{"id":2628,"date":"2013-12-02T16:58:48","date_gmt":"2013-12-02T16:58:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=2628"},"modified":"2014-04-28T08:32:21","modified_gmt":"2014-04-28T08:32:21","slug":"la-piel-de-los-extranos-de-ignacio-ferrando","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=2628","title":{"rendered":"La piel de los extra\u00f1os, de Ignacio Ferrando"},"content":{"rendered":"<p>La piel de los extra\u00f1os, de Ignacio Ferrando. Menoscuarto, 2012<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/La-piel.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-2629\" alt=\"La piel\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/La-piel.png\" width=\"183\" height=\"275\" \/><\/a><\/p>\n<p>Confieso que no hab\u00eda le\u00eddo antes ning\u00fan otro relato del asturiano \u00a0Ignacio Ferrando (1972). Confieso que cuando le\u00ed en la solapa de este libro que hab\u00eda ganado con relatos anteriores algunos de los m\u00e1s prestigiosos premios de narrativa breve, como el NH, el Juan Rulfo o el Hucha de Oro, me empez\u00f3 a picar la curiosidad, pero quer\u00eda comprobar por m\u00ed misma que el universo narrativo de Ferrando es lo bastante autosuficiente, rico y profundo como para merecer adem\u00e1s los aplausos de la cr\u00edtica. Y confieso que no s\u00f3lo no ha defraudado mis expectativas, sino que las ha multiplicado. Ignacio Ferrando, lo digo rotundamente, es un escritor s\u00f3lido, muy inteligente y poseedor de un mundo en cuya traves\u00eda descubrimos parajes extraordinarios. Ignacio Ferrando y \u201cLa piel de los extra\u00f1os\u201d consiguen deslumbrar al lector, le hacen pasar por una de esas experiencias de lectura que no van a olvidarse, y esto es lo menos que puede pedirse a un libro y a un escritor. Lo m\u00e1s es que la causa de este deslumbramiento sea intr\u00ednseca al universo ficcional: a esa conjunci\u00f3n entre estilo y fascinaci\u00f3n, o entre forma y fondo, que hace imposible la huida, que estrecha el cerco en torno al lector y consuma su rendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Once relatos largos, con una media de veinte p\u00e1ginas cada uno, despliegan el mapa de un mundo an\u00f3malo que con frecuencia plantea cuestiones metaf\u00edsicas. \u00bfY si todo lo que hemos imaginado se cumple?, por ejemplo (\u201cLos atardeceres de Tagfraut\u201d). O: \u00bfNuestros recuerdos no son en realidad sino recuerdos de nuestros sue\u00f1os? (\u201cTres violines\u201d). O: \u201c\u00bfY si Mother Solar hab\u00eda logrado dar con las leyes que rigen las coincidencias, que desmadejan el caos? (\u201cLos sistemas\u201d). No hay duda ya acerca de la indisoluble interrelaci\u00f3n de ciencia y escritura literaria, entre el mundo de la ciencia y el mundo de la creaci\u00f3n\u00a0 literaria, y muchos escritores, como Ferrando, dan cuenta de ello. No en vano Ignacio Ferrando es ingeniero y profesor en la madrile\u00f1a Universidad Polit\u00e9cnica y aprovecha sus conocimientos para disparar desde \u00e1ngulos distintos a los convencionales, para perpetrar argumentos y personajes que se mueven entre \u00e1mbitos cotidianos y lo furtivo, entre la realidad y los misteriosos reinos de lo posible. Todo lo que es capaz de imaginar un hombre quiz\u00e1 alguna vez haya sido cierto o lo ser\u00e1 en el futuro, pero en todo caso existe el futuro porque alguien ha tenido la suficiente perspicacia como para inventarlo desde modelos congruentes tomados de nuestra experiencia vital, literaria e interior. Esto es lo que hace este autor: manejar otros sistemas que no por no ser actuales, demostrables en la actualidad, dejan de ser ciertos. Tiene esa inteligencia l\u00facida que se lo permite, y un rigor y una imaginaci\u00f3n dotada de amplio vuelo, y esa facilidad para expresar todo ello desde una prosa elegante y eficaz, densa y sutil al mismo tiempo, y de una enorme y gratificante riqueza expresiva.<\/p>\n<p>Esto es lo que une a todas estas narraciones: escenarios o espacios cosmopolitas, perspicacia y originalidad. No hay ning\u00fan relato que decaiga, todos ellos se caracterizan por ser estupendos. Se podr\u00eda hacer con ellos una antolog\u00eda de frases memorables: \u201cPermitir una injusticia abre el camino a todas las dem\u00e1s\u201d, \u201cUno solo recuerda lo que le ayuda a sobrevivir y olvida todo lo dem\u00e1s\u201d (\u201cBabel\u201d). \u201cPara Inma, las parejas, al contrario de lo que se piensa, se devoran al conocerse\u201d (\u201cLa piel de los extra\u00f1os\u201d). \u201cLament\u00f3 haber asumido la belleza del mundo como algo normal\u201d, \u201cLa vida tiene algo de eso, de atenuar los miedos a base de repetici\u00f3n\u201d (\u201cPel\u00edcanos\u201d). Satisface leer todos estos relatos tan cuidados, en los que la profesi\u00f3n de sus protagonistas no es mera excusa, sino el verdadero <i>leit motiv<\/i> de la narraci\u00f3n, junto a la indeterminaci\u00f3n: en \u201cTres violines\u201d, el hijo de un lutier debe demostrar qui\u00e9n es despu\u00e9s de haber sido dado por muerto gracias a su habilidad con los violines. Sin embargo, su identidad jam\u00e1s habr\u00e1 de ser del todo confirmada. En \u201cMathilda y el hombre del tiempo\u201d, Howland, climat\u00f3logo, pronostica la llegada a la ciudad de un tsunami que hace huir a toda la poblaci\u00f3n, y gracias a ello consigue permanecer en ella a solas, junto a su amante. Tampoco se sabr\u00e1 si es todo cierto o solo un enga\u00f1o.