balc\u00f3n, porque una de mis m\u00e1s evidentes pesadillas consist\u00eda en no tener ni idea de qu\u00e9 hacer los domingos por la tarde, hasta que descubr\u00ed que pod\u00eda apagarlos leyendo. No es que fuera un lector empedernido ni un enfermo de literatura, por entonces todos le\u00edamos lo que pod\u00edamos, muy al tunt\u00fan, como debe ser, <i>Tr\u00f3pico de C\u00e1ncer<\/i> de Henry Miller o los <i>Diarios<\/i> de Anais Nin, y no exist\u00eda a\u00fan ese c\u00e1ncer llamado literatura juvenil, aunque puede que empezara por entonces con <i>La historia interminable<\/i> de Michael Ende, no s\u00e9, tambi\u00e9n la le\u00ed por cierto, menudo muermo. Igual que tenemos que ajustar los precios del pasado para darnos cuenta de cu\u00e1nto val\u00edan las cosas y traducirlos a los precios del presente, algo as\u00ed se puede hacer con las edades quiz\u00e1: los diecisiete a\u00f1os de entonces, comienzos de los ochenta del siglo XX, se corresponder\u00edan con los veintid\u00f3s o veintitr\u00e9s de 2012 (ahora <i>El \u00e1rbol de la ciencia<\/i> de P\u00edo Baroja s\u00f3lo lo leen los que estudian Filolog\u00eda y alcanzan el \u00faltimo curso, me he informado).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Hasta la comida todo iba bien, las horas todas ten\u00edan su sentido y yo algo con que llenarlas, sol\u00eda haber partido los domingos por la ma\u00f1ana, y o jugaba yo o iba con unos colegas de mi equipo a ver c\u00f3mo lo hac\u00edan los de los equipos rivales. Pero cuando cada cual tiraba para su casa y me tocaba a m\u00ed ir a la m\u00eda, un desasosiego intenso empezaba a acuciarme plantando un grano de hielo en mi espalda o pinchando con un alfiler caliente mi nuca: la sensaci\u00f3n de agorafobia a la que no sab\u00eda ponerle nombre \u2013porque no era agorafobia estrictamente, nada de miedo a los grandes espacios, sino m\u00e1s bien miedo a una gran cantidad de tiempo sin planes- me oprimir\u00eda el pecho despu\u00e9s de la comida, y no sabr\u00eda aliviarlo sino con alg\u00fan que otro bufido de tensa hartura. A veces me lanzaba a la calle a sabiendas de que eso no mejorar\u00eda las cosas \u2013nadie por la calle, una bomba de neutrones hab\u00eda estallado en alguna parte y hab\u00eda dejado intactos los edificios pero ning\u00fan superviviente m\u00e1s que yo mismo y alg\u00fan que otro perro o gato callejero- y volver\u00eda por donde hab\u00eda venido, m\u00e1s aplastado por la angustia, comprobando at\u00f3nito que s\u00f3lo hab\u00eda pasado una hora desde que me fui. Al volver pasaba por el cine Lealas, y all\u00ed ve\u00eda parejas o grupos de amigos haciendo cola para entrar a ver lo que diesen, la pel\u00edcula del domingo, no hab\u00eda mucho donde elegir, hab\u00eda tres o cuatro cines en la ciudad, uno, el Cine Rivas, estaba donde Cristo perdi\u00f3 las ganas de salvar el mundo, hab\u00eda que cruzar demasiados barrios malos para llegar a \u00e9l, otro, el Teatro Villamarta, un aut\u00e9ntico palacio, s\u00f3lo pon\u00eda pel\u00edculas que si no hab\u00edas visto ya en televisi\u00f3n era porque no ten\u00edas televisi\u00f3n \u2013aunque all\u00ed fuimos a ver <i>Evasi\u00f3n o victoria<\/i>, de John Huston, y en realidad no fuimos a ver una pel\u00edcula, sino un partido de f\u00fatbol entre presos nazis (Pel\u00e9, Ardiles entre ellos) y los nazis, y el patio de butacas se convirti\u00f3 de veras en las gradas de un estadio, y se cant\u00f3 el gol de chilena de Pel\u00e9 como si nuestro equipo subiera por fin a primera divisi\u00f3n con ese gol (la liberaci\u00f3n de Francia nos la tra\u00eda floja, y de hecho yo no celebr\u00e9 que Silvestre Stallone parara el penalti del \u00faltimo minuto porque as\u00ed no se para un penalti en la vida, basta haber visto una tanda de penalties para saber que as\u00ed no se para nunca un penalti, con esa palomita absurda y el portero qued\u00e1ndose con el bal\u00f3n, y en el fondo yo iba con los nazis, que llevaban una equipaci\u00f3n mucho m\u00e1s bonita, lo que era muy importante en los partidos en los que no jugaba tu equipo). Hab\u00eda otro cine con fama de poner pel\u00edculas raras al que iban los intelectuales, pero no consigo acordarme ahora de c\u00f3mo se llamaba, s\u00e9 d\u00f3nde estaba, cierro los ojos y puedo seguir perfectamente el laberinto de callejuelas que hab\u00eda que dejar atr\u00e1s para llegar a la plazuela de naranjos donde estaba, pero no hay manera de poner en pie una sola de las s\u00edlabas de su nombre y lo m\u00e1s triste de todo es que en mi delgada agenda telef\u00f3nica no hay un solo n\u00famero al que pueda llamar para obtener una pronta respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0El cine Lealas era el que m\u00e1s cerca quedaba de mi casa. El primer cine al que recuerdo haber ido. Una tarde mi padre nos recogi\u00f3 en el colegio a mis tres hermanos y a m\u00ed y nos llev\u00f3 a ver <i>Tibur\u00f3n<\/i>. Se nos quitaron las ganas de ir a la playa durante meses. Mi madre no vino porque prefiri\u00f3 quedarse a cuidar el beb\u00e9 que acababa de tener y porque la horrorizaban las pel\u00edculas de miedo. Siempre me he preguntado por qu\u00e9 nos llev\u00f3 mi padre a ver <i>Tibur\u00f3n<\/i> al cine Lealas, supongo que quer\u00eda verla \u00e9l y nos puso de excusa a los ni\u00f1os para no tener que ir solo al cine, ir solo al cine era lo peor, nunca antes nos hab\u00eda llevado al cine, y aunque por unas semanas pareci\u00f3 que lo tomaba como costumbre porque un mes despu\u00e9s de <i>Tibur\u00f3n<\/i> nos llev\u00f3 a ver <i>King Kong,<\/i> el espejismo dur\u00f3 poco. Por cierto que recuerdo, en <i>King Kong<\/i>, haber padecido el primer arpegio de deseo er\u00f3tico por una mujer, Jessica Lange, justo en el momento en el que el barco la recoge, n\u00e1ufraga inconsciente, y la acomodan en un camarote con aquel espl\u00e9ndido ba\u00f1ador que eran dos tiras cubri\u00e9ndole las tetas y uni\u00e9ndose para formar la braga a unas cuantas pulgadas del ombligo (mi psicoanalista toma apuntes sin mover un solo m\u00fasculo de la cara, anota en su cuaderno: hembra hermosa inconsciente y naufragada, y espera m\u00e1s revelaciones para edificar la mujer ideal que \u00e9l cree que ha formateado mi subconsciente).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Al cine hab\u00eda que ir con los amigos, y yo iba algunos s\u00e1bados, pero \u00bfcon qui\u00e9n iba a ir a ver <i>El lago azul<\/i>? Le o\u00ed a alguno de la pandilla del Instituto, que ya hab\u00eda visto las fotograf\u00edas colgadas en el cartel\u00f3n protegido por un vidrio del Lealas, que era una pel\u00edcula para pajilleros, y los dem\u00e1s no mostraron el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s en ir a verla, y yo cada vez que pasaba ante el cartel\u00f3n del cine Lealas vigilaba que por el otro lado de la calle no viniese nadie y me quedaba un rato a contemplar las fotograf\u00edas, Brooke Shields con su mirada celeste, con un palo tratando de pescar, posando en bikini y entregando su espalda a las arenas hambrientas. Un s\u00e1bado lo propuse, dije en la pandilla: vamos a ver <i>El lago azul<\/i>, y me abuchearon, me pusieron de cursi para arriba, y empez\u00f3 a entrarme el agobio porque las pel\u00edculas las cambiaban cada dos o tres semanas y aunque me hab\u00eda habituado a conformarme, tambi\u00e9n sab\u00eda que no sab\u00eda enga\u00f1arme a m\u00ed mismo, y necesitaba ver esa pel\u00edcula, necesitaba ver a Brooke Shields, no me bastaba, ni much\u00edsimo menos, saberme sus curvas de memoria, poder dibujar, con los ojos cerrados y sin ser bueno dibujando, los rasgos de su rostro. Ten\u00eda la vida dividida en dos pandillas y en ninguna de ellas cab\u00eda la pel\u00edcula de Brooke Shields: por una parte estaban los compa\u00f1eros del equipo de f\u00fatbol, que ya ten\u00edan claro que los domingos por la tarde hab\u00eda que dedicarlos al transistor, a seguir la jornada de liga, antes de tener que salir a buscar a la novia y pasar un rato con ella. Era una pandilla de vestuario y gradas y poco m\u00e1s. Y luego estaba la pandilla del Instituto, que no era exactamente una pandilla de frikis cin\u00e9filos, pero se ve\u00eda que haber entrado en el Instituto les hab\u00eda dado a todos los que la compon\u00edan aires de exquisitos y se negaban a ir al cine por ir al cine, o sea, iban al cine para ver una pel\u00edcula, no porque los s\u00e1bados tarde o los domingos tarde hubiera que ir a tragarse lo que hubiera, hab\u00eda que tener una raz\u00f3n, el director o el g\u00e9nero o lo que fuera. A pasar el rato se iba al parque, que era gratis, y pasaba el mismo n\u00famero de mujeres inconquistables que en la pantalla. De aquella \u00e9poca recuerdo <i>El resplandor<\/i>, <i>Holocausto can\u00edbal<\/i>, <i>Toro Salvaje<\/i>, <i>Viernes 13<\/i>, <i>La niebla <\/i>y\u00a0 <i>Viaje alucinante al fondo de la mente.