{"id":3508,"date":"2015-11-13T09:19:07","date_gmt":"2015-11-13T09:19:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3508"},"modified":"2015-11-17T08:19:13","modified_gmt":"2015-11-17T08:19:13","slug":"algo-mas-que-palabras-iv-por-enrique-alonso","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3508","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS IV, por Enrique Alonso"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una realidad cultural que inevitablemente nos obliga a analizar el peculiar sistema censor espa\u00f1ol, aplicado con una amoralidad dif\u00edcil de digerir por una sociedad moderna. En principio sufr\u00edan censura previa \u00fanicamente las obras baratas, la literatura breve, y esta se centraba en esa imagen ficticia que se hab\u00eda creado sobre la Espa\u00f1a irredenta que no deb\u00eda buscar en el exterior soluciones imaginativas a los problemas identitarios. La <em>Sicalipsis<\/em> quedaba fuera, a nadie en el gobierno parec\u00eda importarle los desnudos, las pr\u00e1cticas sexuales no convencionales o las burlas nada veladas a la moral burguesa. \u00danicamente se pretend\u00eda apartar a los obreros y a las clases medias de las ideas disolventes provenientes de Europa. Los libros de m\u00e1s de doscientas p\u00e1ginas o cuyo precio superaba las cinco pesetas, y por tanto se vend\u00edan exclusivamente en librer\u00edas, no ten\u00edan que pasar censura previa. Esta situaci\u00f3n cambia tras el viaje que el dictador Primo de Rivera<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> hace a la Italia de Mussolini, a su regreso a Espa\u00f1a llega como adalid de la moral cat\u00f3lica y fascista, un obsoleto cat\u00e1logo de buenas costumbres a las que anteriormente nunca hab\u00eda prestado la m\u00e1s m\u00ednima atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero en la segunda mitad de los a\u00f1os veinte la realidad era imparable, empresas que hab\u00edan nacido con vocaci\u00f3n de fracaso, sublimando el martirio cristiano en consecuci\u00f3n de ideales revolucionarios, como <em>Ediciones Oriente<\/em>, hab\u00edan triunfado. Los socios empiezan a olvidarse de las <em>Paroles d&#8217;un croyant<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> y comienzan a buscar su nicho de mercado en esa sociedad que cambia a ojos vista. Los socios de la editorial inicial salen cada uno por un lado para realizar sus propios proyectos y surgen CENIT y Jas\u00f3n, la primera llega a dos centenares de t\u00edtulos tanto en ensayo como en novela, antes de volverse a fracciona y dar lugar a Zeus. Jas\u00f3n, en cambio, mantiene una l\u00ednea m\u00e1s comercial, llegando incluso al esoterismo, aunque con un segundo sello, Ulises, se mantiene fiel a sus principios pol\u00edticos. Por el lado sical\u00edptico <em>La Novela de Hoy<\/em> ha desbancado a sus competidores y a su estela surgen una serie de publicaciones que no tienen los prejuicios de las experiencias iniciales, en ocasiones jugando en el lado oscuro. Muchas publicaciones se hacen de forma clandestina, excitando al comprador con su secretismo, a\u00f1adiendo una transgresi\u00f3n m\u00e1s a su lectura, lo que impide la realizaci\u00f3n de un cat\u00e1logo completo y su presencia en las colecciones institucionales.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n pol\u00edtica se ejerci\u00f3 en nombre de la Espa\u00f1a eterna, reserva de valores y toda la suerte de zarandajas que acompa\u00f1an a estos dislates, pero en el plano sexual empezaron a patinar. Se empieza a hablar sobre sexo de una manera pretendidamente cient\u00edfica, a investigar, a romper el mito de asociar la represi\u00f3n del placer como parte fundamental del cristianismo. Algunos estudiosos empiezan a apuntar que los estoicos, en los primeros siglos de nuestra era, fueron los que rechazaron el sexo fuera de sus funciones reproductivas, un rechazo hacia los goces carnales que podemos rastrear en la misoginia griega y que llega a su configuraci\u00f3n actual con Clemente de Alejandr\u00eda<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> que, bas\u00e1ndose en la ley natural, unifica los criterios de las distintas sectas cristianas y circunscribe la sexualidad al matrimonio con fines reproductivos.<\/p>\n<p>Y es, llegados a este punto, cuando los reaccionarios cambian de tercio, el editor de El Sol, Ram\u00f3n Calleja sentencia que <em>las motivaciones de los editores de novelas sical\u00edpticas eran impuramente mercantiles<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, algo absolutamente inmoral para la Espa\u00f1a irredenta que desprecia la revoluci\u00f3n liberal y el capitalismo que arrastra. A esta postura mercantilista del sexo se unen los intelectuales atormentados, Ramiro de Maeztu<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, en uno de sus delirios regeneracionistas acusa a los banqueros jud\u00edos de orquestar la industria pornogr\u00e1fica para destruir Espa\u00f1a. El feminismo emergente preconiz\u00f3 qu\u00e9, <em>pasar\u00e1n sin huella todos estos libros est\u00fapidos y mal escritos<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><em>. <\/em>La cuesti\u00f3n principal con la sicalipsis no consiste tanto en hacer una defensa de sus contenidos como entender que