\u00a0 En \u201cLas profundidades\u201d un fot\u00f3grafo que ha logrado olvidar una enigm\u00e1tica relaci\u00f3n con una joven, gracias a convertir en una letan\u00eda el verso de Strindberg -\u201cDesvanecerse hasta que ya no quede nada\u201d-, se ve obligado a recordarla a trav\u00e9s de sus fotograf\u00edas para asistir a su funeral, e incluso inventarla. Del mismo modo que en algunos de sus relatos, Ferrando mantiene el enigma y el misterio sobre su pasado, adem\u00e1s de apostar por superar las bases del mon\u00f3logo interior mediante un original uso de la introspecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un singular paseo por el mundo del subconsciente y de la imaginaci\u00f3n,\u00a0 que se hace real, es el de \u201cLos atardeceres de Tagfraut\u201d: el protagonista de esta excelente narraci\u00f3n, quiz\u00e1 una de las mejores, profesor de algo as\u00ed como \u201cPr\u00e1ctica imaginativa\u201d, debe sufrir en sus propias carnes ese universo imaginado convertido en pesadilla de la que no podr\u00e1 escapar jam\u00e1s: \u201cNada de lo que val\u00eda en nuestro anterior mundo ten\u00eda vigencia all\u00ed\u201d. Tambi\u00e9n en esta l\u00ednea de indeterminaci\u00f3n entre lo imaginado o lo teorizado y su proyecci\u00f3n sobre el mundo real, que acabar\u00e1 atrapando a sus personajes, se plantea la trama de \u201cLos sistemas\u201d: Un profesor es enredado en su propia teor\u00eda sobre el determinismo, las coincidencias y el caos, de los que acaba siendo v\u00edctima y que decidir\u00e1n su destino.<\/p>\n<p>Otros relatos se apartan de estas premisas para buscar el mundo del apocalipsis, del dolor extremo: \u201cPel\u00edcanos\u201d narra con afortunadas met\u00e1foras una tierra inhabitable y yerta despu\u00e9s de una cat\u00e1strofe nuclear: \u201cLa luz crepuscular lechosa y como te\u00f1ida de herrumbre\u201d, \u201cEse sol radiante, hojaldrado, que quemaba m\u00e1s que calentar\u201d. Y \u201cLiberaci\u00f3n\u201d, el doble horror vivido por las mujeres en un campo de concentraci\u00f3n: el del trabajo forzado y las privaciones y el de las humillaciones sexuales a las que han de someterse. En \u201cLa piel de los extra\u00f1os\u201d, un matrimonio decide involucionar para recuperar su pasi\u00f3n, pero se encontrar\u00e1n con otros de s\u00ed mismos muy distintos a los esperados.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, una excelente narraci\u00f3n, \u201cUn buen tipo demasiado sentimental\u201d, rinde homenaje a la novela negra y a uno de sus grandes cultivadores, Raymond Chandler, en una audaz vuelta de tuerca que tiene a su detective Philip Marlowe como protagonista y al propio autor como antagonista. Me interesa destacar especialmente el cambio de registro ling\u00fc\u00edstico al que le obliga el narrador, que es el propio detective, un tipo duro e ingenioso que se expresa como tal: \u201cEl peque\u00f1o Ruddy ronroneaba como si acabaran de meterle las agujas de tricotar hasta el es\u00f3fago por el recto\u201d, as\u00ed como la descripci\u00f3n de Raymond Chandler por parte de su personaje -propiciada por este cambio de perspectiva-, que hace hincapi\u00e9 en los aspectos reales y s\u00f3rdidos de este escritor alcoh\u00f3lico y depresivo.<\/p>\n<p>Merece la pena, sin duda, la lectura de este singular libro de un excepcional creador, que ha optado por urdir un mundo alejado de toda facilidad, un escritor que mima a sus criaturas, que moldea con inteligencia sus estructuras y modela con rigor sus historias hasta lograr un acabado perfecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yolanda Izard<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La piel de los extra\u00f1os, de Ignacio Ferrando. Menoscuarto, 2012 Confieso que no hab\u00eda le\u00eddo antes ning\u00fan otro relato del asturiano \u00a0Ignacio Ferrando (1972). Confieso que cuando le\u00ed en la solapa de este libro que hab\u00eda ganado con relatos anteriores algunos de los m\u00e1s prestigiosos premios de narrativa breve, como el NH, el Juan Rulfo o el Hucha de Oro, me empez\u00f3 a picar la curiosidad, pero quer\u00eda comprobar por m\u00ed misma que el universo narrativo de Ferrando es lo bastante autosuficiente, rico y profundo como para merecer adem\u00e1s los aplausos de la cr\u00edtica. Y confieso que no s\u00f3lo no ha defraudado mis expectativas, sino que las ha multiplicado. Ignacio Ferrando, lo digo rotundamente, es un escritor s\u00f3lido, muy inteligente y poseedor de un mundo en cuya traves\u00eda descubrimos parajes extraordinarios. 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