{"id":3609,"date":"2015-12-28T11:00:41","date_gmt":"2015-12-28T11:00:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3609"},"modified":"2015-12-23T08:58:14","modified_gmt":"2015-12-23T08:58:14","slug":"la-literatura-de-media-tostada-por-enrique-alonso","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3609","title":{"rendered":"LA LITERATURA DE MEDIA TOSTADA, por Enrique Alonso"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5-Elvira-la-espiritual-Original.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-3610 \" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5-Elvira-la-espiritual-Original-220x330.jpg\" alt=\"5 Elvira la espiritual Original\" width=\"220\" height=\"330\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5-Elvira-la-espiritual-Original-220x330.jpg 220w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5-Elvira-la-espiritual-Original.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En una sociedad paliativa es dif\u00edcil comprender las ilusiones, que en muchas ocasiones derivaban en desvar\u00edos, de una generaci\u00f3n que crey\u00f3 poder cambiar el mundo. Una forma de vida que no fue aplastada por las bombas de la segunda guerra mundial, ni erradicada por la guerra fr\u00eda, sus brujas y los cazadores que disparaban a todo lo que se mov\u00eda; la ilusi\u00f3n muere con el triunfo de las tesis de la revoluci\u00f3n cultural de los a\u00f1os sesenta. Aquellos locos que buscaban la playa bajo los adoquines de Par\u00eds y prohib\u00edan prohibir tardaron veinte a\u00f1os en llegar a las instituciones que tanto hab\u00edan criticado, pero llegaron con propuestas nuevas que realmente cambiaron el perfil de la sociedad; momento en el que fueron conscientes de su llegada mediante la rebeli\u00f3n, volcando entonces todos sus esfuerzos en desmovilizar a la juventud para que no los removiesen del poder como ellos hab\u00edan hecho con sus pap\u00e1s. Una gran campa\u00f1a se pone en marcha, la pseudofilosof\u00eda del desencanto, bombardean a trav\u00e9s de los dibujos animados, las series para adolescentes, la literatura juvenil, con una serie de consignas que laminan cualquier voluntad de cambio: \u00a1<em>No es mi problema!<\/em>, \u00a1<em>No me cuentes historias!<\/em>, \u00a1<em>A m\u00ed mientras me vaya bien!<\/em>, una monodia de estupidez que desestructur\u00f3 toda forma de pensamiento.<\/p>\n<p>No se puede hacer nada porque nada puede cambiar y para ello no se dan razones, la \u00fanica revoluci\u00f3n posible es la que permite cambiar de deportivas cada semana y de tel\u00e9fono m\u00f3vil cada mes, sin intuir, aunque sea levemente, una realidad diferente. Nada m\u00e1s alejado de aquella juventud que <em>ha paseado sus grotescas bizarr\u00edas toda la literatura trashumante de estos \u00faltimos tiempos<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Una generaci\u00f3n que se lanzaba sin mirar, golpe\u00e1ndose en todas las esquinas de la vida por miedo a llegar tarde a alg\u00fan lugar donde nadie les esperaba. Una sociedad viva que nunca llegaba, lejos de la situaci\u00f3n actual donde se est\u00e1 de vuelta sin haber ido a ning\u00fan sitio, buenos chicos que se autodestruyen para evitarles el esfuerzo a otros; d\u00f3ciles se han tendido a morir en el dulce colch\u00f3n de la mediocridad.<\/p>\n<p><em>Gentes de distinta orientaci\u00f3n espiritual viv\u00edan en bohemia y era esto un gentil eufemismo que ocultaba la verdadera palabra: miseria<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Parad\u00f3jicamente el falso bohemio es el que mejor describe una realidad que ninguno de los protagonistas supo volcar en sus p\u00e1ginas con tanta fuerza como este simp\u00e1tico sinverg\u00fcenza que los ve\u00eda desde su c\u00f3moda posici\u00f3n de funcionario y los imitaba en lo m\u00e1s anecd\u00f3tico. Un modo de vida que ten\u00eda un s\u00edmbolo, <em>\u00a1La media tostada es tan