{"id":3266,"date":"2015-01-22T19:11:20","date_gmt":"2015-01-22T19:11:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3266"},"modified":"2016-01-28T09:19:24","modified_gmt":"2016-01-28T09:19:24","slug":"maurice","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3266","title":{"rendered":"\u00abMaurice\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Lagranfoule.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-thumbnail wp-image-3267\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Lagranfoule-290x290.jpg\" alt=\"Lagranfoule\" width=\"290\" height=\"290\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Lagranfoule-290x290.jpg 290w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Lagranfoule-50x50.jpg 50w\" sizes=\"(max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>MAURICE<\/p>\n<p>Elena Guti\u00e9rrez<\/p>\n<p>Tengo la cara llena de nostalgia. Nostalgia de los sue\u00f1os, que cada vez visitan menos la ya casi inactiva locura de mi mente. Maurice he decidido que puede ser el nombre en el que muera el cuerpo que reside conmigo. Por si tuvieran que identificarme. Maurice suena muy bien a mis o\u00eddos. Con una rama desatada del bosque, un buen amigo n\u00f3mada lo ha grabado en mi cuerpo.<br \/>\nMe he levantado hoy, como todas las noches, para despu\u00e9s dormir oculto en la ma\u00f1ana. Me he levantado hoy, como todas las noches, para morder la tierra en busca de alimento.<br \/>\nCientos de incomposturas, de cuerpos medio vivos pululan, como yo, para estirar su sombra entumecida. Pues nadie ha de encontrarnos. Somos cientos de seres avocados a inexistir, a ver un n\u00famero de muerto, porque, al fin, como los apestados, vagamos.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n habr\u00e1, capaz de ver mis ojos, despu\u00e9s del mar? Cuando consiga ser pasado en la tormenta. \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1, disidente del mundo, capaz de ver mis ojos, al otro lado de lo que ni tan siquiera ha sido frente a nada un atisbo de vida?<br \/>\nMaurice me llamo, porque libre yo elijo, sin que en ning\u00fan papel figure, el nombre con el que seguir vivo o con el que morir.<br \/>\nCientos de negros aull\u00e1ndole al silencio. \u00danica posesi\u00f3n, el color. Posesi\u00f3n de un color. Pues otros hombres tienen su piel et\u00e9rea y fr\u00eda. Esperan, cual reptil, a engullir la miseria, antes de compartir su pan y hasta la risa, cerca de harapos y desdichas. Otros hombres absorben su hermosura. No dejan que asalten sus jardines pies descalzos que, ocultos en la noche, se han obcecado en huecos imposibles; huecos como letrinas, custodiados por cada af\u00e1n de ser una voz libre. Hileras adheridas a un retazo de sue\u00f1o, a pesadilla y desamparo.<br \/>\nUn Universo de hombres. Un campo de hombres lleno.<br \/>\n\u201cMaurice\u201d, yo me repito, \u201cMaurice, da un paso m\u00e1s, y alcanzar\u00e1s otro lugar m\u00e1s cerca de una posible aurora, donde t\u00fa tambi\u00e9n puedas tener derecho a ser un hombre\u201d.<br \/>\nYo doy un paso m\u00e1s. Una cadena de \u201cotros\u201d me impide controlar. Este vac\u00edo es lento. El vac\u00edo de andar sujeto al aire, porque solo es el aire el que acompa\u00f1a a un fugitivo.<br \/>\nEl vac\u00edo de estar sin saber si contin\u00faa el tiempo. El tiempo es una l\u00ednea de conducta mon\u00f3tona. Aqu\u00ed no existen horas ni segundos, solo el sol y la luna. Aqu\u00ed existe s\u00f3lo el desasosiego de estar sobre una playa, mediadora del mar.<br \/>\n\u201cMaurice\u201d\u2026 alguna vez tuviste el privilegio de aprender a pensar\u2026<br \/>\n*****************************<br \/>\n&#8211; Soy Maurice. Soy Maurice. He despertado y oigo, enfrente justo de mi cara, pronunciar mi nombre.