{"id":3201,"date":"2014-11-12T19:42:43","date_gmt":"2014-11-12T19:42:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3201"},"modified":"2015-11-18T09:13:27","modified_gmt":"2015-11-18T09:13:27","slug":"el-desmantelamiento-sobre-la-obra-plastica-de-armando-arenillas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3201","title":{"rendered":"El desmantelamiento (sobre la obra pl\u00e1stica de Armando Arenillas)"},"content":{"rendered":"<p>En el relato de historia-ficci\u00f3n \u00abEl Rascacielos\u00bb, el profesor de la Rhode Island School of Desing David Macaulay narra la compra del Empire State Building por el Pr\u00edncipe Ali Smith. Con minuciosa precisi\u00f3n el autor da fe del desmantelamiento y traslado del edificio camino del desierto de Arabia donde el magnate del petr\u00f3leo lo recompondr\u00e1 piso a piso. Tan s\u00f3lo el m\u00e1stil de amarre por razones de patrimonio cultural se quedar\u00e1 en Manhattan, con \u00e9l se montar\u00e1 un monumento sobre el solar de lo que antes del rascacielos fue el emplazamiento del Hotel Waldorf-Astoria. As\u00ed mismo, narra c\u00f3mo el Reina del Desierto, con la sustancia del rascacielos en sus bodegas, choc\u00f3 contra el iceberg que el magnate ten\u00eda anclado al sur de la costa de Arabia para suministrar agua a su sediento desierto.<br \/>\nEste extraordinario relato que despert\u00f3 inter\u00e9s por su minuciosidad en la descripci\u00f3n t\u00e9cnica de los procesos de desmantelado y por su calidad literaria no fue nunca valorado como prodigiosa met\u00e1fora que adelantaba los designios que, no tardando, habr\u00eda de seguir lo que conocemos como \u201cel quehacer del arte\u201d.<br \/>\nDurante siglos, la mirada de los hombres y sus inquietudes intelectuales sobre la poes\u00eda o el arte, ese alumbrar la oscuridad con lo naciente, fueron solap\u00e1ndose y con ello crearon un lecho medianamente s\u00f3lido donde las generaciones posteriores armaron sus arte-factos conforme al pensamiento de su tiempo. Pero, <em>lleg\u00f3 el comandante y mand\u00f3 a parar<\/em>: Poder y dinero, conscientes, el primero del potencial liberador que la producci\u00f3n art\u00edstica tiene, y el segundo de la rentabilidad que a buen seguro ofrecer\u00eda una fren\u00e9tica sustituci\u00f3n de modelos con apariencia de flujos de pensamiento, se pusieron a maquinar \u2013cosa antigua ya\u2013 los mecanismos para embridar la libertad.<br \/>\nEl poder, conocedor de la mala imagen que daba la declaraci\u00f3n de arte degenerado o la quema de cuadros, decidi\u00f3, con mucho acierto para sus intereses, crear espacios de cultura y fondos de ayuda abiertos, aparentemente, a todo tipo de proyectos culturales. En cada uno de esos espacios estableci\u00f3 un \u201cingeniero cultural\u201d que habr\u00eda de supervisar la calidad t\u00e9cnica y la bondad intelectual de los proyectos. Es decir, lo que en los modelos estalinistas o fascistas hac\u00edan los comisarios culturales: el control del arte; establecido ahora de una manera m\u00e1s sutil y con apariencia de impecable imparcialidad. La confirmaci\u00f3n de lo que digo es sencilla: en ning\u00fan establecimiento expositivo dependiente de la administraci\u00f3n, en el periodo posterior a la dictadura franquista, se ha visto material art\u00edstico contundentemente cr\u00edtico con los \u201cpatrones\u201d del edificio. S\u00ed, leves manifestaciones de desacuerdo que rinden fant\u00e1sticas plusval\u00edas de imagen a los \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d y abiertos amos de las riendas.<br \/>\nEl dinero \u2013business is business\u2013 va que chuta con el patr\u00f3n de lo cambiante. Los modelos est\u00e9ticos, que en otros tiempos se modificaban con los discursos te\u00f3ricos, se superponen ahora con la frecuencia de las prendas de vestir. Hay modelos pict\u00f3ricos de primavera, intelectualmente m\u00e1s vaporosos que los de oto\u00f1o; los oto\u00f1ales suelen ser m\u00e1s terrosos, m\u00e1s h\u00famedos. En verano medra mejor lo multidisciplinar, acaso porque siempre ha sido m\u00e1s playero; y las pocas manifestaciones pict\u00f3ricas que se producen en esta temporada siempre tienen ese regusto crom\u00e1tico que tiende al color pistacho\u2026, y, como en el vestir, quien no va a la moda no es nadie.