{"id":3076,"date":"2014-06-11T08:57:23","date_gmt":"2014-06-11T08:57:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3076"},"modified":"2014-06-11T09:16:19","modified_gmt":"2014-06-11T09:16:19","slug":"tecleo-en-vano-de-pilar-galan-la-palabra-como-sujeto","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3076","title":{"rendered":"Tecleo en vano, de Pilar Gal\u00e1n: la palabra como sujeto"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pilar Gal\u00e1n,<em> Tecleo en vano<\/em>,\u00a0M\u00e9rida, De la luna, M\u00e9rida, 2014.<\/p>\n<p>Por Yolanda Izard.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algo m\u00e1s de una veintena de relatos conforman este nuevo libro de la escritora extreme\u00f1a Pilar Gal\u00e1n, licenciada en Filolog\u00eda Cl\u00e1sica, ganadora de m\u00e1s de una veintena de premios narrativos, y autora de seis libros de cuentos y de cuatro novelas, todas ellas publicadas por esta editorial, \u201cde la luna libros\u201d, especializada en autores extreme\u00f1os. Pilar Gal\u00e1n es, pues, una escritora ya curtida en el mundo de las letras, pero esta colecci\u00f3n de cuentos da un paso m\u00e1s all\u00e1 y, como ocurre alguna vez en la vida de todo escritor, \u00a0decide aqu\u00ed reflexionar \u2013unas veces directamente, otras de manera tangencial- sobre esa herramienta esencial de su oficio que son las palabras, y de ello dan fe no s\u00f3lo el t\u00edtulo, sino algunos de los mejores relatos del libro.<\/p>\n<p>La palabra sobre la que se vehiculan los relatos trasciende a menudo su dise\u00f1o\u00a0 funcional para dar cuenta, como no pod\u00eda ser de otra forma en una autora que adem\u00e1s de ser profesora de instituto lo es de un taller de escritura creativa,\u00a0 de c\u00f3mo determinan nuestra propia existencia. As\u00ed, los nombres que llevamos, como un ap\u00e9ndice m\u00e1s de nuestra identidad, no se corresponden con un condicionamiento balad\u00ed; antes bien, la autora alerta en uno de sus relatos, \u201cUsted tiene cara de llamarse Antonio\u201d, con un fino humor, sobre esos condicionantes a\u00f1adidos que pueden ser los nombres equivocados. De otro modo, pero sin dejar el hilo de la palabra que es la urdimbre de este libro, un relato conmovedor como es \u201cLecci\u00f3n de literatura\u201d desgrana a trav\u00e9s de un viejo profesor de literatura que debe dar un \u00faltimo discurso de despedida a un compa\u00f1ero, las falacias de una profesi\u00f3n que ha de mostrar su burla a los t\u00f3picos y una \u201cfina iron\u00eda perfilada de elocutio\u201d, porque no est\u00e1 dispuesto a \u201cllenar de met\u00e1foras de pl\u00e1stico\u201d el vac\u00edo que siente. Muy perspicaz, Pilar Gal\u00e1n imbrica el leve argumento con toda una teor\u00eda de la elaboraci\u00f3n creativa de un discurso, con su dispositio, su elocutio y su conclusio, sin perder nunca de vista la emoci\u00f3n e, incluso, y a pesar de todo, esa capacidad de la literatura para dar \u201cun extra\u00f1o consuelo\u201d.<\/p>\n<p>Seguimos en el \u00e1mbito de las palabras, que a modo de abanico abierto Pilar Gal\u00e1n muestra en sus m\u00faltiples facetas, y en \u201cConjugaciones verbales\u201d estas adquieren el protagonismo indiscutible del relato: \u201cLos malditos verbos, esos n\u00facleos caprichosos, consentidos, los rema que aglutinan, que atribuyen\u2026\u201d para, en un alarde de libertad al que f\u00e1cilmente la autora se adhiere, pues es premisa indiscutible de todo cuentista, rematar en verso el breve relato.<\/p>\n<p>\u201cUna siempre tiene tema de conversaci\u00f3n con un colega y puede manejarse tanto en campos sem\u00e1nticos como asociativos\u201d, se\u00f1ala en otro de sus mejores relatos, \u201cIncin\u00e9rame el cilindr\u00edn\u201d, que lleva al mundo de lo posible una obsesi\u00f3n extrema por la exactitud y la perfecci\u00f3n l\u00e9xica de una solitaria profesora de lengua que encuentra a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza de las palabras su destino de anacoreta, solo enturbiado por un fugaz amor con un joven profesor visitante cuyo espa\u00f1ol est\u00e1 plagado de arca\u00edsmos, cultismos y l\u00e9xico ya periclitado. De nuevo, la escritura de Pilar Gal\u00e1n enhebra su dedicaci\u00f3n tem\u00e1tica a la palabra con un humor discreto, desenfadado, a medias entre el devaneo ret\u00f3rico y en ocasiones algo artificioso, y su afici\u00f3n por lo coloquial.