<\/i> Todas me gustaron, pero no porque me gustaran, sino porque lo que me gustaba era el meticuloso rito de ir al cine, el momento de incertidumbre al contar las monedas y ver que faltaban unas cuantas para pagar la entrada y no saber si en el monedero de mi madre iba a conseguirlas o tendr\u00eda que ir al tabanco donde se aparcaba los s\u00e1bados mi padre a ped\u00edrselas a \u00e9l, que si no las ten\u00eda se las iba a pedir prestada al tabernero, siempre con su tiza en la oreja y su cigarrillo apagado entre los labios con un fondo de botas de vino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Muchas veces se me hab\u00eda impuesto la necesidad imperiosa de ir a alg\u00fan sitio gracias a las cuales me hab\u00eda adiestrado en la tarea de convencerme de que no iba a perderme nada si no acud\u00eda. Desde el Big Bang nunca hab\u00eda pasado nada importante en ninguna parte, pod\u00edas perderte cosas, pero no pasaba nada por perd\u00e9rtelas, todo seguir\u00eda igual. El sol saldr\u00eda por el mismo sitio y se pondr\u00eda por donde siempre, y cada a\u00f1o habr\u00eda una Miss Universo nueva a la que nunca conocer\u00edas, y Mari Jos\u00e9 Pe\u00f1a no te dir\u00eda jam\u00e1s que s\u00ed a ir a bailar alguna noche porque nunca se lo propondr\u00edas y te conformar\u00edas con su luz, porque Mari Jos\u00e9 Pe\u00f1a era el sol, se estaba bien a millones de kil\u00f3metros de distancia, pero si te acercabas te convert\u00edas en incendio, te calentaba porque estabas a la distancia adecuada para que fuera agradable y no te convirtiese en una pira (ay, aquella ma\u00f1ana en la que sali\u00f3 de los vestuarios por primera vez sin la parte de abajo del ch\u00e1ndal, con unos puchos, as\u00ed se dec\u00eda, azul marino, que eran en toda regla unas bragas, con camiseta sin mangas, y vimos por primera vez el terciopelo rubio de su sobaco, y aquellos muslos que parec\u00edan estar hechos de luz \u2013como si lo que brillaran no fueran sus muslos porque el sol se los lam\u00eda, sino el mundo entero porque recib\u00eda la luz de esos muslos, que eran el sol, ay, aquella ma\u00f1ana si estuve a punto de decirle \u201cte vienes a bailar el viernes\u201d, pero no, no fui capaz, no te pierdes nada, me dijo el polic\u00eda que llevaba instalado en el cerebro). Se me da bien enga\u00f1arme, de hecho creo que es lo mejor que se me da, son muchos a\u00f1os ejercit\u00e1ndome en ese delicado deporte. Pero aquella vez no, me dije, con Brooke Shields no, a Brooke Shields vas a verla, solo mejor que acompa\u00f1ado, ir acompa\u00f1ado ser\u00eda estropearlo, es una cosa entre ella y t\u00fa, al fin y al cabo es una suerte que nadie de la pandilla quiera ir a ver <i>El lago azul<\/i> porque eso te pone en la tesitura de exigirte a ti mismo que vayas, no te lo est\u00e1s exigiendo t\u00fa de todas maneras, te lo est\u00e1 exigiendo ella, esa boca, esos ojos, ese cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0As\u00ed que una tarde de domingo de esas que se presentaban extensas como un desierto, me decid\u00ed al fin, sin estar muy convencido de que ser\u00eda capaz de hacerlo, poni\u00e9ndome a prueba a cada paso, el dinero en el bolsillo s\u00ed, pero eso no quiere decir que vaya al cine, el caminito por delante, claro, pero puede que s\u00f3lo est\u00e9s dando un paseo, imponi\u00e9ndome cl\u00e1usulas, si tuerces la calle del cine y desde la esquina no hay una sola persona en la cola de la taquilla, entonces s\u00ed, como haya una sola persona, entonces no. La meteorolog\u00eda ayudaba: hac\u00eda fr\u00edo aquella tarde, a pesar de que est\u00e1bamos ya a finales de marzo, una tarde desapacible, ideal para quedarse en casa, bien, muy bien por el tiempo, estaba de mi parte. Hab\u00eda tres personas ante la taquilla cuando llegu\u00e9 a la esquina desde la que ya se divisaba el cine, a lo mejor el que despacha es r\u00e1pido, no tiene que dar cambio, los compradores se escabullen enseguida en el interior del cine y cuando yo llegue a la altura de la taquilla ya no hay nadie, hab\u00eda que ir un poco m\u00e1s lento, darle una oportunidad al azar, uno de los que estaba ante la taquilla se meti\u00f3 en el cine, me quedaban treinta metros para llegar a la taquilla, pod\u00eda demorarme ante la cartelera, hacer como que s\u00f3lo detengo mi paseo para curiosear qu\u00e9 ponen, esperar all\u00ed mirando las fotos de Brooke Shields y el chico rubio en su para\u00edso perdido en el Pac\u00edfico a que no hubiera nadie en la taquilla. Y s\u00ed, eso fue lo que hice. Bast\u00f3 una mirada a las fotos de Brooke Shields, bast\u00f3 vigilar la taquilla, ver que por fin no hab\u00eda nadie porque de hecho la sesi\u00f3n hab\u00eda empezado hac\u00eda diez minutos. Y entonces me coloqu\u00e9 ante la taquilla y dije las palabras m\u00e1gicas: una entrada. Y solt\u00e9 el dinero, recib\u00ed el ticket y, tan orgulloso de m\u00ed mismo estaba que ni atend\u00ed al hace ya un cuarto de hora que ha empezado que me solt\u00f3 el portero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Como un avi\u00f3n que toma precipitadamente tierra por falta de combustible en una pista nocturna se\u00f1alada por puntitos de luz roja, recorr\u00ed el sendero negro que llevaba a la pantalla donde ya hab\u00eda acontecido el naufragio y gordo cocinero borracho que hab\u00eda salvado a los ni\u00f1itos en una barca, exig\u00eda a las criaturas que nunca en la vida fueran al otro lado de la isla a la que hab\u00edan llegado. Yo buscaba una butaca que diera al pasillo, y en un momento dado del trayecto o\u00ed mi nombre, el nombre que los colegas utilizaban para llamarme, el nombre que me dec\u00edan en el Instituto: Juanbo. Me gir\u00e9 hacia ese susurro mal medido que pod\u00eda haberse o\u00eddo, no ya en toda la sala, sino tambi\u00e9n m\u00e1s all\u00e1, en el parque que hab\u00eda a unas manzanas, en las bodegas cerradas que se suced\u00edan en esa misma calle, en el sal\u00f3n de mi propia casa imponi\u00e9ndose al sonido de la radio donde mi padre segu\u00eda las incidencias de los partidos de f\u00fatbol de esa jornada. En la densa penumbra azul intu\u00ed, sentado en una butaca que daba al pasillo, a un metro de m\u00ed, la silueta de Bol\u00edvar, un compa\u00f1ero del Instituto con el que apenas ten\u00eda trato, nos hab\u00edamos sentado juntos el primer d\u00eda de clase por las cosas del orden alfab\u00e9tico, pero al tercer d\u00eda cuando ya cada cual pod\u00eda sentarse donde le viniese en gana, \u00e9l sigui\u00f3 sent\u00e1ndose en primera fila y yo me escabull\u00ed en los \u00faltimos pelda\u00f1os del aula. Ni pas\u00e1bamos juntos ning\u00fan rato de recreo \u2013esa media hora que nos daban a las 11.30 para que llen\u00e1ramos los bares y las confiter\u00edas de la zona- ni formaba parte de la pe\u00f1a que algunos viernes hac\u00eda planes para esa noche. Alguna vez le hab\u00eda pedido unos apuntes despu\u00e9s de saltarme una clase para mejorar mi ping-pong, y se los ped\u00eda a \u00e9l porque ten\u00eda una letra preciosa que daba gusto leer aunque no te interesara nada lo que estabas leyendo y confiaba en que s\u00f3lo por el gusto de apreciar esa caligraf\u00eda conseguir\u00eda memorizar algo \u2013era de los que utilizaba un boli de cuatro colores para ir distinguiendo p\u00e1rrafos-. Era algo grueso, se peinaba con colonia, a primera hora de la ma\u00f1ana no hab\u00eda quien se le acercara sin sentir que hab\u00eda por all\u00ed cerca un invernadero de jazmines con todas las ventanas abiertas, deb\u00eda tener dinero porque calzaba castellanos, ten\u00eda varios pares de castellanos, unos con borla y otros sin borla, unos negros con borla y otros marrones con borla y otros negros sin borla, s\u00f3lo se pon\u00eda bambas para gimnasia y cuando la profesora de gimnasia harta de nosotros nos daba la \u00faltima media hora para que jug\u00e1ramos al f\u00fatbol los chicos y al voley las chicas, los capitanes encargados de escoger jugadores dejaban a Bol\u00edvar para el final, era uno de los que sobraban, se le pon\u00eda en defensa y se le dec\u00eda no dejes pasar a nadie, pero era f\u00e1cil irse de \u00e9l, no ten\u00eda reflejos y si le llegaba un bal\u00f3n suelto no sab\u00eda ni pararlo, le daba un patad\u00f3n hacia delante y en paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Bol\u00edvar retir\u00f3 un chaquet\u00f3n de la butaca que ten\u00eda al lado y me invit\u00f3 a que la ocupara. Para una primera vez que vas solo al cine, peor suerte no cab\u00eda. Si hubiera sido Mari Jos\u00e9 Pe\u00f1a\u2026Qu\u00e9 digo, jam\u00e1s hubiera ella pronunciado aquel Juanbo susurrado que son\u00f3 a descarga de pelot\u00f3n de fusilamiento, seguramente al intuirme en el pasillo del patio de butacas buscando una en la que hundirme, ella se hubiera levantado y se hubiera ido por no correr el riesgo de que al final de la pel\u00edcula nos vi\u00e9semos y descubri\u00e9semos que hab\u00edamos ido solos al cine. Me acerqu\u00e9 a Bol\u00edvar y le dije: no, deja, he quedado con unos amigos que est\u00e1n por las primeras filas. Vale, dijo \u00e9l, y coloc\u00f3 de nuevo el chaquet\u00f3n en la butaca de al lado, y yo, maldiciendo mi suerte, pensando que me lo ten\u00eda merecido, que me debilitaba mucho el hecho de que Bol\u00edvar supiese que hab\u00eda ido a ver m\u00e1s solo que la una <i>El lago azul<\/i> \u2013como lo debilitaba a \u00e9l que yo supiera que hab\u00eda ido solo, pero eso a \u00e9l no le importaba, todo el mundo sab\u00eda que era d\u00e9bil, con su letra de ni\u00f1a y sin jugar en ning\u00fan equipo y no pisar los billares, seguro que \u00e9l hab\u00eda ido s\u00f3lo a mirar al actor rubio y no a saborearle las curvas a Brooke Shields-, segu\u00ed el sendero de la pista de aterrizaje hasta llegar a la segunda fila, en una de cuyas butacas me fabricar\u00eda una tort\u00edcolis siguiendo la tontada de pel\u00edcula hecha de postalitas de colores en\u00e9rgicos, el buen cocinero ense\u00f1ando a vivir la isla tropical a los ni\u00f1os victorianos, im\u00e1genes del precioso mundo subacu\u00e1tico y de toda clase de insectos mojados en la paleta de un pintor impresionista, la transformaci\u00f3n de los ni\u00f1os en portentos adolescentes muy bien narrada mediante una c\u00e1mara submarina, los ni\u00f1os desnudos bucean y poco a poco sus cuerpos se convierten en adultos, el descubrimiento de la estatua ante la que una tribu de salvajes practica sacrificios humanos que descubre a los jovencitos la raz\u00f3n por la que el cocinero, ya muerto les prohibi\u00f3 