{"id":3220,"date":"2014-11-20T18:22:43","date_gmt":"2014-11-20T18:22:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3220"},"modified":"2015-11-18T09:04:49","modified_gmt":"2015-11-18T09:04:49","slug":"marcus-versus-salem","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3220","title":{"rendered":"Marcus Versus Salem"},"content":{"rendered":"<h4>Una vez m\u00e1s, los amantes de la poes\u00eda disfrutaron en el bar &#8216;Desierto Rojo&#8217;<\/h4>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volv\u00eda Carlos Salem a Valladolid el pasado viernes y lo hac\u00eda acompa\u00f1ado. En principio, solo de su editor, amigo y compa\u00f1ero poeta <strong>Marcus Versus<\/strong>, pero siempre en estas situaciones se presentan sorpresas. La de la noche del pasado viernes fue <strong>Sara Gallardo<\/strong>, quien tambi\u00e9n recompens\u00f3 a los asistentes con sus versos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hielo fue roto por Marcus Versus, quien desde un principio estuvo especialmente efusivo para con Carlos Salem en lo que a <strong>c\u00f3mplices ataques<\/strong> se refiere. Fuera del recital po\u00e9tico, esa fue la t\u00f3nica dominante de la velada. El poeta madrile\u00f1o hizo una lectura sentida y apasionada de varios de sus mejores poemas.<img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-3226\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Marcus-Versus.jpg\" alt=\"Marcus Versus\" width=\"259\" height=\"194\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l, como editor del propio Carlos Salem y fundador de la editorial <strong>Ya lo dijo Casimiro Parker<\/strong>, dio paso al gran artista de la noche. El periodista argentino acudi\u00f3 para presentar la reedici\u00f3n de su primer libro de poemas <em><strong>Si Dios me pide un bloody mary<\/strong>.<\/em> Desde la reciente reformulaci\u00f3n de la editorial, este es el primer poemario de Salem que sale a la luz, ya que lo bueno siempre puede ser nuevo otra vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde sus poemas m\u00e1s conocidos a otros que no son del gusto de la mayor\u00eda pero que igualmente agradaron al p\u00fablico, Carlos Salem estuvo entregado a su p\u00fablico tanto en la recitaci\u00f3n como en las peticiones del mismo. Entre gracias y ataques a su editor, el argentino reg\u00f3 la noche de algunos <strong>versos de genial elocuencia, sonoros y con mucha verdad<\/strong>. Entre otros de <strong>cargada<\/strong> sensualidad y sexualidad, se col\u00f3 aquel que da nombre al libro. En \u00e9l, en forma de verso, se cuenta un sue\u00f1o en el que Dios visitaba el bar en el que el propio Salem trabajaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sara Gallardo se col\u00f3 en medio del aquello vor\u00e1gine po\u00e9tica para regalar a los asistentes algunos de sus poemas. Con <strong>un estilo menos carnal y m\u00e1s figurado<\/strong> que el de sus antecesores sobre la tarima, la berciana arranc\u00f3 de igual manera los aplausos de un p\u00fablico que debi\u00f3 guardar un silencio m\u00e1s profundo en algunos momentos del recital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como colof\u00f3n, los agradecimientos de todos los part\u00edcipes, los poemas de Salem a peticiones expresas y la posterior firma de ejemplares. De nuevo, <strong>el &#8216;Desierto Rojo&#8217;<\/strong> fue un vergel de poes\u00eda, una isla de versos en Valladolid que se rode\u00f3 de buenos corsarios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez m\u00e1s, los amantes de la poes\u00eda disfrutaron en el bar &#8216;Desierto Rojo&#8217;<\/p>\n","protected":false},"author":769,"featured_media":3225,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[13,1],"tags":[254,291,290,16,289,292],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3220"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/769"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3220"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3228,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3220\/revisions\/3228"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3225"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}