sigue siendo la mejor fuente de documentaci\u00f3n para estudiar los cambios sociales que trasformaron Espa\u00f1a en el primer tercio de siglo. Un breve destello de agitaci\u00f3n cultural que r\u00e1pidamente fue anulado por los moralistas, Pedro Sainz Rodr\u00edguez<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> sustituye a Artemio Precioso, que se ve forzado a marchar al exilio, al frente de <em>La Novela de Hoy<\/em>, descafeinando sus contenidos y prescindiendo de sus autores m\u00e1s populares a favor de otros m\u00e1s d\u00f3ciles y desconocidos. Y como era de suponer la derecha espa\u00f1ola, con tal de hacerse con el monopolio de la edici\u00f3n madrile\u00f1a, no renuncia a publicar desnudos y sicalipsis con tal de controlar ideol\u00f3gicamente a los ciudadanos. Y no fue la banca jud\u00eda, si no la muy reaccionaria Banca Bauer a partir de 1928, con su sello editorial CIAP, la que absorbe todos los sellos editoriales que se ponen a su alcance y asigna sueldos fijos a los autores m\u00e1s prestigiosos para desmovilizarlos.<\/p>\n<p>Y hasta aqu\u00ed una breve semblanza de la literatura del primer tercio del siglo XX, y unas pocas reflexiones sobre la importancia y necesidad de recuperar algunos autores para poder comprender la evoluci\u00f3n de nuestra literatura. Queda por analizar la clave de esta nueva literatura, su imagen, las novelas ten\u00edan un soporte visual que transformaba en im\u00e1genes reales esos personajes tan lejanos para la mayor\u00eda de los habitantes de esa Espa\u00f1a rural que ni siquiera intu\u00edan lo que eran las grandes ciudades. Las ilustraciones que acompa\u00f1an los textos son en muchas ocasiones acusadas de desvestir y amoralizar a personajes que en el texto estar\u00edan dentro de los c\u00e1nones sociales, un lenguaje en s\u00ed mismo. Los dibujantes de principios de siglo consiguieron que la literatura fuese algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (1870-1930), marqu\u00e9s de Estella, Grande de Espa\u00f1a y militar profesional que dio un golpe de Estado en 1923 para intentar salvar la imagen de la monarqu\u00eda de Alfonso XIII despu\u00e9s del desastre de Annual. Tras su dimisi\u00f3n y exilio en Par\u00eds es sustituido por el general Berenguer, que dilata durante el a\u00f1o 1930 el cambio pol\u00edtico que llega el 14 de abril de 1931.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Obra de Lamennais, verdadero referente para la fundaci\u00f3n del Partido Comunista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Uno de los primeros miembros de la iglesia que alcanz\u00f3 notoriedad, vivi\u00f3 en la segunda mitad del siglo II de la era cristiana y se especula que muri\u00f3 sobre el 215.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Mercaderes de la pornograf\u00eda; El Sol, 13 de junio de 1921.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ramiro de Maeztu y Whitney (1874-1936), principalmente fue periodista, en un principio republicano y socialista para pasar, en tiempos de la Gran Guerra, a ser liberal y posteriormente a ser tradicionalista y cat\u00f3lico. Su obra ensay\u00edstica se basa en el concepto de hispanidad. Fue fusilado al principio de la guerra en Madrid, al ser una de las cabezas visibles de <em>Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Maldici\u00f3n premonitoria de Carmen de Burgos \u201cColombine\u201d en su art\u00edculo: Las mujeres y la literatura.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Pedro Sainz Rodr\u00edguez (1897-1986), pol\u00edtico mon\u00e1rquico y conspirador contra la rep\u00fablica espa\u00f1ola, fue la cabeza visible del intento de control editorial de todas las colecciones populares.<\/p>\n<div id=\"link64_adl_tabid\" style=\"display: none;\" data-url=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-admin\/post.php?post=3508&amp;action=edit\">90<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Una realidad cultural que inevitablemente nos obliga a analizar el peculiar sistema censor espa\u00f1ol, aplicado con una amoralidad dif\u00edcil de digerir por una sociedad moderna. En principio sufr\u00edan censura previa \u00fanicamente las obras baratas, la literatura breve, y esta se centraba en esa imagen ficticia que se hab\u00eda creado sobre la Espa\u00f1a irredenta que no deb\u00eda buscar en el exterior soluciones imaginativas a los problemas identitarios. La Sicalipsis quedaba fuera, a nadie en el gobierno parec\u00eda importarle los desnudos, las pr\u00e1cticas sexuales no convencionales o las burlas nada veladas a la moral burguesa. \u00danicamente se pretend\u00eda apartar a los obreros y a las clases medias de las ideas disolventes provenientes de Europa. Los libros de m\u00e1s de doscientas p\u00e1ginas o cuyo precio superaba las cinco pesetas, y por tanto se vend\u00edan exclusivamente en librer\u00edas, no ten\u00edan que pasar censura previa. Esta situaci\u00f3n cambia tras el viaje que el dictador Primo de Rivera[1] hace a la Italia de Mussolini, a su regreso a Espa\u00f1a llega como adalid de la moral cat\u00f3lica y fascista, un obsoleto cat\u00e1logo de buenas costumbres a las que anteriormente nunca hab\u00eda prestado la m\u00e1s m\u00ednima atenci\u00f3n. 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