<\/p>\n<p>El mundo actual, con sus palabras virtuales en ordenadores \u2013\u201cEl hombre que iba a casarse al d\u00eda siguiente\u201d-, o en \u201cRedes sociales\u201d, o que parafrasean otras de famos\u00edsimas pel\u00edculas \u2013\u201cEn ocasiones veo porno\u201d-, alterna con la nostalgia de otro mundo perdido y que corresponde con la infancia: con esos afectos y desafectos familiares\u00a0 que han marcado nuestra vida, y que en este caso simbolizan esas navidades de villancicos en un ingl\u00e9s adaptado libremente a nuestra fon\u00e9tica, como muestra el propio t\u00edtulo, \u201cYinguel Bel\u201d; o \u201cUna espiga dorada por el sol\u201d, relato en el que, como el anterior, una de las canciones de nuestra infancia en colegios religiosos constituye su columna vertebral, en torno a la cual gira el brev\u00edsimo destello que deja en la memoria de un grupo de alumnas un profesor seductor, por completo desbaratado por el paso del tiempo. Cuando uno ya sabe \u201cel carpe diem, y el hedonismo, y el molino que nos tritura con dolor\u201d. En la misma \u00f3rbita de mirada vuelta al pasado de la infancia, en este caso en un internado de Valladolid, otro de esos breves relatos del libro que alternan con otros de mayor extensi\u00f3n, \u201cMaguey\u201d, rinde homenaje a las palabras euf\u00f3nicas, \u201cDurazno, maguey, alquejenje, guayaba, guara, arrayana, luma\u201d, que, como una plegaria, son capaces de ahuyentar el fr\u00edo y la niebla de esta ciudad g\u00e9lida en la que sus habitantes, \u201cs\u00ed, hablan bien, pero las s\u00edlabas tienen los bordes cortantes del car\u00e1mbano y las letras se pegan a los labios, perdidas en las grietas\u201d.<\/p>\n<p>Homenaje a la palabra y a la escritura y a la voz que la dice, \u201cTecleo en vano\u201d es una obra de madurez que cumple con el sue\u00f1o de todo escritor: hacer que las palabras tomen el protagonismo de nuestra labor creadora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Pilar Gal\u00e1n, Tecleo en vano,\u00a0M\u00e9rida, De la luna, M\u00e9rida, 2014. Por Yolanda Izard. &nbsp; Algo m\u00e1s de una veintena de relatos conforman este nuevo libro de la escritora extreme\u00f1a Pilar Gal\u00e1n, licenciada en Filolog\u00eda Cl\u00e1sica, ganadora de m\u00e1s de una veintena de premios narrativos, y autora de seis libros de cuentos y de cuatro novelas, todas ellas publicadas por esta editorial, \u201cde la luna libros\u201d, especializada en autores extreme\u00f1os. Pilar Gal\u00e1n es, pues, una escritora ya curtida en el mundo de las letras, pero esta colecci\u00f3n de cuentos da un paso m\u00e1s all\u00e1 y, como ocurre alguna vez en la vida de todo escritor, \u00a0decide aqu\u00ed reflexionar \u2013unas veces directamente, otras de manera tangencial- sobre esa herramienta esencial de su oficio que son las palabras, y de ello dan fe no s\u00f3lo el t\u00edtulo, sino algunos de los mejores relatos del libro. La palabra sobre la que se vehiculan los relatos trasciende a menudo su dise\u00f1o\u00a0 funcional para dar cuenta, como no pod\u00eda ser de otra forma en una autora que adem\u00e1s de ser profesora de instituto lo es de un taller de escritura creativa,\u00a0 de c\u00f3mo determinan nuestra propia existencia. As\u00ed, los nombres que llevamos, como un ap\u00e9ndice [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":3077,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[61,59],"tags":[248,114,246,247,82],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3076"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3076"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3076\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3078,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3076\/revisions\/3078"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3077"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}