mirar m\u00e1s all\u00e1 de la colina, las bayas rojas venenosas. \u00bfC\u00f3mo esquivar a Bol\u00edvar cuando la pel\u00edcula terminara? O me sal\u00eda mucho antes de que acabase, o esperaba hasta que desfilara por la pantalla la \u00faltima l\u00ednea de los t\u00edtulos de cr\u00e9dito, pero en ese segundo caso las luces se habr\u00edan encendido antes y corr\u00eda el riesgo de que en el patio de butacas hubiera alg\u00fan otro conocido, as\u00ed que no cab\u00eda duda, hab\u00eda que elegir cu\u00e1ndo borrarse, mucho antes de que la pel\u00edcula iniciase las maniobras de descenso hacia el m\u00e1s que previsible final feliz. Si me sal\u00eda a mitad de pel\u00edcula pod\u00eda incluso decirle a Bol\u00edvar, cuando pasara por su lado, para que quedara clara mi opini\u00f3n sobre la pel\u00edcula y mi malestar: menudo tost\u00f3n, y encima no he encontrado a mis amigos, adi\u00f3s. Todo eso me lo iba exigiendo yo ya sentado en la segunda fila, mientras se narraba la guerra adolescente entre los protagonista, a ella le viene la regla mientras se ba\u00f1a en una laguna l\u00edmpida y descubre el pudor, la necesidad de intimidad, y su rubio compa\u00f1ero, mientras aprende a pescar con una lanza y marca m\u00fasculos, no la entiende, pero tampoco entiende porqu\u00e9 de vez en cuando le acucia el deseo y necesita esconderse para hacerse una paja, y entretanto\u00a0 yo, claro que s\u00ed, a la vez que me impon\u00eda exigencias para salir de la sala esquivando a Bol\u00edvar, tambi\u00e9n me exig\u00eda conocer alg\u00fan d\u00eda a Brooke Shields (como si me pudiese exigir tal cosa, como si no fuese m\u00e1s bien la formulaci\u00f3n de un deseo) y decirle, eres lo \u00fanico importante que ha pasado desde el Big Bang (durante alg\u00fan tiempo fue casi lo \u00fanico que sab\u00eda decir en ingl\u00e9s, como si me pudiese encontrar por la calle a BS y pudiese solt\u00e1rselo para poder morirme tranquilo) como si esa frase fuese la respuesta a la Esfinge o el santo y se\u00f1a para que te dejara entrar en su palacio lleno de alfombras voladoras y met\u00e1foras que explicaran de veras el sentido de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0En el momento en que a Brooke Shields \u2013quiero decir a su personaje, claro- le viene la regla \u2013hasta un analfabeto como yo se dio cuenta del s\u00edmil con la manzana de Eva, con el comienzo de la laber\u00edntica y cansina historia del pudor- y el chico no entiende nada, por qu\u00e9 de repente esa declaraci\u00f3n de guerra de la chica, su cambio de humor, su necesidad de intimidad, buf\u00e9, ya hab\u00eda tenido bastante, me parec\u00eda a m\u00ed, aunque tem\u00eda que ahora viniera lo mejor, las ansiedades del deseo que dieran lugar a, al menos un revolc\u00f3n entre los protagonistas, con toda la arena blanca de playa que ten\u00edan a su disposici\u00f3n, una alfombra m\u00e1gica para volar a los verdaderos para\u00edsos y dejarse de monsergas fotog\u00e9nicas. No era dif\u00edcil reconocerse en el chico cuando, gui\u00e1ndose por sus ansias, todo \u00e9l convertido en c\u00e1psula de dopamina, necesita tocar a la muchacha, y cuando \u00e9sta le rechaza, va a buscar un refugio vegetal donde aliviarse el deseo y se masturba repitiendo el nombre de la muchacha: medio cine le hubiera imitado en ese momento, y el otro medio le hubiera utilizado de inspiraci\u00f3n para desfogarse. Vale, ya, hasta aqu\u00ed, me dije, pero qu\u00e9 va, cada aparici\u00f3n de BS me hipnotizaba y me exig\u00eda que aguantara un poco m\u00e1s, porque los revolcones iban a llegar, estaban a punto de llegar, se estaba poniendo la cosa tan horneada que no iban a tener m\u00e1s remedio que llegar. Y llegaron, y tampoco entonces oper\u00f3 ninguna paliativa sensaci\u00f3n de suplantaci\u00f3n imaginaria, no me pon\u00eda yo en el lugar del atl\u00e9tico muchacho rubio que se revolcaba con mi chica, todo lo contrario, en esas escenas era m\u00e1s consciente que nunca de mi lugar, de mi estar pat\u00e9ticamente escondido en la segunda fila de un patio de butacas, viendo solo una pel\u00edcula pat\u00e9tica y edulcorada que negaba\u00a0 mis dos libros de Bukowski y el single de <i>God Save the queen<\/i> que rob\u00e9 en la \u00fanica tienda de discos de la ciudad y mis <i>Makokis<\/i> y todas las broncas en las gradas de los campos donde jugaba y desde las que nos tiraban piedras porque \u00e9ramos los se\u00f1oritos de Jerez, como si no fu\u00e9ramos m\u00e1s pobres, mucho m\u00e1s pobres que los lugare\u00f1os de la sierra o los vecinos de bonitos pueblos blancos aparcados a unos metros del mar, yo he visto cosas que vosotros no creer\u00edais, he visto a un viejo con un rastrillo de agricultor saltar al campo para clav\u00e1rselo al \u00e1rbitro mientras la pareja de la guardia civil, en la cantina, echaba unas risas, he visto c\u00f3mo entraba en nuestro vestuario una jaur\u00eda de campesinos con gorras caladas y navajas de medio metro de hoja cantando el resultado del partido que iba a disputarse en unos minutos, y todas esas cosas del campeonato de juveniles de la Comarca se perder\u00e1n en el tiempo como se pierde en el tiempo hasta el tiempo mismo, un gato loco que persigue su rabo y est\u00e1 siempre a punto de alcanzarlo y sigue girando &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0El mero hecho de saber que Bol\u00edvar estaba en aquella misma sala, Bol\u00edvar el aseadito, el de la caligraf\u00eda elegante y femenina, con sus u\u00f1as cuidadas y sin repetir camisa en toda la semana, me enfermaba porque me colocaba a su altura de debilidad y falta de criterio y dejarse llevar por esa debilidad, y equipararme a Bol\u00edvar era lo peor que me pod\u00eda pasar un domingo por la tarde, era situarme justo en medio de mis dos pandillas, la de los brutos futbolistas y la de los intelectualillos del Instituto, justo donde no pod\u00eda estar de ninguna de las maneras, quer\u00eda ser extranjero en todas partes, el intelectualillo del equipo de f\u00fatbol y el kinki de los intelectualillos, pero no un aseadito alumno que no se salta una clase y al que no le importa ir solo los domingos al cine. Y para colmo BS se quedaba embarazada y ten\u00eda un beb\u00e9, y luego se cubr\u00eda de fango, se cubr\u00edan los dos de fango, los tres, el chico, BS y el ni\u00f1ito, y una barca remota en la que iba el padre del chico rubio, que no hab\u00eda cejado en su empe\u00f1o de encontrarlos, los descubr\u00eda all\u00ed en la orilla y los tomaba por unos salvajes y ellos al ver la barca no hac\u00edan nada por atraer su atenci\u00f3n, se miraban, miraban a su beb\u00e9 y dec\u00edan: no, no queremos ser rescatados, ya se hab\u00edan rescatados ellos solos, as\u00ed que ah\u00ed s\u00ed que me dije, mira, que le den ya a esta mierda, y me puse en pie, y recorr\u00ed el pasillo de puntos rojos para despegar hacia el mundo y ni me di cuenta de cu\u00e1ndo pasaba junto a Bol\u00edvar, no iba a darle explicaciones ni excusas, era como si ahora me faltase el aire y la cortina tras la que estaba la puerta de salida estuviese a\u00fan a medio mill\u00f3n de a\u00f1os y separada de m\u00ed por sucesivas capas de aire congelado que tendr\u00eda que ir rompiendo antes de que perdiese todas mis energ\u00edas y mis reservas de ox\u00edgeno. En seguida me di cuenta de que fue un error abandonar el patio de butacas tan precipitadamente porque a la intemperie ya se hab\u00eda formado la cola de espectadores que asistir\u00edan a la siguiente sesi\u00f3n, sabe dios cu\u00e1ntos de los que la formaban me reconocer\u00edan, pod\u00eda haber vecinos o colegas de institutos, pod\u00eda estar Mari Jos\u00e9 Pe\u00f1a con sus amigas o su novio o tres aspirantes a serlo que ten\u00edan que pasar por la prueba de ver c\u00f3mo se comportaban en el cine y c\u00f3mo se eliminaban los unos a los otros, y si hubiera salido al final de la pel\u00edcula, formando parte de la manada de \u00f1us que tiene que cruzar la charca de los cocodrilos, no hubiera sido tan visible como lo era ahora, un \u00fanico espectador que se sale antes de tiempo, un \u00f1u que cruza solo la charca, presa f\u00e1cil para cualquier dentellada. Temiendo escuchar mi nombre en una voz cualquiera sal\u00ed del cine y tir\u00e9 para el lado contrario a aquel en el que se hab\u00eda formado la cola, el camino que llevaba a la nada, al centro, a la sucesi\u00f3n de tiendas cerradas y bares sin nadie, a la sensaci\u00f3n abominable de habitar el vac\u00edo de un domingo por la tarde. Me sent\u00eda avergonzado por mi debilidad, por la debilidad de haber gastado lo poco que ten\u00eda en una sesi\u00f3n de cine en la que no hab\u00eda recaudado m\u00e1s que unas cuantas im\u00e1genes er\u00f3ticas que muy bien podr\u00eda haber fabricado mi imaginaci\u00f3n a partir de los fotogramas que colgaban en el cartel\u00f3n del cine, avergonzado por no haber aguardado hasta el final por lo menos, una vez realizado el gasto, avergonzado por haber sido descubierto por Bol\u00edvar, avergonzado, principalmente, de mi propia verg\u00fcenza. Ah ese absolutismo efervescente de la adolescencia gracias al que lo insignificante cobra gravedad de cuesti\u00f3n de vida o muerte, y por culpa del que algunos asuntos graves carecen de toda importancia y s\u00f3lo merecen de nosotros un rotundo me da lo mismo. \u00bfDe qu\u00e9 ten\u00eda yo que avergonzarme? De una sola cosa, desde luego: de no haber disfrutado todo lo que me hab\u00eda propuesto disfrutar viendo a Brooke Shields, de tener la mente avasallada por la presencia de Bol\u00edvar haci\u00e9ndome sentir culpable, de sentir que aquel mengano ahora era propietario de un dato que pod\u00eda usar contra m\u00ed cuando se lo propusiese. Que no era para tanto, ya lo s\u00e9, es f\u00e1cil saberlo ahora, pero mientras vagaba por las calles muertas del centro y s\u00f3lo me cruzaba con solitarios que me daban tanto asco como yo mismo, esa era la cantinela que sonaba en la deprimida discoteca de mi cerebro, un sal\u00f3n de baile donde hac\u00eda cien a\u00f1os que nadie sal\u00eda a bailar: puto Bol\u00edvar, iba repitiendo, por no repetirme m\u00e1s \u201cm\u00e1s idiota que t\u00fa no se puede ser\u201d. Pero bah, en el fondo sab\u00eda que no iba a pasar nada, que por muy a\u00f1icos que se haya hecho el cielo sobre m\u00ed, nada importante significaba aquella experiencia, ni la de ir solo al cine, ni la de saber que alguien de mi clase con el que apenas ten\u00eda trato, y s\u00f3lo interesado, sab\u00eda algo de m\u00ed que yo no quer\u00eda que se supiese, ten\u00eda de verdad peso suficiente para que se hundiera el suelo. Nunca pasaba nada importante, desde el Big Bang no hab\u00eda pasado nada importante en mi vida, salvo Brooke Shields.