<br \/>\nPoder y dinero son aqu\u00ed, como en el relato de Macaulay, los jeques ocurrentes que decidieron trasladar el edificio de la cultura desde el lugar de pensamiento donde rend\u00eda luz hasta los arenales est\u00e9riles de su sometimiento\u2026, qu\u00e9 m\u00e1s les da a ellos la falta de agua. Su barco, el Sota de Bastos no naufrag\u00f3.<br \/>\nLos ciudadanos contemplan ahora en los parques tem\u00e1ticos las reliquias culturales del tiempo antiguo, y las creaciones de temporada en las salas de exposiciones de cercan\u00eda. En las rotondas de las ciudades, hasta en las m\u00e1s peque\u00f1as, unos y otros, han dispuesto trampantojos que calman las ansias de emoci\u00f3n est\u00e9tica de los viandantes: una especie de desfibriladores espirituales de emergencia. Una sociedad justa con equipamientos a la altura de las necesidades de un p\u00fablico exigente.<br \/>\nEscribo este texto tras contemplar en el taller de Armando Arenillas sus \u00faltimos trabajos, motivado por ellos. Impone la imagen desoladora de un hombre culto y honesto en su hacer, levantando el mapa de ruina, recomponiendo los desollones de las paredes tronzadas que dej\u00f3 este terrible traslado del arte desde los territorios \u00fatiles de lo s\u00f3lido hasta la nader\u00eda insustancial de lo fofo. El arte como testimonio del atropello alzando habitaciones con los cascotes, con la gravilla, con el polvo mismo de la nube que apenas si nos deja ver el paisaje de soledad donde anidamos con esas cuatro cosas que creemos nuestras. Los pulsos de un color contenido, los diminutos veneros de sombra que bullen en los pliegues del papel que la lluvia cuaj\u00f3 en los lienzos de mortero est\u00e1n en este estudio haciendo muro, los unos al lado de los otros. Ya queda menos para que esta arquitectura de taller \u2013la obra apilada\u2013 sea cobijo del hombre, para que en el silencio de pigmento y cascajo eche ra\u00edces otra vez la ciudad de la palabra respirada, razonada y limpia.<br \/>\nVeo en el estudio su obra con una luz cenital que se descuelga desde un ventanal que es todo cielo. La luz vertical dramatiza los aglomerados y enciende los vestigios de color hasta convertirlos en pomada sanadora de mi mirada fatigada. Busco en los ojos del autor sus manantiales, sus graveras, el pozo de su arcilla, sus musgos\u2026, sospecho que est\u00e1 construyendo los abrigos que son su obra con lo poco que un hombre solo puede abarcar entre sus manos. Apenas si dejaron material cuando zarparon camino de ning\u00fan sitio. Tampoco los que vieron c\u00f3mo secaban las fuentes antes de marchar movieron un dedo. Nadie pidi\u00f3 responsabilidades a los que dejaron hacer, y nadie se\u00f1ala con el dedo a los que a\u00fan se dejan hacer, que son muchos en los dos montones de silencio.<br \/>\nJunto a los tapiales h\u00famedos los hombres: en la obra gr\u00e1fica que acarici\u00e9 sobre las mesas puede ver congelada la mirada de an\u00f3nimos espectadores que quiz\u00e1 sean los que vieron partir en el Sota de Bastos todo aquello por lo que hab\u00edan luchado. S\u00f3lo el empecinamiento del autor en seguir trabajando, a sabiendas de que la topograf\u00eda que revelan sus obras dif\u00edcilmente conseguir\u00e1 desviar la mirada de ese p\u00fablico entregado a los becerros de purpurina, me reconforta. Acaso no todo est\u00e9 perdido.<br \/>\nJos\u00e9 Noriega, 29 de agosto del 2014<\/p>\n<div id=\"attachment_3204\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/S.T.-67x57-cm-t\u00e9cnica-mixta-sobre-tabla.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3204\" loading=\"lazy\" class=\"size-thumbnail wp-image-3204\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/S.T.-67x57-cm-t\u00e9cnica-mixta-sobre-tabla-290x290.jpg\" alt=\"T\u00e9cnica mixta sobre tabla\" width=\"290\" height=\"290\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/S.T.-67x57-cm-t\u00e9cnica-mixta-sobre-tabla-290x290.jpg 290w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/S.T.-67x57-cm-t\u00e9cnica-mixta-sobre-tabla-50x50.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3204\" class=\"wp-caption-text\">T\u00e9cnica mixta sobre tabla<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el relato de historia-ficci\u00f3n \u00abEl Rascacielos\u00bb, el profesor de la Rhode Island School of Desing David Macaulay narra la compra del Empire State Building por el Pr\u00edncipe Ali Smith. 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