literaria! Ella es la inseparable de nuestros lastimosos a\u00f1os juveniles (\u2026) a ella deben las letras patrias algunas de sus m\u00e1s intensa p\u00e1ginas<\/em> <em>art\u00edsticas<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, y un objetivo; hab\u00eda que romper con esa literatura que ocultaba los pensamientos en vez de mostrarlos, en la que era imprescindible ser un observador perspicaz para ver el dolor tras la pose ir\u00f3nica. \u00a1Valientes desvergonzados! Escriben lo que ven, mientras la gente formal rumia las sentencias profundas aprendidas horas antes para soltarlas improvisadamente en cualquier gala de medio pelo.<\/p>\n<p>La literatura de los bohemios era la rabia contra una situaci\u00f3n absurda, una cr\u00edtica a la decadencia que se hab\u00eda apoderado de esa primera clase industrial que no hab\u00eda sabido reinventarse tras la primera guerra mundial, el desprecio a los restos del naufragio de la nobleza. <em>Quien no espera ni desea nada es un candidato al suicidio. Los ab\u00falicos, los degenerados por los placeres, los que ya no sienten emoci\u00f3n alguna por la vida real, se ven obligados, para despertar su sensibilidad embotada, a producir un sacudimiento por medio del terror y del dolor, llevado a un \u00faltimo extremo de violencia<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Una sociedad viva que quer\u00eda soltar lastre aunque a la postre fue aniquilada por la extrema violencia de los que, impasible el adem\u00e1n, consideraron una buena idea desfilar sobre los cad\u00e1veres de sus compatriotas orgullosos de sus ritos y mostrando sus s\u00edmbolos como se\u00f1a de identidad. \u00a1Yo soy! Mientras los bohemios hac\u00edan, sin refugiarse en las connotaciones absolutas que el verbo ser tiene en castellano. Los que eran Espa\u00f1a viv\u00edan obsesionados con cumplir el destino universal de la raza, mientras que los bohemios no ten\u00edan proyectos m\u00e1s all\u00e1 de conseguir un caf\u00e9 con leche y media tostada con la que sobrevivir otro d\u00eda m\u00e1s en que, si la suerte sonre\u00eda, se podr\u00edan a\u00f1adir unas gotas al caf\u00e9.<\/p>\n<p>La Espa\u00f1a eterna combat\u00eda <em>el monopolio de la Ense\u00f1anza por el Estado, con la escuela \u00fanica, laica y obligatoria, y la privaci\u00f3n de la facultad docente a los religiosos<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> (y continuaba con una serie de dislates que daban \u201cLos protocolos de los sabios de Si\u00f3n\u201d por ciertos), mientras los bohemios celebraban la publicaci\u00f3n de un poema en una revista pidiendo que le a\u00f1adiesen al caf\u00e9 unas gotas de brandy (en el mejor de los casos) o de aguardiente de dudoso origen que el camarero vert\u00eda con racaner\u00eda. <em>Versos que hice en mi juventud balbucientes, imprecisos, con la huella de mi vivir absurdo y desordenado<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>; ah\u00ed estaba Armando Buscarini<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, Pedro Luis G\u00e1lvez, Vidal y Planas y tantos otros que pasaron fugazmente por la literatura antes de desaparecer ignorados por aquellos que, desde sus c\u00f3modas poltronas, sentenciaron sobre una \u00e9poca que tiene aristas inexploradas.<\/p>\n<p>La realidad mancha, y cada ma\u00f1ana una legi\u00f3n desesperada sal\u00eda del Hostal de la Tinaja y sub\u00eda por las calles de Lavapi\u00e9s a intentar poner en pr\u00e1ctica dislocados proyectos y l\u00fagubres alucinaciones en los alrededores de aquellos caf\u00e9s donde se pod\u00eda conseguir la ansiada media tostada. Eran poco m\u00e1s que el perro Paco, sus versos dif\u00edcilmente superar\u00e1n las herm\u00e9ticas puertas de la academia, viviendo con la suprema simplicidad e intensidad que preconiz\u00f3 el movimiento Dad\u00e1. Vidas que acabaron en manicomios, en paredones o exilios, sobre todo olvidados\u2026 Mientras, arrullados a los pies de sus mam\u00e1s, como perritos falderos, una nueva generaci\u00f3n que se dice h\u00edpster, a\u00falla como si fueran lobos solitarios en permanente lucha con su entorno.