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Y en efecto no pas\u00f3 nada importante, ni aquella noche, salvo el hecho ya rutinario de que me costara mucho dormir, ni al d\u00eda siguiente en el Instituto, donde Bol\u00edvar ya estaba sentado en su pupitre cuando yo, conforme a mi costumbre, entr\u00e9 unos segundos despu\u00e9s que el profesor \u2013ten\u00edamos F\u00edsica, y el profesor se pasaba la clase fumando Ducados y dejaba fumar a los alumnos siempre que se desplazaran a los \u00faltimos pelda\u00f1os y abrieran las ventanas para que la que ven\u00eda luego, Mercedes de Lat\u00edn, no pusiera el grito en el cielo, que lo iba a poner de todas maneras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Tampoco el martes pas\u00f3 nada, ni el mi\u00e9rcoles, ni el jueves. Yo iba al Instituto, me saltaba alguna clase, sobre todo las de Qu\u00edmica, nunca las de Lat\u00edn, y me iba a jugar al ping pong al hall del gimnasio, y ni siquiera me quer\u00eda dar cuenta de que me saltaba las clases no tanto por el placer de salt\u00e1rmelas como por la necesidad que se me hab\u00eda inyectado de recurrir a Bol\u00edvar para que me pasara los apuntes de toda la semana, ped\u00edrselos el viernes para que me los dejase el fin de semana. Pasaba los recreos con los m\u00edos, tratando de no acordarme de Brooke Shields, iba a comer a casa, aguantaba la respiraci\u00f3n ante las broncas que all\u00ed se produc\u00edan, me iba a entrenar con el equipo, me demoraba media hora despu\u00e9s del entrenamiento en la escalinata del campo, y vuelta a casa a ver lo que mandase mi padre que se viera en la televisi\u00f3n o a estudiar un rato antes de hundirme en la cama a atraer la inconsciencia fantaseando con formas de conocer a Brooke Shields, con estrategias para atraer la atenci\u00f3n de Mari Jos\u00e9 Pe\u00f1a, que era como un simulacro de Brooke Shields pero tan inalcanzable como ella, con argucias para buscar pelea con Bol\u00edvar y partirle la boca por saber algo de m\u00ed que yo no quer\u00eda que se supiese o invent\u00e1ndome la etimolog\u00eda de alguna palabra que hubiera cazado en cualquier conversaci\u00f3n a la que hubiera asistido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0En el recreo del viernes me arrim\u00e9 a Bol\u00edvar a pedirle los apuntes de Qu\u00edmica. Acab\u00e1bamos de tener clase de Lat\u00edn, Mercedes explic\u00e1ndonos porqu\u00e9 los latinos ten\u00edan tres palabras distintas para el amor, eros, que hab\u00eda que reconocer con el deseo que alguien siente por alguien (risitas en las gradas), filias, o el cari\u00f1o que se siente por alguien a quien no se desea, y finalmente caritas, o el sentimiento de complicidad que se tiene por todo el que pertenece a tu g\u00e9nero, es decir, el amor por tu propio g\u00e9nero y por lo tanto por cualquiera que lo represente. Nos puso de tarea traducir un trozo de la <i>Guerra de las Galias<\/i> donde se expresaba una de esas tres categor\u00edas, hab\u00eda que traducir el fragmento y explicar por qu\u00e9 lo que expresaba el autor nos parec\u00eda que era Eros o Filias o Caritas. Y quien quisiera subir nota ten\u00eda que traer un fragmento de cualquier literatura \u2013no era imprescindible que fuera de la latina- donde se expresaran las otras dos categor\u00edas de las que no hablaba el fragmento de la <i>Guerra de las Galias<\/i> \u2013todo esto en el a\u00f1o 16 a. de G. (o sea, antes de Google).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Est\u00e1 claro que fue el eros lo que nos llev\u00f3 al cine el domingo pasado, le dije a Bol\u00edvar al fin durante el recreo de aquel viernes, antes de pedirle los apuntes. Y me ech\u00e9 a re\u00edr y \u00e9l busc\u00f3 algo en su cartera y me dijo: \u00bfPodr\u00edas leerte esto y decirme qu\u00e9 te parece? Me di cuenta enseguida, no s\u00e9 por qu\u00e9, fue en lo primero que pens\u00e9, que seguramente hab\u00eda llevado encima aquel texto durante toda la semana esperando la oportunidad de d\u00e1rmelo y eso me enterneci\u00f3. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 era, y me dijo que una cosa que hab\u00eda escrito para la revista del Instituto, que sal\u00eda una vez al a\u00f1o, a final de curso, con la semana cultural. Se trataba de un art\u00edculo sobre Brooke Shields, no era una cr\u00edtica de la pel\u00edcula, sino m\u00e1s bien una especie de retrato de la actriz, una peque\u00f1a biograf\u00eda que utilizaba de percha el estreno en nuestra ciudad de El lago azul, con un retraso de muchos meses, naturalmente, con respecto a su estreno oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Uf, no s\u00e9 nada de Brooke Shields, s\u00f3lo que es lo \u00fanico importante que le ha pasado al planeta desde el Big Bang, le dije, no s\u00e9 si voy a poder ayudarte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Si me hicieras el favor de leerlo, me dijo, es que hay que entregar las colaboraciones antes de las seis del pr\u00f3ximo lunes y como t\u00fa vas bien en literatura. Eso me gust\u00f3, que se supiera en las primeras filas de la clase que vale, me iba fatal en Qu\u00edmicas y en F\u00edsica y puede que en Historia, pero era s\u00f3lo porque me interesaban poco, que aquello que me despertaba inter\u00e9s sacaba lo mejor de m\u00ed y que en Literatura era de lo mejorcito de la clase, aunque me pasaba de listo a veces y aprovechaba la m\u00e1s m\u00ednima excusa para hablar, no de los libros o autores de los que nos ped\u00edan que hablase, sino de los autores o libros a los que yo le\u00eda, cosas del tipo, \u201cEl \u00e1rbol de la ciencia es una narraci\u00f3n que pretende ser vertiginosa, pero puestos a ser vertiginosos Bukowski: Bukowski es Baroja pero borracho, Bukowski se atreve a meterse en las broncas en las que Baroja s\u00f3lo es el espectador all\u00ed arrinconado y cobardica que teme que le alcance alg\u00fan pu\u00f1etazo y de las que escapa el primero encantado de encontrarse con cualquiera al que decirle: me he metido en una buena bronca\u201d, ese tipo de cosas que luego el profesor me devolv\u00eda con una llamada en rojo en el margen de la p\u00e1gina en la que pod\u00eda leer: \u00bfqui\u00e9n es Bukowski y qu\u00e9 pimientos pinta aqu\u00ed en un comentario sobre <i>El \u00e1rbol de la ciencia<\/i>?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Le ped\u00ed a Bol\u00edvar los apuntes de Qu\u00edmica y me los pas\u00f3. Le dije que se los devolv\u00eda el lunes. Si no nos vemos antes el domingo en el cine, me dijo. Eso ya me gust\u00f3 menos. Nunca voy al cine los domingos, lo del otro d\u00eda fue una excepci\u00f3n, y nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0No s\u00e9 de d\u00f3nde se hab\u00eda sacado toda aquella informaci\u00f3n Bol\u00edvar, pero era como si hubiera tenido acceso a los diarios \u00edntimos de Brooke Shields o se hubiera estado carteando con ella porque Brooke Shields quer\u00eda aprender espa\u00f1ol y lo hab\u00eda escogido entre siete millones de candidatos como perfecto corresponsal por lo elegante de su caligraf\u00eda. Desde luego terminabas de leer aquellas p\u00e1ginas y se te quedaba la impresi\u00f3n de que conoc\u00edas a esa chica un poco m\u00e1s de lo que ella quisiera que la conocieras, como si hubiera estado confes\u00e1ndote un mont\u00f3n de cosas despu\u00e9s de fumarse dos porros y sin pararse a valorar qu\u00e9 tipo de confidente hab\u00eda escogido para derramarse y cu\u00e1nto iba a lamentar a la ma\u00f1ana siguiente haber tenido la lengua tan suelta. Yo de Brooke Shields s\u00f3lo sab\u00eda que me quer\u00eda casar con ella, o raptarla, o bien ofrecerme como su seguro servidor para lo que mandase, o, por ser un poco m\u00e1s realista sin ser realista del todo, encontr\u00e1rmela en uno de mis paseos s\u00f3lo para decirle la frase que me hab\u00eda aprendido en ingl\u00e9s, sacarle una sonrisa, poderme ir a la tumba consciente de que una vez hice sonre\u00edr a Brooke Shields, aqu\u00ed yace uno que hizo sonre\u00edr a Brooke Shields, mejor epitafio no se me ocurr\u00eda. Pero de su vida, ni idea. Ni idea de que hab\u00eda posado desnuda a los diez a\u00f1os para un artista llamado Garry Cross y que, ya adolescente, trat\u00f3 de hacerse con esas fotos, impedir que se publicasen m\u00e1s y la madre de la actriz fue acusada de prostituir a la peque\u00f1a y el fot\u00f3grafo tuvo que hacer frente a un proceso por porn\u00f3grafo del que sali\u00f3 indemne gracias a que el juez apreciaba la calidad art\u00edstica de los posados, ni idea de que hab\u00eda vuelto locos a todos los ped\u00f3filos del mundo protagonizando <i>Pretty baby<\/i>, donde hac\u00eda el papel de una n\u00ednfula cuya madre, puta, acaba