{"id":3663,"date":"2016-02-22T08:46:51","date_gmt":"2016-02-22T08:46:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3663"},"modified":"2016-02-22T08:46:51","modified_gmt":"2016-02-22T08:46:51","slug":"de-la-posada-al-hotel-parte-2-por-enrique-alonso","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3663","title":{"rendered":"DE LA POSADA AL HOTEL parte 2, por Enrique Alonso"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-Olla-Podrida-II.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-3665 size-large aligncenter\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-Olla-Podrida-II-233x330.jpg\" alt=\"12 Olla Podrida II\" width=\"233\" height=\"330\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-Olla-Podrida-II-233x330.jpg 233w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-Olla-Podrida-II.jpg 822w\" sizes=\"(max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Ning\u00fan crimen grande nace en la vivienda de un pobre<\/em>, reza el dicho popular de una Espa\u00f1a dividida entre los pusil\u00e1nimes que rayan con la estupidez y los ego\u00edstas que no hacen ascos al crimen con tal de lograr sus objetivos. La literatura de la \u00e9poca, entre chistes, juegos de palabras e hip\u00e9rboles nos muestra esa sociedad que presume del autom\u00f3vil m\u00e1s r\u00e1pido, la casa m\u00e1s ostentosa y se pasea del brazo de una pareja que luce como un maniqu\u00ed para hacer babear a los consumidores de banalidades\u2026 Pero que es incapaz de cambiar el rumbo marcado por una tradici\u00f3n y unos mitos que les terminar\u00edan estrangulando. En sus p\u00e1ginas se da por sabido que los gobernantes desconocen los problemas del pueblo, que \u00fanicamente llegan a ocupar sus sillones, por travesuras electorales, aquellos que tienen menos m\u00e9ritos pero que navegan con soltura por las intrigas provinciales. Todo ello aupado por una clase media que se empe\u00f1a en pasar sin brillo por modestos puestos que les aseguren una vida mediocre en la que no tengan que luchar. Y precisamente a este p\u00fablico es al que se dirige la nueva narrativa que juega con la atracci\u00f3n y el miedo, mediocres que quieren saltarse los f\u00e9rreos convencionalismos fascin\u00e1ndose por las formas de un erotismo mistificado en una violaci\u00f3n de las reglas sociales y religiosas. La uni\u00f3n sexual termina convirti\u00e9ndose en una complacencia con ese mal con el que les aterraron durante su infancia, llegando a caer en una liturgia sat\u00e1nica que les repugna y excita. Las p\u00e1ginas de las novelas de quiosco se llenan de ritualismos mal digeridos y caricaturas er\u00f3tico demoniacas que alimentan la fantas\u00eda de transgresi\u00f3n de aquellos que en su vida cotidiana no se atrever\u00e1n a dar un paso que ponga en riesgo su peque\u00f1a cuota de poder.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n dolorosa en que convierten sus vidas, pervertidos por los turbios placeres de la religi\u00f3n, se van convirtiendo en desgarramientos que les llevan a la exaltaci\u00f3n o a la m\u00e1s perfecta aced\u00eda; pero siempre se quedan en el pecado, en la sensaci\u00f3n de lo in\u00fatil que es cambiar la vida a la que han sido designados. Se someter\u00e1n o la romper\u00e1n, volviendo los excesivos ceremoniales cristianos en su opuesto complementario, con intenci\u00f3n de quebrantar el orden establecido, aunque nunca pasaba de lo puramente folcl\u00f3rico. En pocos casos vemos en las paginas de la novela popular a un personaje que ponga en peligro la muy bien establecida Espa\u00f1a carpetovet\u00f3nica; es ingenuo pensar que en toda la literatura que se produjo en aquellos a\u00f1os se pueda rastrear el feminismo, el socialismo, el espiritualismo filos\u00f3fico o cualquier otra idea de esas que ofenden a la gente de orden. Unos pocos autores, como Mario Roso de Luna<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> que s\u00ed escrib\u00eda con fines apolog\u00e9ticos, intentando difundir la teosof\u00eda; Barriobero<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, con sus luchas sociales y ocasionales incursiones de personajes de la pol\u00edtica con obras comprometidas con una idea, pero sin una trayectoria literaria, no pueden considerarse una corriente. Por lo general los autores no propon\u00edan ning\u00fan programa, no buscaban objetivos, \u00fanicamente presentaban problemas cotidianos y los dejaban discurrir por sus historias con naturalidad. Incluso en secciones como <em>A manera de pr\u00f3logo<\/em>, de la Novela de hoy, donde se preguntaba abiertamente sobre temas de actualidad como el divorcio, se vert\u00eda las opiniones de los novelistas sin ninguna directriz editorial. Aquello se convirti\u00f3 en un juego cruel al que todos parec\u00edan jugar con la inocencia de un ni\u00f1o maleducado, y cuyo \u00fanico \u00e9xito fue que esos personajes rid\u00edculos, terribles o ambiguos resultaban simp\u00e1ticos al lector.