{"id":2541,"date":"2013-11-04T17:33:46","date_gmt":"2013-11-04T17:33:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=2541"},"modified":"2013-12-23T19:18:49","modified_gmt":"2013-12-23T19:18:49","slug":"mysterium-de-juan-cobos-wilkins","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=2541","title":{"rendered":"MYSTERIUM, de Juan Cobos Wilkins"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/articulos-110246.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-2542\" alt=\"articulos-110246\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/articulos-110246-330x252.jpg\" width=\"330\" height=\"252\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/articulos-110246-330x252.jpg 330w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/articulos-110246.jpg 650w\" sizes=\"(max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tal vez escribir, como sugiere Juan Cobos Wilkins, no sea otra cosa que el juego de un ni\u00f1o solitario. Pero nadie pone m\u00e1s serio empe\u00f1o en su juego que los ni\u00f1os y, de ah\u00ed, surge la tragedia. Por eso, los textos m\u00e1s l\u00fadicos est\u00e1n a veces sobrecogidos por un pellizco tr\u00e1gico y entonces nace la poes\u00eda, es decir, el teatro. No la mera literatura dram\u00e1tica con sus secuencias dialogadas que caracterizan a los personajes, sino el acto que reinventa el arquetipo, la materializaci\u00f3n mediante espejismos de una oculta energ\u00eda, original y transgresora, la mitificaci\u00f3n de la existencia a trav\u00e9s de una sugerente alquimia donde el autor cede el protagonismo a los actores para alterar la conciencia del espectador.<\/p>\n<p>Cobos Wilkins duda que los textos incluidos en su libro <i>Mysterium<\/i> (Sevilla: Ediciones en Huida, 2013) pertenezcan en su forma ortodoxa al g\u00e9nero teatral. Los ve m\u00e1s bien como h\u00edbridos entre g\u00e9neros, entre la poes\u00eda, que es consustancial al teatro, pero tambi\u00e9n entre \u00e9ste y el relato. Es normal que ocurra as\u00ed, dado el car\u00e1cter todo terreno de este escritor nacido en Riotinto (Huelva) en 1957.\u00a0 Pero lo que le viene a importar es precisamente ese talante f\u00e9rtil y transgresor de las nueve piezas breves, incluso brev\u00edsimas, que conforman el conjunto. Yo creo que s\u00ed, al menos, cumplen la funci\u00f3n principal del teatro: provocar al esp\u00edritu. El teatro es un delirio contagioso que lleva al esp\u00edritu al manantial de sus conflictos. Y esto sucede con las obras reunidas bajo el t\u00edtulo general de <i>Mysterium<\/i>: no pasar\u00e1n desapercibidas por el alma del lector, sino que, transport\u00e1ndole a un mundo de on\u00edrica fantas\u00eda, le har\u00e1n zambullirse en esa oscura libertad que se confunde visionariamente con la libertad del sexo.<\/p>\n<p>Pero fij\u00e9monos en el t\u00edtulo. <i>Mysterium<\/i> nos remite al pasado cl\u00e1sico, porque el teatro se remonta a los or\u00edgenes de la cultura, al secretismo de las ceremonias de Eleusis y a los ritos dionis\u00edacos. Y esta concepci\u00f3n, tan antigua y tan moderna del arte dram\u00e1tico, entronca en nuestra tradici\u00f3n hisp\u00e1nica con aquellos intentos renovadores de las vanguardias de los a\u00f1os veinte y treinta y, m\u00e1s expl\u00edcitamente, en la pieza titulada \u201cS\u00f3lo el misterio\u201d, con Federico Garc\u00eda Lorca. Pero tambi\u00e9n remite a los textos sagrados judeocristianos, como en \u201cRevelaci\u00f3n\u201d, o a los cuentos de hadas, tan despiadados realmente como aquel teatro de la crueldad preconizado por Antonin Artaud \u2014v\u00e9ase a este prop\u00f3sito la pieza nominada \u201cLa imaginaci\u00f3n pervertida\u201d\u2014. En todo caso, la propia mitolog\u00eda personal que encontramos en la excelente producci\u00f3n po\u00e9tica del autor est\u00e1 latente en las p\u00e1ginas del libro y se manifiesta expresamente, no s\u00f3lo a trav\u00e9s de los \u00e1ngeles y las mantis que se enfrentan y se acarician sin consumarse nunca.