abandon\u00e1ndola en el burdel donde la madame decide subastar la virginidad de la cr\u00eda, a pesar de lo cual un fot\u00f3grafo \u2013mire usted por donde- que pasaba por all\u00ed la rescata y se la lleva y acaba cas\u00e1ndose con ella, ni idea de que una vez alcanzada la pubertad y convertida en la adolescente m\u00e1s deseada del planeta, despedida su madre como agente de su carrera hasta nunca jam\u00e1s, cobraba millonadas por sesi\u00f3n de fotos, ni idea de que despu\u00e9s de <i>El lago azul<\/i> ya hab\u00eda rodado otra pel\u00edcula, muy rom\u00e1ntica y seg\u00fan el texto de Bol\u00edvar absolutamente maravillosa, titulada <i>Amor infinito, <\/i>que narraba un romance entre adolescentes, un amor imposible entre muchachita de ensue\u00f1o y chico malo, rico y loco, ni idea de que ten\u00eda sangre azul e italiana por parte de padre, ni idea de que hab\u00eda firmado, a los 15 a\u00f1os, un contrato para escribir sus memorias y en el contrato se estipulaba que la editorial le dar\u00eda no s\u00e9 si un mill\u00f3n de d\u00f3lares por cada a\u00f1o que conservara la virginidad. Bol\u00edvar no hab\u00eda podido ver <i>Amor infinito<\/i> porque no se hab\u00eda estrenado en Espa\u00f1a, pero se dejaba guiar por la fantas\u00eda que nos muestra c\u00f3mo va a ser una obra que esperamos y que no va a decepcionarnos porque eso nos har\u00eda sentir culpables de haber estado esperando demasiado tiempo para no obtener m\u00e1s ganancia que la de sabernos rid\u00edculos y darnos l\u00e1stima, esfuerzo al que s\u00f3lo 1 de cada 10 ciudadanos es capaz de enfrentarse abiertamente, con ganas de re\u00edrse de su propia idiotez. Sus fuentes de informaci\u00f3n eran siempre revistas especializadas, desde el <i>Fotogramas<\/i> al no s\u00e9 si inexistente <i>Screen Magazine<\/i>, y para seguir entintando con sombras alargadas la figura ya de por s\u00ed larga de la preciosa mu\u00f1eca, se hablaba de su enfermiza afici\u00f3n a los chicos duros y se dejaba caer \u2013y aqu\u00ed s\u00ed me dieron ganas de llenar de signos de admiraci\u00f3n el margen de la p\u00e1gina- que a Brooke Shields le gustaba especialmente que el chico que saliese con ella fuera un maestro consumado de alg\u00fan arte marcial \u2013aunque fuese el arte marcial de la pelea callejera, que tiene sus secretos y sus t\u00e9cnicas-, porque no hab\u00eda cosa que m\u00e1s le excitara que ver a su novio darle una paliza a un mir\u00f3n o a quien se atreviera a coquetear con ella o a alguno a quien ella le se\u00f1alara por alguna raz\u00f3n. Bol\u00edvar dejaba caer la leyenda de que a Brooke Shields en realidad no le gustaban los chicos con los que sal\u00eda, de hecho no los dejaba ni que la tocaran porque hab\u00eda firmado aquel contrato con su editorial y ten\u00eda que mantenerse virgen, y si se dejaba cortejar por campeones del full contact era s\u00f3lo porque lo que de verdad le gustaba era cuidar a los heridos, as\u00ed que entraba en un sitio, le dec\u00eda a su chico, aquel de la barra me est\u00e1 comiendo el co\u00f1o con la mirada y t\u00fa\u00a0 no deber\u00edas permit\u00edrselo, empezaba la bronca, el chico de Brooke Shields le daba la paliza al tipo al que Brooke Shields le hab\u00eda se\u00f1alado, y luego ella se hac\u00eda cargo de la v\u00edctima, lo cuidaba, se lo llevaba por ah\u00ed a curarle las heridas, cada caricia suya un dolor en una brecha en la ceja o en la magulladura de un ment\u00f3n, le lam\u00eda la ceja rota, le besaba el ojo morado. Ah, sent\u00ed en esos renglones que el eros empezaba a convert\u00edrseme en filias, que ya no s\u00f3lo la deseaba sino que tambi\u00e9n empezaba a quererla. Era raro, pasar del deseo de lamerle el cuerpo a una muchacha a querer comerle de camino el alma, pararse a escucharla, no empezar a devorarla a besos y mordiscos sino sentarse frente a ella y decirle: h\u00e1blame. Era muy raro. Pero eso era lo \u00fanico bueno que ten\u00eda el texto de Bol\u00edvar, o lo \u00fanico malo, seg\u00fan se mire, porque hasta entonces para mi Brooke Shields s\u00f3lo era el nombre de una deidad, pero ahora era tambi\u00e9n alguien, no s\u00e9 c\u00f3mo decirlo, real: estaba en alg\u00fan sitio del mundo, no s\u00f3lo en ese pa\u00eds espectral que es el cine, sino en una ciudad, en los bares de esa ciudad, en las librer\u00edas de esa ciudad. A lo mejor sal\u00eda a correr por las tardes no para seguir en forma sino para huir de algo hasta que se cansaba y se daba cuenta de que no, no podr\u00eda huir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Aparte de esa cualidad \u2013procedente del c\u00famulo de informaci\u00f3n- que humanizaba a la deidad, el texto de Bol\u00edvar, como tal texto, era una cat\u00e1strofe. Se le quedaban colgadas frases subordinadas, los anacolutos campaban a sus anchas, las descripciones de la actriz eran de un t\u00f3pico que te hac\u00eda llevarte dos dedos a la nariz y hacer pinza para no oler el perfume barato de aquellos p\u00e1rrafos. Si una descripci\u00f3n de Brooke Shields no pone cachondo al que la lee, no es una buena descripci\u00f3n, anot\u00e9 en el margen de la p\u00e1gina donde Bol\u00edvar cantaba la perfecci\u00f3n del rostro de la muchacha. Para empezar no entend\u00eda por qu\u00e9 ten\u00eda que describir algo que deb\u00eda figurar en la portada del mismo n\u00famero donde ir\u00eda ese texto, para qu\u00e9 describir sus labios si sus labios iban a ser impresos en las p\u00e1ginas de ilustraciones que acompa\u00f1aban al art\u00edculo, para qu\u00e9 gastar prosa tratando de lamerle los hombros si sus hombros iban a lamernos a nosotros en una fotograf\u00eda. Al final del art\u00edculo entraba la banda de cornetas y tambores del Ej\u00e9rcito m\u00e1s grande del mundo, el Ej\u00e9rcito del Chico Enamorado de un Imposible, y se aseguraba, respondiendo a la pregunta qu\u00e9 se puede esperar de esta actriz, que sin duda alguna est\u00e1bamos ante una nueva Greta Garbo, ante una nueva Marilyn Monroe, ante un nuevo mito y que deb\u00edamos considerarnos afortunados de haberla visto nacer, porque morir no iba a morirse nunca, lo que resultaba contradictorio con la cualidad fundamental del texto, la humanizaci\u00f3n de la deidad: s\u00ed, Bol\u00edvar, va a morirse, t\u00edo, eso es lo jodido, que auque te parezca mentira Brooke Shields se va a morir, por lo menos la Brooke Shields que, por tu culpa, m\u00e1s ha empezado a interesarme, no la belleza radiante de El Lago Azul, sino la muchacha de los novios broncas, esa va a morirse, es una putada pero es as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Emple\u00e9 la tarde de aquel domingo, una semana despu\u00e9s de haber ido al cine solo por primera vez en mi vida, unas horas despu\u00e9s de haber jugado el partido m\u00e1s malo de mi vida, no toqu\u00e9 ni un bal\u00f3n y me sustituyeron antes del descanso, en rehacer el art\u00edculo de Bol\u00edvar, dando por bueno todo lo que contaba en \u00e9l, lo de que sal\u00eda con novios bronquistas para poder ocuparse dulcemente de sus v\u00edctimas, dando por bueno que hab\u00eda denunciado a su propia madre por utilizarla cuando era una cr\u00eda, dando por bueno que hab\u00eda tratado de hacerse con los derechos de las fotos de Garry Cross y un tribunal de los Estados Unidos no le hab\u00eda dado la raz\u00f3n porque consideraba que las fotos eran puro arte y la madre de la modelo hab\u00eda estado presente en todo momento de la sesi\u00f3n, y las fotos pertenec\u00edan al <i>Playboy<\/i> que era la revista que se las hab\u00eda encargado al fot\u00f3grafo. En fin, dando por buenas las edulcoradas opiniones de Bol\u00edvar sobre las pel\u00edculas de Brooke Shields, las que hab\u00eda visto y las que de ninguna manera hab\u00eda podido ver por mucho que hubiera podido imagin\u00e1rselas. Cuando lleg\u00f3 la noche y me llamaron para cenar lo ten\u00eda listo y me cosquilleaba en el est\u00f3mago una sensaci\u00f3n in\u00e9dita que no supe traducir: no sab\u00eda si la catarata de correcciones efectuadas sobre el texto de Bol\u00edvar me hac\u00eda quedar por encima de \u00e9l, como si mis intervenciones lo ridiculizaran, o m\u00e1s bien era el orgullo de haber construido con un texto muy mediocre una pieza que me parec\u00eda tan luminosa que daban ganas de ir a mostr\u00e1rsela, como producci\u00f3n propia, a Mercedes la de lat\u00edn para decirle: mira <i>La Guerra de las Galias<\/i> no la s\u00e9 traducir, pero a ver si te vale esto\u2026daban ganas de ir a mostr\u00e1rsela a Mari Jos\u00e9 Pe\u00f1a para decirle: ni\u00f1a, no eres nada, no significas nada, mira lo que le he escrito a quien s\u00ed es algo; daban ganas de localizar al mism\u00edsimo Bukowski o a P\u00edo Baroja para decirles, por crudos que se\u00e1is, por mucho que hay\u00e1is tratado de endurecerme la mirada y anularme las sensaciones, mirad, mirad esto, mirad lo que la belleza es capaz de hacer conmigo, mirad cu\u00e1nto amor puedo desprender por alguien a quien no voy a conocer nunca, mirad qu\u00e9 ganas de follarme a la V\u00eda L\u00e1ctea tengo, mirad c\u00f3mo la impotencia de no poder estar cerca de la muchacha que se ha adue\u00f1ado de todas mis pajas me ha llevado a cavar en su pasado y aprenderme su historia y seguir cada una de sus huellas, convertirla en etimolog\u00eda para hacerle la gran pregunta \u00bfde d\u00f3nde vienes t\u00fa, criatura adorable, c\u00f3mo has llegado a significar esto que significas y que s\u00f3lo tu nombre sabe decir sin que ning\u00fan significado sea capaz de describirlo?, miradlo, por favor, mirad esta construcci\u00f3n fren\u00e9tica que es el amor imposible, y decidme si no es verdad que desde la luna s\u00f3lo se pueden ver a simple vista dos construcciones humanas