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5-La-conspiraci\u00f3n-judia-contra-Espa\u00f1a.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-3611 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5-La-conspiraci\u00f3n-judia-contra-Espa\u00f1a-226x330.jpg\" alt=\"5 La conspiraci\u00f3n judia contra Espa\u00f1a\" width=\"217\" height=\"317\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>La tristeza del ep\u00edlogo<\/em>, La novela Corta n\u00ba 165, P\u00e1g. 3, publicada el 1 de marzo de 1919<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Amor de Sacrificio<\/em>, La Novela Mundial n\u00ba 77, publicada 1927<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>La tristeza del ep\u00edlogo<\/em>, La novela Corta n\u00ba 165, P\u00e1g. 7, publicada el 1 de marzo de 1919<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> El baile de los espectros<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> La conspiraci\u00f3n jud\u00eda contra Espa\u00f1a, T\u00edndaro (Felipe Robles D\u00e9gano; aunque el pseud\u00f3nimo lo utilizase tambi\u00e9n Emilio <em>Ruiz Mu\u00f1oz), Ed. Imprenta de Emilio Mart\u00edn, \u00c1vila, 1932.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>La tristeza del ep\u00edlogo<\/em>, La novela Corta n\u00ba 165, P\u00e1g. 26, publicada el 1 de marzo de 1919<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Antonio Armando Garc\u00eda Barrios (1904-1940), el apellido Buscarini se lo atribuy\u00f3 como apellido de un supuesto padre argentino. Tiene una obra irregular, principalmente po\u00e9tica, aunque destaca m\u00e1s como personaje a trav\u00e9s de las obras de los asistentes a la tertulia del Caf\u00e9 Pombo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En una sociedad paliativa es dif\u00edcil comprender las ilusiones, que en muchas ocasiones derivaban en desvar\u00edos, de una generaci\u00f3n que crey\u00f3 poder cambiar el mundo. Una forma de vida que no fue aplastada por las bombas de la segunda guerra mundial, ni erradicada por la guerra fr\u00eda, sus brujas y los cazadores que disparaban a todo lo que se mov\u00eda; la ilusi\u00f3n muere con el triunfo de las tesis de la revoluci\u00f3n cultural de los a\u00f1os sesenta. Aquellos locos que buscaban la playa bajo los adoquines de Par\u00eds y prohib\u00edan prohibir tardaron veinte a\u00f1os en llegar a las instituciones que tanto hab\u00edan criticado, pero llegaron con propuestas nuevas que realmente cambiaron el perfil de la sociedad; momento en el que fueron conscientes de su llegada mediante la rebeli\u00f3n, volcando entonces todos sus esfuerzos en desmovilizar a la juventud para que no los removiesen del poder como ellos hab\u00edan hecho con sus pap\u00e1s. Una gran campa\u00f1a se pone en marcha, la pseudofilosof\u00eda del desencanto, bombardean a trav\u00e9s de los dibujos animados, las series para adolescentes, la literatura juvenil, con una serie de consignas que laminan cualquier voluntad de cambio: \u00a1No es mi problema!, \u00a1No me cuentes historias!, \u00a1A m\u00ed mientras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2208,"featured_media":3610,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[13,60],"tags":[394,392,346,338,393,354],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3609"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2208"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3609"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3609\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3612,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3609\/revisions\/3612"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3610"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}