{"id":3448,"date":"2015-07-06T11:19:41","date_gmt":"2015-07-06T11:19:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3448"},"modified":"2015-07-06T11:20:41","modified_gmt":"2015-07-06T11:20:41","slug":"mario-perez-antolin-el-hombre-que-nos-mira-por-ester-bueno-palacios-escritora","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3448","title":{"rendered":"MARIO P\u00c9REZ ANTOL\u00cdN, EL HOMBRE QUE NOS MIRA, por Ester Bueno Palacios (Escritora)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Portada-Oscura-lucidez.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-3449 size-large\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Portada-Oscura-lucidez-229x330.jpg\" alt=\"Portada Oscura lucidez\" width=\"229\" height=\"330\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Portada-Oscura-lucidez-229x330.jpg 229w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Portada-Oscura-lucidez.jpg 1772w\" sizes=\"(max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><\/a>Entrar a formar parte de la vida de Mario P\u00e9rez Antol\u00edn, a trav\u00e9s de su universo literario, es sumergirse de lleno en una suerte de vaiv\u00e9n incombustible, ajeno a cualquier tipo de influencia que no sea m\u00e1s que la de integrarnos en una forma de mirar e interpretar la existencia, a veces de una manera puramente conceptual, otras desde lo m\u00e1s \u00edntimo y esencial de \u201cser\u201d, la dicotom\u00eda perfecta entre la raz\u00f3n y una sinraz\u00f3n, sin embargo, profundamente meditada.<\/p>\n<p>C\u00e1ustico y recio, descarnado, coherente y fatalista en ocasiones, Mario desgrana en sus aforismos las m\u00e1s bajas pasiones, las m\u00e1s altas virtudes, haciendo un dibujo perfecto de lo que somos y de lo que creemos ser, esta lucha en que nos debatimos sin remedio: \u201cNos pasamos media vida, cuando toca ufanarse, desde\u00f1ando y otra media, cuando toca resignarse, recuperando lo desde\u00f1ado\u201d.<\/p>\n<p>Y es en este encuentro con la vida donde el mapa que dibuja nos traslada de la calma y la circunspecci\u00f3n: \u201cPoco importan las alteraciones, siempre se nos brinda la opci\u00f3n de ser de otra manera. Lo aut\u00e9nticamente valioso est\u00e1 dentro del rasgo peculiar que la identidad proporciona a un &lt;algo&gt;\u201d, a la frialdad y la impavidez sobre el destino del hombre, la muerte y las batallas no libradas porque ser\u00e1n las \u00faltimas: \u201cDe haber sabido que la vida era esto, no digo yo que fuera a no nacer, pero ser\u00eda un nacimiento para una prematura muerte\u201d.<\/p>\n<p>Pero este hombre que nos mira, que mira al mundo desde la atalaya del conocimiento, desde una apaciguamiento antiguo y sosegado, este hombre que se esconde tras la ecuanimidad y la contenci\u00f3n de un flem\u00e1tico decimon\u00f3nico, se desborda en oleadas cuando escribe sobre el amor, el carnal y el del esp\u00edritu. La mesura aqu\u00ed adquiere una dimensi\u00f3n menos relevante y la moderaci\u00f3n da paso a la serena suavidad: \u201cPermanece a mi lado\/ sin que mis manos te toquen.\/ Ac\u00e9rcate y evita\/ que mis labios te besen.\/ No permitas que yo\/ consiga abrazarte.\/ Mantenme a distancia;\/ ni tan cerca\/ como para que sientas mi calor,\/ ni tan lejos\/ como para que dejes de verme.\/ Pese a tus precauciones,\/ nunca conseguir\u00e1s impedir\/ que mi sombra\/ ocupe tu sombra\/ enteramente enamorada.\u201d<\/p>\n<p>La obra afor\u00edstica de Mario P\u00e9rez Antol\u00edn es, en resumen, un canto a la libertad, a esa libertad encontrada de manera fortuita y a la adquirida por asalto. Nos invita a ponernos ante nosotros mismos para que probemos a tomar la verdadera medida de las cosas, sin los absurdos dramas a que nos sometemos en una suerte de flagelaci\u00f3n incoherente. El autor entabla as\u00ed, con facilidad, un di\u00e1logo preciso con sus lectores, porque no hay ni una l\u00ednea de sus textos en la que no veamos reflejados aspectos de nuestros propios anhelos e inseguridades.<\/p>\n<p>Darse un ba\u00f1o de realidad en las pocas palabras que contiene un peque\u00f1o y meditado texto, viajar por las debilidades, trepar por las inquietudes, rebasar el miedo a los infiernos, ver en el amor un aliado o un maldito, hacer las maletas para viajes sin rumbo, pulular en lugares de miseria, entrar en los templos del averno, pensar, so\u00f1ar\u2026 \u00e9sta es la invitaci\u00f3n para los que se sumerjan en la obra de un escritor que contempla la vida con emoci\u00f3n y con distancia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrar a formar parte de la vida de Mario P\u00e9rez Antol\u00edn, a trav\u00e9s de su universo literario, es sumergirse de lleno en una suerte de vaiv\u00e9n incombustible, ajeno a cualquier tipo de influencia que no sea m\u00e1s que la de integrarnos en una forma de mirar e interpretar la existencia, a veces de una manera puramente conceptual, otras desde lo m\u00e1s \u00edntimo y esencial de \u201cser\u201d, la dicotom\u00eda perfecta entre la raz\u00f3n y una sinraz\u00f3n, sin embargo, profundamente meditada. 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