de la Tierra: la muralla china y este amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Daba igual: me gustaba sentir aquel cosquilleo, significara lo que significara (y estaba claro lo que significaba: hab\u00eda pasado de desear a una estrella de cine a enamorarme de una mujer: eso no me la acercaba m\u00e1s en la realidad, claro, pero despu\u00e9s de arreglar el texto de Bol\u00edvar y hacerlo m\u00edo, me sent\u00eda muy cerca de Brooke Shields, aunque me sintiera tambi\u00e9n muy lejos del propio Bol\u00edvar). Daba igual si era vanidad por un trabajo bien hecho o aut\u00e9ntico sobrecogimiento al entender que la estatura de la obsesi\u00f3n de Bol\u00edvar por Brooke Shields multiplicaba por cien la estatura de mi propia obsesi\u00f3n, su construcci\u00f3n era un zigurat inquebrantable, la m\u00eda un castillo de arena que se eleva a sabiendas de que con la misma arena se va a hacer luego otra figura cualquiera, un drag\u00f3n de arena, una sirena con el rostro de cualquier otra actriz o cantante o panadera de la esquina. De hecho lo m\u00edo, hasta aquel momento, estaba lejos de ser una obsesi\u00f3n: era s\u00f3lo lo que se siente cuando se comprende que la chica que m\u00e1s te gusta no sabr\u00e1 nunca que existes, y al comprenderlo te proteges utiliz\u00e1ndola para protagonizar tus fantas\u00edas. Bol\u00edvar no lo hab\u00eda comprendido. Prefer\u00eda hacerse da\u00f1o. Seguro que ni siquiera se hac\u00eda pajas pensando en ella, por temor a que eso la ensuciara \u2013como esos chicos que empezaban a salir con alguien y reconoc\u00edan que para hacerse pajas pensaban siempre en otras chicas porque les parec\u00eda repugnante hacerse una paja pensando en sus novias. Lo cierto es que esa noche no me pude hacer una paja pensando en Brooke Shields: entre mi deseo por su cuerpo y yo, se interpon\u00eda ahora la persona real \u2013o pseudo real- del texto de Bol\u00edvar que hab\u00eda arreglado y hecho m\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Contar sue\u00f1os es un rollo, pero esa noche so\u00f1\u00e9 que me met\u00eda en un bar en el que sab\u00eda que estaba Brooke Shields con su novio, que era campe\u00f3n del mundo de los semipesados, el \u00fanico blanco que hab\u00eda tumbado a diez negros antes del segundo asalto, confiando en que en cuanto me viera me se\u00f1alar\u00eda y le dir\u00eda al novio: ese t\u00edo me est\u00e1 comiendo el co\u00f1o con la mirada. El novio le dir\u00eda: es un chiquillo. Y Brooke Shields insistir\u00eda: pues tiene una lengua de diez metros porque la estoy sintiendo moj\u00e1ndome el co\u00f1o. Y el novio: t\u00fa ganas. Me dejaba K.O. de un directo despu\u00e9s de decirme: aprende a respetar a los mitos, ni\u00f1ato. Y me despertaba enseguida, Brooke Shields cur\u00e1ndome el ojo averiado y cantando una nana o algo as\u00ed, y repitiendo: poor boy (que fue por cierto, a\u00f1os despu\u00e9s, la primera contrase\u00f1a que utilic\u00e9 para mi cuenta de email: poorboy1982. Idea para una novela. Hacer una biograf\u00eda de alguien a trav\u00e9s de las contrase\u00f1as que ha utilizado para entrar en su cuenta de correos a lo largo de los a\u00f1os. He aqu\u00ed algunas m\u00edas:lightofmylife98, morgana23, tangoindia09, peterpopara66, beuxtenebreaux25, cruyffneskens1974, ridesisapis1976).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Bol\u00edvar, cuando le entregu\u00e9 a primera hora el mazo de correcciones \u2013es decir, su texto engalanado de tachones y notas al margen y con papeles adheridos por todas partes porque los m\u00e1rgenes de las hojas no me permit\u00edan escribir m\u00e1s- me dijo desolado: pero no hay tiempo de pasar esto a limpio, hay que entregarlo esta tarde. Esta tarde, le dije, esta tarde est\u00e1 en el Canad\u00e1, en el Polo Norte, esta tarde es un pueblo perdido de China por el que no pasa la muralla, esta tarde es el siglo XXVII, esta tarde es una estrella helada que a\u00fan no han descubierto en la NASA, es un cementerio lleno de viejos que a\u00fan no han nacido, queda much\u00edsimo tiempo hasta esta tarde, nos saltamos las clases y nos ponemos a ello. Bol\u00edvar no se hab\u00eda saltado una clase en los dos a\u00f1os de Instituto que llev\u00e1bamos, pero yo tampoco hab\u00eda ido nunca solo a un cine, y ambos ten\u00edamos una raz\u00f3n hipn\u00f3tica para hacer esas cosas por primera vez: Brooke Shields. As\u00ed que apresuradamente recogi\u00f3 sus cosas, el bloc, el boli de cuatro colores y el libro de lat\u00edn y el diccionario y el cuadernito rosa de <i>La Guerra de las Galias<\/i>, las meti\u00f3 en su cartera y sali\u00f3 disparado antes de que Mercedes asomase por el pasillo y nos pillase. Podemos ir a mi casa, no hay nadie hasta la hora de comer, inform\u00f3. Me parec\u00eda bien, porque \u00bfd\u00f3nde si no \u00edbamos a encontrar una m\u00e1quina de escribir? En mi casa no pod\u00eda ser, porque mi madre s\u00ed que estaba, y adem\u00e1s mi Olivetti de carcasa verde y teclas negras hab\u00eda cogido camino una ma\u00f1ana, bien acompa\u00f1ada por mis botas de f\u00fatbol Kevin Keegan, hacia la casa de empe\u00f1os, de donde si sal\u00eda ser\u00eda con rumbo a otra yemas de dedos, nunca m\u00e1s los m\u00edos. Por suerte Bol\u00edvar viv\u00eda ah\u00ed al lado, en unas torres en cuya fachada no hab\u00eda una sola prenda de vestir puesta a secar al sol, lo que dec\u00eda mucho a favor de las normas de comunidad del sitio, no como en mi barrio, que hab\u00eda tardes que parec\u00eda que todas las vecinas se hab\u00edan puesto de acuerdo en hacer la colada y tender la ropa para camuflar la fachada, creando una especie de microclima en mi calle muy grato, esa es la verdad, si quer\u00edas huir del aire calcinante y que te goteara agua infectada de detergente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0En el camino, aunque corto, no hablamos de nada: no ten\u00edamos nada de qu\u00e9 hablar, lo que era preocupante. El silencio se me hac\u00eda muy pesado, como si subrayara la culpa de haber obligado a un chico inocente a saltarse unas clases: no me gustaba nada esa sensaci\u00f3n. Cuando estuvimos cerca de las torres donde viv\u00eda Bol\u00edvar, apresur\u00f3 el paso. Se detuvo ante la cancela de su edificio y puls\u00f3 un bot\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Pens\u00e9 que no hab\u00eda nadie, dije. Y no hay nadie, dijo, s\u00f3lo la chica de la limpieza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0O sea, que ten\u00eda criada, c\u00f3mo no, era de los que pod\u00eda ir al Instituto sin las llaves de su casa, a m\u00ed me dieron una copia de las llaves poco despu\u00e9s de ingresar en el Instituto, un peque\u00f1o peso para el hombre pero un gran peso para la humanidad, las llaves de tu casa, saber que no te tienes que preocupar de si tu madre ha salido a hacer unos mandados o no, me sent\u00ed euf\u00f3rico aquel d\u00eda, aquel par de llaves, una para la cancela y otra para la puerta de casa, eran un documento de identidad, aunque no abrieran nada que no hubiera podido abrir f\u00e1cilmente sin ellas, llamando primero a un vecino y despu\u00e9s pidi\u00e9ndole a la vecina de enfrente que me dejara saltar de su balc\u00f3n al nuestro, m\u00e1s de una vez lo hab\u00eda hecho. Pens\u00e9 que aquello cambiaba mucho las cosas, no s\u00e9 exactamente qu\u00e9, pero el hecho de que Bol\u00edvar tuviese criada, inevitablemente, lo hac\u00eda menos pat\u00e9tico, como si me hubiese adelantado de repente en nuestra carrera imposible por conquistar a Brooke Shields a sabiendas de que ninguno alcanzar\u00eda la meta pero era importante para ambos saber qui\u00e9n se hab\u00eda quedado m\u00e1s cerca de ella \u2013y yo cre\u00eda que estaba m\u00e1s cerca de ella que Bol\u00edvar ahora que sab\u00eda tantas cosas de ella gracias a Bol\u00edvar y porque adem\u00e1s ten\u00eda mi frase en ingl\u00e9s sobre lo \u00fanico importante que le hab\u00eda pasado al planeta desde el Big Bang y si nos desnud\u00e1bamos los dos ante Brooke Shields y ella tuviera que decidir bas\u00e1ndose exclusivamente en el parecido de los aspirantes con el protagonista de <i>El lago azul<\/i>, se decantar\u00eda por m\u00ed, que, aunque no era rubio ni ten\u00eda el pelo rizado,\u00a0 por lo menos no ten\u00eda barriga y se me marcaban los m\u00fasculos de los brazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0En el ascensor le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 llamaba chica de la limpieza a la criada. No lo s\u00e9, dijo \u00e9l. Me gust\u00f3 su respuesta, tampoco s\u00e9 por qu\u00e9, porque ambos sab\u00edamos que no pod\u00eda ser que no supiera el nombre de su criada, porque quisiera blindarlo, como si darme el nombre de su criada fuera algo as\u00ed como prestarme unos calzoncillos que no me hac\u00edan ninguna falta, unos calzoncillos que ni siquiera eran suyos, sino de su padre, como si no tuviese permiso para compartir la intimidad de los dem\u00e1s, aunque el nombre de alguien no sea intimidad, quiz\u00e1 un apodo s\u00ed, no lo s\u00e9: eso es, como si tuviera algo con la criada y dar su nombre fuese una manera de descubrirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0La puerta estaba abierta y en la puerta una mujer ni guapa ni fea sino s\u00f3lo real, o sea, inalcanzable, espigada, con una mirada marchita y el rostro, lastimado por una mala cura del acn\u00e9, un poco agriado por la sorpresa, deb\u00eda tener unos veinte a\u00f1os, iba vestida con uniforme de criada azul celeste y delantal blanco, sin cofia, menos mal, el pelo recogido en un mo\u00f1o, calzaba unos zuecos blancos de enfermera, le quedaba lo suficientemente grande como para intuir que lo hab\u00eda heredado de una criada anterior mucho m\u00e1s corpulenta o quiz\u00e1 hab\u00eda sido serenamente dise\u00f1ado por la se\u00f1ora de la casa para no marcarle las curvas a la muchacha haciendo caer a su hijo \u2013o peor, a su marido- en malos pensamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0\u00bfQu\u00e9 ha pasado?, pregunt\u00f3 sin abandonar su posici\u00f3n en la puerta, como si tuviera autoridad para no dejar entrar al se\u00f1orito de la casa, en un andaluz muy marcado \u2013era casi lo primero en lo que nos adiestr\u00e1bamos cuando entr\u00e1bamos en el Instituto, empezar a amortiguar el andaluz que tra\u00edamos de casa, pasar del andaluz neto a uno m\u00e1s endulzado, que era el que gastaban los profesores y los pol\u00edticos-. Bol\u00edvar balbuci\u00f3 algo que no logr\u00e9 entender y la criada nos dej\u00f3 paso sin censurarse un bufido de disgusto, como si le hubi\u00e9semos espantado un plan con el repartidor de butano. A los cinco pasos, cruzado el hall, metido en un sal\u00f3n en el que hubiera podido jugarse un partido de futbito sin que los muebles que all\u00ed hab\u00eda hubieran molestado en lo m\u00e1s m\u00ednimo, le dije a la criada en el perfecto andaluz de clase baja que aun hablaba en casa: vaya covacha que tiene mi primo \u00bfno?