<br \/>\nMe han hallado libre de mi consciencia, que es de lo \u00fanico que no quiero ser libre. La palabra libertad se tambalea cuando desguarnecido tu cuerpo se defiende. Cuando ya ni tu cuerpo te acompa\u00f1a, y tu mente precisa vislumbrar todo lo que de pronto llena los iris de tus ojos.<br \/>\n-Soy Maurice.\u2014Una mujer me mira. Su rostro compadece mi terrible apariencia. Un gendarme retiene mis suspiros, retiene hasta mis ansias de llorar.<br \/>\n-Maurice est\u00e1 asustado\u2014me digo en el idioma que solo yo comprendo.<br \/>\nNo s\u00e9 si he atravesado el muro, despu\u00e9s de tantos d\u00edas esperando, o si me ha echado al mar la multitud, como arrastran las fieras a todo el individuo que cae sobre la faz de la manada. La pobreza me arrastr\u00f3 a querer ser un ciudadano singular de este pa\u00eds que no es el m\u00edo. La pobreza me arrastr\u00f3. No me arrastr\u00f3 una mente volcada, sin formaci\u00f3n alguna y con ansias de ser, obnubilada la raz\u00f3n. Mi mente, en mi lugar, s\u00ed tuvo el privilegio de saber, pues muy pocos tuvimos en la aldea la posibilidad de estar, para encontrar borrada la ignorancia, en convivencia con los libros. Muy pocos en mi aldea llegamos a vivir en la ciudad, algunos a\u00f1os de idas y venidas, en el viejo autob\u00fas, algunos a\u00f1os de trabajo y estudio.<br \/>\nSi alguno de vosotros, de los que viven dentro de las normas, si alguno de vosotros me pudiera escuchar\u2026 Si alguno me escuchara le dir\u00eda que no por ser distinto, que no por tener rostro diferente, significa del mundo ser seres despreciados y animales indignos.<br \/>\n-Soy Maurice. Nadie debe temer que me comporte como un animal preso. Como un le\u00f3n que al verse libre de su jaula ataque sin piedad. Entiendo que la mujer de al lado fue la mano bendita que se alleg\u00f3 hasta m\u00ed y me ha salvado. La miro porque la amo, aunque no la conozco. Entre millones somos, y al fin la cuenta justa que da el anonimato nos sorprende perdidos. La miro y soy capaz de hablar con mi mirada. La miro y yo la hablo. Ella ha de saber que, al enfrentarse al tiempo dos rostros que se aman, solo sus ojos son los que saben hablar cuando se encuentran, al filo de un segundo, aunque millones sean las miradas. Creo que me ha entendido. Si tuvo coraz\u00f3n para entregarme, a pesar de sus miedos, ahora en su sonrisa yo s\u00e9 que he de seguir, que de su mano amiga encontrar\u00e9 la ruta para vivir de nuevo.<\/p>\n<p>Elena Guti\u00e9rrez<\/p>\n<p>Imagen: \u00abLa grande foule\u00bb (&#8216;La gran muchedumbre&#8217;), de Antonio Saura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MAURICE Elena Guti\u00e9rrez Tengo la cara llena de nostalgia. Nostalgia de los sue\u00f1os, que cada vez visitan menos la ya casi inactiva locura de mi mente. Maurice he decidido que puede ser el nombre en el que muera el cuerpo que reside conmigo. Por si tuvieran que identificarme. Maurice suena muy bien a mis o\u00eddos. Con una rama desatada del bosque, un buen amigo n\u00f3mada lo ha grabado en mi cuerpo. Me he levantado hoy, como todas las noches, para despu\u00e9s dormir oculto en la ma\u00f1ana. Me he levantado hoy, como todas las noches, para morder la tierra en busca de alimento. Cientos de incomposturas, de cuerpos medio vivos pululan, como yo, para estirar su sombra entumecida. Pues nadie ha de encontrarnos. Somos cientos de seres avocados a inexistir, a ver un n\u00famero de muerto, porque, al fin, como los apestados, vagamos. \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1, capaz de ver mis ojos, despu\u00e9s del mar? Cuando consiga ser pasado en la tormenta. \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1, disidente del mundo, capaz de ver mis ojos, al otro lado de lo que ni tan siquiera ha sido frente a nada un atisbo de vida? 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