<\/p>\n<p>Personajes, sombras, voces y ecos del imaginario colectivo confluyen en la dramaturgia de Wilkins, en contubernio con la genuina individualidad del creador. La dimensi\u00f3n social alcanza la cr\u00edtica al sistema y al estado en \u201cOferta y demanda\u201d: \u201cUn mundo desollado. Invisible, intangible, negocio, poder. De la vulgar piedra a la piedra filosofal, desde el <i>Big-Bang<\/i> al tic-tac del presente. Y por supuesto, lo m\u00e1s rentable: el futuro. Los devoradores del futuro son insaciables con el tic-tac tic-tac del presente, y fingen, se disfrazan, se metamorfosean, reptan por la l\u00ednea de los electrocardiogramas como por la l\u00ednea quebrada de la Econom\u00eda. Ayer mismo se vendi\u00f3 al Estado la \u00faltima luz de la \u00faltima luci\u00e9rnaga. Y el Estado, a su vez, la subast\u00f3 para seguir siendo Estado en la sombra\u201d.<\/p>\n<p>Las piezas teatrales de <i>Mysterium<\/i> han sido escritas con una libertad creadora excepcional. Hay un magisterio soberbio y una destreza implacable en sus recursos, que dotan al volumen de una fluidez envolvente y seductora. No pod\u00eda ser menos. Juan Cobos Wilkins es autor de una brillante obra po\u00e9tica, que ha obtenido, entre otras distinciones (Premios Jaime Gil de Biedma o Ciudad de Torrevieja), el Premio de la Cr\u00edtica de Andaluc\u00eda. Como narrador, ha ganado, entre otros, el Premio NH de Relatos o El P\u00fablico de Novela. Ha escrito varias novelas, una de las cuales, <i>El coraz\u00f3n de la tierra<\/i>, ha sido continuamente reeditada desde su aparici\u00f3n en 2001 y llevada al cine bajo la direcci\u00f3n de Antonio Cuadri. Se trata de una historia de hondas ra\u00edces \u00e9picas que retrata la Huelva de los ingleses que explotaron sus minas y a sus gentes en el siglo XIX. En este sentido, se podr\u00eda decir que Juan Cobos Wilkins es una autor profundamente andaluz, muy onubense, capaz de degustar la pureza po\u00e9tica de Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez \u2014de cuya Casa Museo ha sido director durante la etapa m\u00e1s brillante de \u00e9sta\u2014 y las coplas modernas de la ochentera Martirio.\u00a0 Con arraigada sensibilidad social, a\u00fana tradici\u00f3n y vanguardia, como los m\u00e1s sabios poetas que en el mundo han sido. Guionista y cr\u00edtico, tambi\u00e9n ha publicado ensayos y la biograf\u00eda <i>\u00c1lbum de Federico Garc\u00eda Lorca<\/i>. Licenciado en Ciencias de la Informaci\u00f3n, ha dirigido la prestigiosa revista literaria <i>Con Dados de Niebla<\/i>. La publicaci\u00f3n ahora de su teatro por parte de Ediciones en Huida viene a confirmar la alta calidad de su literatura.