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Segu\u00ed a Bol\u00edvar por un pasillo interminable que me dej\u00f3 deducir que, o bien ten\u00eda cincuenta hermanos y a cada uno le correspond\u00eda un cuarto, o bien me hab\u00eda mentido y en realidad no viv\u00eda con sus padres, sino en una pensi\u00f3n ubicada en aquel piso. Su cuarto estaba al fondo del pasillo, en el pomo de la puerta colgaba una se\u00f1al de puerta de hotel que ped\u00eda a la limpiadora que por favor no molestase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0\u00bfTe la has follado? le pregunt\u00e9 a Bol\u00edvar que me indic\u00f3 donde sentarme. Como si me apeteciera sentarme antes de echar un vistazo a lo que se abr\u00eda ante m\u00ed: el templo consagrado a Brooke Shields, Brooke Shields por todas partes, nada de p\u00f3sters clavados con chinchetas a la pared, sino enmarcados. Como para que percibiese que no me asombraba aquel despliegue de idolatr\u00eda porque ten\u00eda uno parecido en mi propia habitaci\u00f3n, me dirig\u00ed a las estanter\u00edas del fondo, junto al escritorio, para husmear en sus lecturas. Me ri\u00f1\u00f3: no hay tiempo que perder, antes de las tres hay que tenerlo porque a esa hora llega mi padre. Le pregunt\u00e9 a qu\u00e9 se dedicaba el hombre. Negocios, me dijo. \u00bfY tu madre? Negocios, respondi\u00f3. \u00bfLos mismos negocios o distintos?, quise saber. No respondi\u00f3. Le quit\u00f3 el hule a la m\u00e1quina de escribir, una Underwood con su carcasa de metal brillante con la que se hubiera podido escribir <i>El \u00e1rbol de la ciencia<\/i>, si es que <i>El \u00e1rbol de la ciencia<\/i> se mecanografi\u00f3 alguna vez. O era parte de su herencia o la hab\u00eda comprado en una subasta o se la hab\u00edan regalado porque una vez Brooke Shields la mir\u00f3 en un escaparate y dijo: qu\u00e9 m\u00e1quina tan bonita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Bol\u00edvar ya se hab\u00eda sentado ante la m\u00e1quina y revisaba su texto, masacrado a tachones, y mis anotaciones en los m\u00e1rgenes y a\u00f1adidos de varios papeles. Su cara se hab\u00eda encogido en un gesto de ansiosa perplejidad, lo que me hizo sentir bien: Brooke Shields nos miraba desde tres p\u00f3sters distintos, uno era una imagen de <i>El lago azul<\/i>, otro de <i>Pretty Baby <\/i>y otro de <i>Amor infinito<\/i>. Me explico: no eran los carteles oficiales de la pel\u00edcula, sino im\u00e1genes sin letras, como si fuesen fotograf\u00edas aumentadas para ser expuestas o algo as\u00ed. Ni idea de d\u00f3nde las habr\u00eda conseguido. Estaba seguro de que en alguna parte deb\u00eda tener una foto autografiada, enviada desde Los \u00c1ngeles por la productora de la pel\u00edcula o la agencia de la modelo, con la firma impresa en la imagen con calidad suficiente como para enga\u00f1ar a un desavisado haci\u00e9ndole creer que era un aut\u00f3grafo de verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0\u00bfCu\u00e1ntas pajas te habr\u00e1s hecho pensando en ella, no? Imag\u00ednate que pudiera recogerse todo el semen que hemos derramado en honor de Brooke Shields, un oc\u00e9ano desperdiciado, billones de espermatozoides, las estrellas de Hollywood deber\u00edan ba\u00f1arse al menos una vez en la vida en una piscina llena con el semen derrochado en las pajas que han inspirado- mientras se lo iba diciendo \u00e9l iba poniendo cara de aut\u00e9ntico asco. Bol\u00edvar, sin dejar de mirar una anotaci\u00f3n m\u00eda en la primera p\u00e1gina de su texto, dijo secamente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0No digas repugnancias, hemos venido a trabajar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0A las once me dio el hambre. Era la hora del recreo, la hora en la que los alumnos, como manadas de \u00f1us, abandon\u00e1bamos las aulas y nos \u00edbamos disgregando en comercios, confiter\u00edas y bares, unos a por su bocadillo de mortadela, otros a por su cu\u00f1a de chocolate. Estaban los que iban mendigando aqu\u00ed y all\u00e1, un bocado de esto y otro de lo otro, un buche de batido de vainilla en este corro de amigotes y otro buche de zumo tropical, que se hab\u00eda puesto de moda. A algunos siempre les faltaba una moneda para llegar a comprarse una carmela o una viena en la que meter el chopped que se hab\u00edan tra\u00eddo de casa (o era al rev\u00e9s y se hab\u00edan tra\u00eddo la viena pero les faltaba una moneda para el chopped). Yo, cuando hab\u00eda dinero, sol\u00eda comerme, en la propia cantina del Instituto, una cu\u00f1a blanca, esponjosa, con una capa de az\u00facar tostado de techo y en medio del bizcocho una franja de crema, y acompa\u00f1arla de un caf\u00e9 manchado: luego me perd\u00eda entre los grupos de alumnos hasta que la sirena volviese a sonar dando por terminado el descanso. A Bol\u00edvar nunca se le vio en aquella marabunta de alumnos hambrientos. Ahora lo entend\u00eda. Sol\u00eda irse a su casa a comerse un s\u00e1ndwich preparado por su criada y beberse su caf\u00e9 tranquilamente, quiz\u00e1 unos d\u00e1tiles y unas nueces para recuperar energ\u00edas, tal vez mirando todo el rato a Brooke Shields antes de renovar los libros en su cartera, a primera hora s\u00f3lo hab\u00eda tenido que llevar los correspondientes a las dos primeras horas, volv\u00eda a casa, repon\u00eda fuerzas, y cog\u00eda los libros necesarios para los dos horas siguientes (el horario era de 9 a 13.30 y de 16.00 a 19.00, un martirio para los que no viv\u00edamos ah\u00ed al lado ni ten\u00edamos dinero para autobuses).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Un poco de hambre hay ya \u00bfno? \u2013dije pensando en d\u00e1tiles e interrumpiendo la lectura en voz alta del texto que Bol\u00edvar iba copiando en su m\u00e1quina majestuosa. No hab\u00edamos avanzado mucho porque gastamos una hora entera discutiendo sobre las fotos que le hicieron de ni\u00f1a a Brooke Shields. Eran bastante nauseabundas. Eso dije yo. No me pon\u00eda nada una ni\u00f1ita posando en una ba\u00f1era y no porque fueran pornogr\u00e1ficas sino por justo lo contrario: eran innecesarias, todo lo contrario que la pornograf\u00eda. Bol\u00edvar dec\u00eda que estaba igual de preciosa en esas fotos que en todas las dem\u00e1s, s\u00f3lo que m\u00e1s ni\u00f1a, lo que seg\u00fan \u00e9l carec\u00eda de importancia. Su tendencia a la hagiograf\u00eda no consent\u00eda intervenciones del pudor. Vamos, le dije, no seas idiota, Bol\u00edvar, mira qu\u00e9 fotos, por favor, son asquerosas, es una ni\u00f1a chica, t\u00edo, la hacen posar como una puta, es una verg\u00fcenza que le hagan eso a una ni\u00f1a chica. Claro, dijo, si yo no digo que no, pero eso no significa que no est\u00e9 preciosa, y significa sobre todo que hay que salvarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPerdona? Un poco tarde para eso, ya se ha salvado sola yo creo, cobra un mill\u00f3n por posar, algo me dice que ha sabido salvarse ella sola y que no necesita de dos pardillos que van solos al cine.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 tiene de malo ir solo al cine?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos, hombre, no me digas. \u00bfQu\u00e9 hacemos con el hambre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Voy a pedir unos s\u00e1ndwiches, \u00bfde qu\u00e9 lo quieres?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De criada. \u00bfHay d\u00e1tiles?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Voy a ver. No toques nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y me dejo s\u00f3lo en aquel templo consagrado a BS.