{"id":3472,"date":"2015-11-05T08:38:31","date_gmt":"2015-11-05T08:38:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3472"},"modified":"2015-11-05T09:58:19","modified_gmt":"2015-11-05T09:58:19","slug":"algo-mas-que-palabras-el-segundo-es-el-primero-de-los-perdedores-por-enrique-alonso","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3472","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS: El segundo es el primero de los perdedores, por Enrique Alonso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1-La-horda-I.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-3473 \" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1-La-horda-I-233x330.jpg\" alt=\"1 La horda I\" width=\"223\" height=\"316\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1-La-horda-I-233x330.jpg 233w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1-La-horda-I.jpg 1076w\" sizes=\"(max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El segundo es el primero de los perdedores<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Ayrton Senna<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La <em>boutade<\/em> de Ayrton Senna con la que se encabeza este art\u00edculo, o su versi\u00f3n televisiva para adolescentes, esos lobos solitarios que deben estar en permanente lucha con su entorno, que consideran la medalla de plata la demostraci\u00f3n de no haber sabido ganar la de oro, va a servir de trampol\u00edn para dar un triple salto mortal a favor de la literatura popular de principios del siglo XX.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 motivos existen realmente para revisar unos libros que nacieron ef\u00edmeros? Ninguno. No deja de ser una excusa para hablar del presente proyect\u00e1ndolo en otro momento hist\u00f3rico, separarnos del hoy para analizarlo con una perspectiva diferente. Pero \u00bfqui\u00e9n no ha dicho, displicentemente, en un ejercicio de egocentrismo, que un libro se ha quedado anticuado?; en realidad el libro sigue en el mismo sitio en el que fue creado, est\u00e1tico. Somos nosotros los que hemos cambiado\u2026 y con nosotros la forma de interpretarlo. El momento hist\u00f3rico siempre se proyecta sobre el libro y, a su vez, el lector proyecta su madurez sobre ese producto nacido al calor de unos hechos que muchas veces desconocemos. Lo m\u00e1s f\u00e1cil es que el libro creado urgentemente para explicar una realidad pase de ser imprescindible, en su primera lectura, a impresentable, cuando han desaparecido las circunstancias que propiciaron su gestaci\u00f3n. Y es ah\u00ed donde debemos encajar esa Edad de Plata que nunca supo ganar el oro, acaparado por los autores de los siglos XVI y XVII, por la Espa\u00f1a imperial y trascendente que no perdona la vulgaridad de esas obras que pod\u00edan leer hasta los obreros menos cualificados. Esta revisi\u00f3n pretende estudiar un momento literario m\u00e1s complejo de lo habitualmente aceptado, con una perspectiva diferente; en vez de decantarnos en la eterna lucha entre la banalidad y la trascendencia y aplicar un concepto filos\u00f3fico como el <em>Reduccionismo Dogm\u00e1tico<\/em>, vamos a asumir que para comprender el primer tercio del siglo XX debemos analizar el conjunto de su creaci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-3474\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1-La-noche-de-San-Juan-I.jpg\" alt=\"1 La noche de San Juan I\" width=\"170\" height=\"257\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1-La-noche-de-San-Juan-I.jpg 1157w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1-La-noche-de-San-Juan-I-218x330.jpg 218w\" sizes=\"(max-width: 170px) 100vw, 170px\" \/><\/p>\n<p>Tras la debacle pol\u00edtica y militar de 1898, comienza un vac\u00edo existencial entre las \u00e9lites que son los \u00fanicos que pierden su identidad, mientras a nivel popular surge una nueva visi\u00f3n literaria, una bohemia que quiere ser moderna, no eterna. Para este grupo de j\u00f3venes autores todo parece atractivo y por estrenar, no pretenden ser abstractos e intemporales, buscan m\u00e1s bien reflejar la realidad compleja que les toca vivir. Comienzan a plasmar sobre el papel la agon\u00eda de una \u00e9poca en la que los fingidores de sustos cumplieron su cometido, sacando todo su repertorio de aspavientos para escenificar algo que hab\u00eda sucedido hac\u00eda ya bastante tiempo. Espa\u00f1a no era lo que sus propagandistas pregonaban y esos \u201cescritorzuelos\u201d que no hab\u00edan sabido ganar el oro lo mostraban en sus obras asequibles al gran p\u00fablico. Nuevos actores sociales comienzan a jugar, la migraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n rural a los grandes centros urbanos, el progresivo aumento de la alfabetizaci\u00f3n y la incorporaci\u00f3n de la mujer al trabajo, todo ello a la sombra de un Alfonso XIII que navegaba sin rumbo entre la Espa\u00f1a real y la Espa\u00f1a oficial.