<\/p>\n<p>Nueve es n\u00famero dantesco. Nueve, las piezas de <i>Mysterium,<\/i> como los c\u00edrculos infernales del Dante. \u201cEl Teatro\u201d \u2014que fue dirigida por Alfonso Zurro en el D\u00eda Mundial del Teatro en 2006\u2014 subraya el enfrentamiento floral entre El Actor y El Espectador para dejar una escena vac\u00eda. En \u201cOferta y Demanda\u201d, la conversaci\u00f3n entre un Cliente y una Vendedora Tuerta despliega una metaf\u00edsica de la pureza frente a un sistema viciado. \u201cEl sacrificio del poeta\u201d festeja la g\u00e9nesis literaria en la que el autor se inmola para que se llenen las p\u00e1ginas de palabras. \u201cLa imaginaci\u00f3n pervertida\u201d permite otra nueva lectura de los arquetipos de los cuentos infantiles en un \u00e1mbito de apariencias donde s\u00f3lo lo irreal parece real. \u201cRevelaci\u00f3n\u201d es un trance apocal\u00edptico entre dos antit\u00e9ticos simb\u00f3licos, al tiempo que los siete sellos asoladores van desvelando sucesivamente el horror de ser s\u00f3lo reflejos de reflejos de la divinidad. El sentimiento de desamparo que invade \u201cMon\u00f3logo de ni\u00f1a con mu\u00f1eca\u201d deviene en una irreversible y fosforescente metamorfosis. En \u201cMartirio del hada\u201d los ni\u00f1os prenden hojarasca y hojas secas bajo los pies del Hada mientras canta el esqueleto de un ruise\u00f1or. \u201cVelatorio\u201d muestra c\u00f3mo su madre angustiada y otras mujeres velan el cad\u00e1ver de un ni\u00f1o antes de que reine el total silencio previo a la Creaci\u00f3n. El escenario, invadido de luz, ciega a los espectadores en \u201cS\u00f3lo el misterio\u201d. As\u00ed esta novena pieza de <i>Mysterium<\/i> cierra el c\u00edrculo m\u00e1gico y, enlazando por su tema con la primera, \u201cEl Teatro\u201d, se cumple la alegor\u00eda. Puede el lector dejarse llevar por su hechizo con la fiabilidad de quien penetra una gozosa espesura donde le aguarda la revelaci\u00f3n. Y de que \u00e9sta, por muy indefinible que sea, alienta una apuesta vital por la literatura desde el convencimiento de que \u201cs\u00f3lo el Misterio nos hace vivir. S\u00f3lo el Misterio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mauricio Gil Cano<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal vez escribir, como sugiere Juan Cobos Wilkins, no sea otra cosa que el juego de un ni\u00f1o solitario. Pero nadie pone m\u00e1s serio empe\u00f1o en su juego que los ni\u00f1os y, de ah\u00ed, surge la tragedia. Por eso, los textos m\u00e1s l\u00fadicos est\u00e1n a veces sobrecogidos por un pellizco tr\u00e1gico y entonces nace la poes\u00eda, es decir, el teatro. No la mera literatura dram\u00e1tica con sus secuencias dialogadas que caracterizan a los personajes, sino el acto que reinventa el arquetipo, la materializaci\u00f3n mediante espejismos de una oculta energ\u00eda, original y transgresora, la mitificaci\u00f3n de la existencia a trav\u00e9s de una sugerente alquimia donde el autor cede el protagonismo a los actores para alterar la conciencia del espectador. Cobos Wilkins duda que los textos incluidos en su libro Mysterium (Sevilla: Ediciones en Huida, 2013) pertenezcan en su forma ortodoxa al g\u00e9nero teatral. Los ve m\u00e1s bien como h\u00edbridos entre g\u00e9neros, entre la poes\u00eda, que es consustancial al teatro, pero tambi\u00e9n entre \u00e9ste y el relato. Es normal que ocurra as\u00ed, dado el car\u00e1cter todo terreno de este escritor nacido en Riotinto (Huelva) en 1957.\u00a0 Pero lo que le viene a importar es precisamente ese talante f\u00e9rtil y transgresor de las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2542,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[13,61,46,60],"tags":[175,16,172,174],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2541"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2545,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions\/2545"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2542"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}