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Me aplast\u00f3 entonces una sensaci\u00f3n nueva que, aunque luego me haya aplastado otras veces desde entonces, nunca lo ha hecho con la misma intensidad. \u00bfDe qu\u00e9 estaba hecha esa sensaci\u00f3n? S\u00f3lo recuerdo que empez\u00f3 como un subid\u00f3n, el efecto de una honda calada de hach\u00eds que no hab\u00eda dado, una risa tonta que me entr\u00f3 al imaginarme el infarto que le daba a mi madre cuando descubr\u00eda en el fondo de mi armario, convenientemente disimulado por mis camisas y pantalones y cazadoras, el p\u00f3ster de Brooke Shields luciendo como luc\u00eda en la pared de la habitaci\u00f3n de Bol\u00edvar, los hombros brillantes, la carne tensa de los muslos, los pies enterrados en arena blanca, el pelo cubri\u00e9ndole las tetas, un taparrabos exquisitamente dise\u00f1ado, la mirada clavada en el ojo de la c\u00e1mara para secarte el cerebro, con un fondo de olas deseosas de alcanzar a lamerle los tobillos. Estuve fantaseando con que conoc\u00eda a Brooke Shields y para no enrollarse conmigo ella pon\u00eda la excusa de la diferencia de estatura; me dec\u00eda, te llevo un palmo, chavea, me gustas mucho, pero es que imagina lo que puede ser en Hollywood, y yo entonces le dec\u00eda que no me importaba que fuera tan grande (I don\u2019t care you are so big), pero ella, dada mi p\u00e9sima pronunciaci\u00f3n, entend\u00eda que no me importaba que fuera tan puta (I don\u2019t care you are so bitch). Ya s\u00e9 que est\u00e1 mal, que no es as\u00ed como se emplea el subjuntivo en ingl\u00e9s, no me lo hab\u00eda aprendido a\u00fan, it doesn\u2019t matter how big you are. Lo cierto es que se me multiplic\u00f3 la risa tonta pero de repente, fren\u00e1ndola como si fuese a atropellar a un ni\u00f1o en un paso de cebra, ah\u00ed estaba, ese no s\u00e9 qu\u00e9 que me trepaba por la boca del est\u00f3mago con una pregunta tan tonta como la risa: \u00bfqu\u00e9 estoy haciendo aqu\u00ed? Y luego la sensaci\u00f3n: Vi\u00e9rtase una parte de desolaci\u00f3n en una licorera medio llena con jugo de tedio y agr\u00e9guense unas cuantas gotas, no demasiadas, de pura impotencia. Conviene a\u00f1adir tambi\u00e9n, aunque no es necesario, un chorrito de piedad o l\u00e1stima por uno mismo, porque eso endulzar\u00e1 el mejunje. Mezclar durante un buen rato e inyectar entonces con una jeringuilla invisible en una vena cualquiera, tambi\u00e9n vale untar con el l\u00edquido obtenido la cabeza de un martillo y golpearte con \u00e9l las sienes repetidamente. Esperar unos segundos sin ser sometido por el p\u00e1nico ni la c\u00f3lera.\u00a0 Ya est\u00e1, la sensaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 estoy haciendo aqu\u00ed? Mira, Brooke, deja de mirarme, deja de acusarme con esa mirada, no seas tan grande ni tan puta, o mejor a\u00fan, no existas, deja de existir, hazme el favor. Que s\u00ed, que s\u00ed me daba cuenta de que le estaba hablando a un p\u00f3ster, c\u00f3mo no, por muy enmarcado y protegido con vidrio que estuviese y por muy n\u00edtida que fuese la imagen, pero se escuchaba el mar, el mar del p\u00f3ster, digo, el de la realidad quedaba a unos veinticinco kil\u00f3metros al sur, ladraba el mar su c\u00e1ntico sereno e insultante \u2013precisamente por lo insultante de su serenidad ajena a mi tragedia o algo as\u00ed-, m\u00edrala, m\u00edrala, dec\u00edan las olas detr\u00e1s del cristal, all\u00e1, en el fin del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Oh, era rid\u00edculo, me sent\u00eda rid\u00edculo, rid\u00edculo de estar all\u00ed, rid\u00edculo de tener aquella sensaci\u00f3n de impotencia+desolaci\u00f3n+puro tedio, rid\u00edculo de colaborar con Bol\u00edvar y envidiarle la pureza de su amor por BS, lo m\u00ednimo que se puede hacer cuando se ama tan ciegamente es construirle un templo a quien amas, es una cosa religiosa, entend\u00eda ahora por qu\u00e9 se hab\u00eda sentido agredido cuando me hice el gracioso pregunt\u00e1ndome qu\u00e9 cantidad de semen habr\u00edamos derramado en honor de la diosa, de su diosa. Vamos, sal de aqu\u00ed, me orden\u00f3 el polic\u00eda antidisturbios que empezaba a adiestrarse en alg\u00fan cuartel secreto de mi cerebro. Y eso decid\u00ed hacer, antes de que llegaran los s\u00e1ndwiches, aunque no quer\u00eda irme en realidad, en realidad lo que quer\u00eda era quedarme para siempre, quiero decir, que lo que me apetec\u00eda era ser due\u00f1o de todo aquello, cambiarme por Bolivar, llevar aquella pasi\u00f3n, aquel deseo, con el orgullo inc\u00f3lume de quien sabe que no le hace ning\u00fan mal, antes bien, es una se\u00f1a de identidad a la que aferrarse para estar menos solo, la pasi\u00f3n indemne del fan, no del idiota que alberga una esperanza, por remota que sea, de tocar la piel que se desea y se demora en encendidas fantas\u00edas tras las que queda el hondo abismo de la consciencia de que por muy reales que sean las tales fantas\u00edas, no son m\u00e1s que eso, demorados homenajes a la impotencia de tocar lo que ha levantado en tu interior una ola de deseo que no sabes c\u00f3mo demoler.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Bol\u00edvar acab\u00f3 \u00e9l solo la tarea, sin incluir mis muchas correcciones e interpolaciones que elevaban su escrito, aunque aprovechando la \u00faltima de mis frases para terminar el texto: desde la luna, dec\u00eda, s\u00f3lo pod\u00edan verse a simple vista dos construcciones humanas: una era la muralla china, otra, la pasi\u00f3n por Brooke Shields de millones de j\u00f3venes. Ah, escudarse en los dem\u00e1s, me pareci\u00f3 cobarde. El art\u00edculo se public\u00f3 en la revista del Instituto, mejorado por un par de dibujos de la muchacha \u2013al parecer por reproducir fotos ped\u00edan una fortuna. Bol\u00edvar ni me pidi\u00f3 explicaciones de mi abandono: era como si lo hubiese comprendido perfectamente, como si diese por hecho que yo no ten\u00eda su fortaleza para dar el paso que separa a un mero pajillero en un aut\u00e9ntico devoto, y que antes o despu\u00e9s, mientras \u00e9l segu\u00eda cultivando su devoci\u00f3n y siguiendo a la deidad all\u00e1 donde se trasladase, a sabiendas de que mientras su devoci\u00f3n y la de muchos como \u00e9l no decayese seguir\u00eda siendo deidad, yo me borrar\u00eda en cuanto la actriz fuera suplida en las carteleras por otra m\u00e1s joven, m\u00e1s guapa, m\u00e1s rotunda. Despu\u00e9s del Instituto nos perdimos la pista, aunque siempre que yo ve\u00eda a Brooke Shields, en alguna de las series en las que le dio por alargar su fama, convertida en una escultura de metro noventa de brazos sembrados de m\u00fasculos, me acordaba de \u00e9l y de la muralla china.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Uf, no s\u00e9, le dije al redactor jefe, entrevistar a Brooke Shields, no s\u00e9 \u00bf a qu\u00e9 viene a Espa\u00f1a?, pregunt\u00e9. Publican sus memorias. No s\u00e9, d\u00e9jame pens\u00e1rmelo y en unos d\u00edas te digo, le dije. Ma\u00f1ana, me tienes que decir algo ma\u00f1ana, me orden\u00f3 el redactor jefe, pero vamos, que tampoco te hagas ilusiones, quince minutos de entrevista, ya te digo, ni siquiera nos dejan enviar fot\u00f3grafo, su agencia reparte las fotos. Ma\u00f1ana sin falta te digo algo, le dije, y colgu\u00e9 impaciente por buscar a Bol\u00edvar y contarle aquello tant\u00edsimos a\u00f1os despu\u00e9s, preguntarle \u00bfsabes qui\u00e9n soy? \u00bfte acuerdas del texto de Brooke Shields que te correg\u00ed all\u00e1 en el 16 a. de G.? \u00bfadivina a qui\u00e9n me han pedido que entreviste?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0\u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 sido de Bol\u00edvar?. Y me puse a googlearlo. Las facilidades de la era moderna para actualizar tu pasado. Me acordaba de sus dos apellidos, claro que s\u00ed, los puse junto a su nombre entre comillas, y\u00a0 no hab\u00eda mucho donde buscar, pude enlazar enseguida una p\u00e1gina en pdf del Diario de Jerez donde aparec\u00eda su esquela, una esquela publicada hac\u00eda quince a\u00f1os, en el a\u00f1o 5 despu\u00e9s de G.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0Y aunque sab\u00eda que de aquellos quince minutos que me daban para entrevistar a la actriz me iban a sobrar catorce y treinta segundos, llam\u00e9 al redactor jefe para decirle: cuenta conmigo. Ten\u00eda que decirle a Brooke Shields una cosa, una sola cosa, y aunque ya era demasiado tarde \u2013quiero decir, que ya no cre\u00eda que fuese verdad que era la \u00fanico importante que le hab\u00eda pasado al planeta desde el Big Bang, de hecho ya ni el Big Bang me parec\u00eda importante-, hab\u00eda llegado el momento de dec\u00edrsela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poder entregar al adolescente que fuimos sus ambiciones incumplidas, pero sus sue\u00f1os impolutos. Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila Me llama el redactor jefe de cultura de la revista en la que colaboro con art\u00edculos, reportajes, entrevistas, loquesea. Oye, me dice, \u00bfte interesa entrevistar a Brooke Shields? \u00a1Brooke Shields!, le digo, \u00bfC\u00f3mo se te ha ocurrido que me pueda interesar? \u00bfte he hablado alguna vez de ella? No, me dice, creo recordar que la citabas en alg\u00fan sitio y por eso se me ha ocurrido, pero no te hagas ilusiones, eh, no te vas a ir a cenar con ella ni nada de eso, es una de esas promociones de llego, recibo uno tras otro a los periodistas y me vuelvo por donde vine, quince minutos de entrevista te dan, \u00bfcuento contigo o qu\u00e9? \u00a0 \u00a0La primera vez que entr\u00e9 solo en un cine fui a ver El lago azul, una extenuante colecci\u00f3n de cromos m\u00e1s o menos sensuales para admiradores del cuerpo adolescente y acr\u00edticos creyentes en los para\u00edsos perdidos que exigen un naufragio para ser alcanzados. La protagonizaban un chico rubio cuyo nombre no he retenido y una muchacha de quince a\u00f1os llamada Brooke Shields, la sensaci\u00f3n de la temporada, \u201ces [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":2016,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[61,45],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2014"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2014"}],"version-history":[{"count":16,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2181,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2014\/revisions\/2181"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2016"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}