<\/p>\n<p>Surgen Editoriales con nueva mentalidad y criterio estil\u00edstico, rompiendo los modelos que se segu\u00edan hasta ese momento. Los autores tambi\u00e9n cambian de mentalidad, empiezan a crear libros para alimentar las necesidades editoriales, no para pertenecer a un grupo o escuela; un mercantilismo que los hidalgos que acababan de perder los \u00faltimos restos del imperio vieron como una degeneraci\u00f3n. Para un pa\u00eds que insulta llamando ganap\u00e1n, un claro desprecio al que tiene que trabajar para comer, el crear una empresa en busca de beneficios mediante la productividad era rebajarse a niveles de cualquier lugar europeo que no ha sido elegido por Dios como faro y gu\u00eda de la humanidad. Una revoluci\u00f3n pausada, incluso a estas nuevas editoriales creadas por Pueyo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> o Sopena<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> les faltaba imaginaci\u00f3n para comprender la profundidad de los cambios que se hab\u00edan generado en la sociedad. Cuando Eduardo Zamacois<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> piensa en llevar buena literatura a buen precio al gran p\u00fablico se encuentra con el rechazo generalizado de estos editores, incluso Perojo<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> le llega a despreciar, para qu\u00e9 va a hacer un esfuerzo por conquistar a un p\u00fablico al que no le gusta leer. Pueyo cre\u00eda que una revista literaria no tendr\u00eda \u00e9xito entre un p\u00fablico que consum\u00eda revistas por su actualidad\u2026 Y he aqu\u00ed el misterio del bajo nivel de lectura que hab\u00eda en Espa\u00f1a. El libro era caro, se vend\u00eda en librer\u00edas y los editores seleccionaban temas que interesasen al potencial comprador de alto nivel adquisitivo. Una parodia excelente la encontramos en la novela de Blasco Iba\u00f1ez<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, <em>La Horda<\/em>, en el que su protagonista, Maltrana, escribe por encargo del senador D. Gaspar Jim\u00e9nez un libro que deb\u00eda ser un <em>himno a la caridad; que los ricos diesen a los pobres, que los pobres respetasen a los ricos, y unos y otros se confiaran a la direcci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica, maestra de siglos en estas cuestiones, y a Su Santidad el Papa, el primer socialista del verdadero socialismo<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. El senador Gaspar Jim\u00e9nez tiene pretensiones intelectuales y sugiere <em>el deseo de ser acad\u00e9mico, de conquistar la inmortalidad apedre\u00e1ndola con grandes vol\u00famenes de interminables notas que nadie leer\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Idem<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Gregorio Pueyo (1860-1932), el editor del modernismo, su librer\u00eda de la calle Mesonero Romanos de Madrid se convirti\u00f3 en centro de reuni\u00f3n de la bohemia. Su personalidad queda reflejada en distintos personajes de las novelas contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ram\u00f3n Sopena (1867-1913), Editor, principalmente conocido por los diccionarios que tomaron su apellido. En el periodo hist\u00f3rico que nos ocupa fue un innovador y public\u00f3 a toda una generaci\u00f3n de autores j\u00f3venes\u2026 A los que tambi\u00e9n estaf\u00f3. Personaje controvertido que merecer\u00eda un estudio en profundidad<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Eduardo Zamacois y Quintana (1873-1971), Escritor espa\u00f1ol nacido en la colonia de Cuba. Al principio se le consider\u00f3 un escritor galante o er\u00f3tico seg\u00fan la hipocres\u00eda del cr\u00edtico, en realidad fue uno de los padres de la llamada sicalipsis. Como editor tuvo una importancia capital en el panorama cultural espa\u00f1ol, fund\u00f3 Cosm\u00f3polis, para dar a conocer la literatura espa\u00f1ola en Francia, cre\u00f3 la primera colecci\u00f3n de revistas literarias, El cuento semanal, y tuvo una intensa actividad period\u00edstica no exenta de compromiso pol\u00edtico. Muere en Argentina, exiliado, d\u00f3nde nos deja unas memorias fascinantes, <em>Un hombre que se va<\/em>\u2026<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Jos\u00e9 del Perojo y Figueras (1850-1908), Escritor y periodista nacido en la Colonia de Cuba, se le inscribe en el regeneracionismo. En el momento que citamos era el director de la revista <em>Nuevo Mundo<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez (1867-1928), prol\u00edfico escritor y pol\u00edtico espa\u00f1ol. Su militancia republicana le hizo recorrer mundo, en parte por inquietud intelectual, en parte por exilios forzosos, aunque siempre mantuvo su casa de la Malvarrosa como referente. Fue fundador de la editorial Prometeo en la que difund\u00eda sus obras y las nuevas tendencias en novela europea.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Vicente Blasco Iba\u00f1ez, La Horda, Ed. Prometeo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">[7] <\/span>Idem.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El segundo es el primero de los perdedores Ayrton Senna &nbsp; La boutade de Ayrton Senna con la que se encabeza este art\u00edculo, o su versi\u00f3n televisiva para adolescentes, esos lobos solitarios que deben estar en permanente lucha con su entorno, que consideran la medalla de plata la demostraci\u00f3n de no haber sabido ganar la de oro, va a servir de trampol\u00edn para dar un triple salto mortal a favor de la literatura popular de principios del siglo XX. \u00bfQu\u00e9 motivos existen realmente para revisar unos libros que nacieron ef\u00edmeros? Ninguno. No deja de ser una excusa para hablar del presente proyect\u00e1ndolo en otro momento hist\u00f3rico, separarnos del hoy para analizarlo con una perspectiva diferente. 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