<\/p>\n<p>Y todo ello tuvo una imagen, y unos profesionales que transformaban esos juegos, p\u00edcaros e ingenuos, en caricaturas; en muchas ocasiones exagerando el erotismo para inducir a leer unas obras que nunca se atrev\u00edan a rebasar ciertos l\u00edmites. Una n\u00f3mina de autores que se contaban por centenares y sin embargo no han merecido la atenci\u00f3n de una cr\u00edtica que ha despreciado sistem\u00e1ticamente el valor semi\u00f3tico de la ilustraci\u00f3n. Si algo queda de aquella literatura es la imagen de modernidad que vemos en las portadas de l\u00edneas claras y colores vivos que llamaban a los lectores desde los expositores de los quioscos, pero pr\u00e1cticamente desconocemos todo de aquellos dibujantes que deconstru\u00edan la imagen, convert\u00edan en s\u00edmbolos las pasiones reprimidas o plasmaban nuevas formas de amor. La literatura popular nunca hubiese conocido el \u00e9xito sin las pesadillas demoniacas de M\u00e1ximo Ramos<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, las visiones psicoanal\u00edticas de Sol\u00eds \u00c1vila<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, los experimentos visuales de Barbero<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> o la visi\u00f3n surrealista de Bagar\u00eda<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Segundones de una literatura de segunda categor\u00eda que no merece la atenci\u00f3n de los que pontifican desde los altares de la intelectualidad. Aquellas meretrices de octod\u00e9cimo que nos dibujaba Bell\u00f3n<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, las siempre sensuales mujeres de Mel<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> que no recataban su feminidad o las escenas de raro exotismo de P\u00e9rez Dolz<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, iban mucho m\u00e1s all\u00e1 de la simple ilustraci\u00f3n; era una ventana que mostraba ese mundo cercano y desconocido a los lectores.<\/p>\n<p>Sirvan estos apuntes, que se recrean en insignificantes an\u00e9cdotas, como homenaje a todos aquellos autores que nunca quisieron la gloria acad\u00e9mica pero lograron con sus historias sencillas y cotidianas que las clases populares se acercasen a la lectura.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-M\u00e1ximo-Ramos-El-vengador-de-Juliano-II.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-3664 size-large aligncenter\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-M\u00e1ximo-Ramos-El-vengador-de-Juliano-II-222x330.jpg\" alt=\"12 M\u00e1ximo Ramos El vengador de Juliano II\" width=\"222\" height=\"330\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-M\u00e1ximo-Ramos-El-vengador-de-Juliano-II-222x330.jpg 222w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12-M\u00e1ximo-Ramos-El-vengador-de-Juliano-II.jpg 1170w\" sizes=\"(max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Roso de Luna, Mario (1872-1931), te\u00f3sofo, abogado y escritor invitado en numerosas publicaciones de la \u00e9poca. Su labor de proselitismo de la teosof\u00eda la complementaba como recopilador de romancces y estudioso sel folclore extreme\u00f1o.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Barriobero Herranz, Eduardo (1875-1939), mas\u00f3n, abogado de causas desesperadas y, a ratos libre, escritor. Uno de los personajes m\u00e1s fascinantes de la \u00e9poca.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ramos L\u00f3pez, M\u00e1ximo (1880-1944), Pintor e ilustrador que transmiti\u00f3 un sentido tr\u00e1gico sobre la vida y la muerte, principalmente en las ilustraciones de las colecciones populares en las que participaba.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Sol\u00eds \u00c1vila, Antonio (1894-1967), autor que no destaco en el campo de la ilustraci\u00f3n pero que hizo algunos aportes interesantes a la est\u00e9tica de la novela corta, principalmente en la novela \u201cInfierno\u201d, de Cesar Juarros, en donde traslad\u00f3 a im\u00e1genes las teor\u00edas psicoanal\u00edticas de este psiquiatra metido a divulgador en \u201cLa novela de Hoy\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Barbero N\u00fa\u00f1ez, Antonio (1889-1962), ilustrador y cr\u00edtico cinematogr\u00e1fico que colabor\u00f3 en las m\u00e1s prestigiosas publicaciones de su \u00e9poca.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Bagar\u00eda Bou, Luis (1882-1940), gran renovador del arte de la caricatura y uno de los pocos autores que ha merecido la atenci\u00f3n de la cr\u00edtica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Bell\u00f3n Uriarte, Antonio (1904-1991), escritor, periodista y dibujante. Gran aficionado a los toros redirigi\u00f3 su carrera tras la guerra hacia el mundo taurino.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Mel (Manuel Sierra Laffite 1898-?), uno de los principales ilustradores er\u00f3ticos de principios de siglo. Sabemos muy poco de su biograf\u00eda. Despu\u00e9s de la guerra Mel desaparece y firma sus obras como Laffite, dedic\u00e1ndose principalmente a la ilustraci\u00f3n infantil.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> P\u00e9rez Dolz, Francisco (1887-1958), artista polifac\u00e9tico que triunf\u00f3 en distintas disciplinas creativas. Gran viajero y genio creativo le encontramos en cada rinc\u00f3n cultural de la \u00e9poca, experimentando en fotograf\u00eda, pintura, m\u00fasica o, como ensayista, en \u201cLa procesi\u00f3n de los \u00abismos\u00bb\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ning\u00fan crimen grande nace en la vivienda de un pobre, reza el dicho popular de una Espa\u00f1a dividida entre los pusil\u00e1nimes que rayan con la estupidez y los ego\u00edstas que no hacen ascos al crimen con tal de lograr sus objetivos. La literatura de la \u00e9poca, entre chistes, juegos de palabras e hip\u00e9rboles nos muestra esa sociedad que presume del autom\u00f3vil m\u00e1s r\u00e1pido, la casa m\u00e1s ostentosa y se pasea del brazo de una pareja que luce como un maniqu\u00ed para hacer babear a los consumidores de banalidades\u2026 Pero que es incapaz de cambiar el rumbo marcado por una tradici\u00f3n y unos mitos que les terminar\u00edan estrangulando. En sus p\u00e1ginas se da por sabido que los gobernantes desconocen los problemas del pueblo, que \u00fanicamente llegan a ocupar sus sillones, por travesuras electorales, aquellos que tienen menos m\u00e9ritos pero que navegan con soltura por las intrigas provinciales. Todo ello aupado por una clase media que se empe\u00f1a en pasar sin brillo por modestos puestos que les aseguren una vida mediocre en la que no tengan que luchar. 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