{"id":3667,"date":"2016-02-22T17:34:46","date_gmt":"2016-02-22T17:34:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3667"},"modified":"2016-02-22T17:36:10","modified_gmt":"2016-02-22T17:36:10","slug":"hacia-el-hogar-postergado-quince-claridades-para-mi-padre-de-ronald-campos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=3667","title":{"rendered":"Hacia el hogar postergado: Quince claridades para mi padre, de Ronald Campos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Campos, Ronald. <em>Quince claridades para mi padre<\/em>. Valladolid: Agilice Digital S.L., 2015. Precio: 3\u20ac (digital); 7\u20ac (impreso)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ronald Campos L\u00f3pez (Costa Rica, 1984) vive actualmente en Espa\u00f1a. Se encuentra cursando un doctorado en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Valladolid. Tiene una maestr\u00eda acad\u00e9mica en Literatura Latinoamericana, otorgada por la Universidad de Costa Rica. Desde el a\u00f1o 2002, ha sido un miembro activo del <em>C\u00edrculo de Poetas Costarricenses<\/em>, coordinado por los aclamados escritores Laureano Alb\u00e1n, Julieta Dobles y Ronald Bonilla. En el a\u00f1o 2013, recibi\u00f3 la menci\u00f3n honor\u00edfica del Concurso de Poes\u00eda de la Editorial de la Universidad de Costa Rica, por su libro <em>La invicta soledad<\/em>. Ha publicado diversos art\u00edculos acad\u00e9micos en varias revistas nacionales e internacionales. Adem\u00e1s, tiene ya publicados siete poemarios con tem\u00e1ticas variadas: <em>Deshabitado augurio<\/em> (2004), <em>Hormigas en el pecho<\/em> (2007), <em>Navaja de luci\u00e9rnagas<\/em> (2010), <em>Varonaria<\/em> (2012), <em>Mendigo entre la tarde<\/em> (2013), <em>La invicta soledad<\/em> (2014) y <em>Quince claridades para mi padre<\/em> (2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00faltimo libro es especialmente \u00edntimo, lo es en la medida en que reconstruye \u2014con un intenso lenguaje po\u00e9tico\u2014 una relaci\u00f3n entre un padre y su hijo, una relaci\u00f3n que ha estado desde hace varios a\u00f1os postergada. <em>Quince claridades para mi padre<\/em> busca, por lo tanto, rescatar el amor entre el yo l\u00edrico \u2014un hijo gay\u2014 y su padre enfermo \u2014un padre que no ha podido comprenderlo\u2014. Dicho rescate se da a trav\u00e9s de la memoria, una memoria recreada po\u00e9ticamente a partir de la dolorosa situaci\u00f3n en la que se encuentran ambos actores l\u00edricos. De acuerdo con lo anterior, en el poemario de Campos (y posiblemente en cualquier situaci\u00f3n humana), la memoria tiene la funci\u00f3n de reelaborar lo vivido, y es solo gracias a esta reelaboraci\u00f3n que se puede dar, en el texto literario (y en la vida), un profundo y renovado significado del v\u00ednculo entre el padre y el hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria es una de las palabras m\u00e1s importantes que tenemos para referirnos al tiempo. Es la dimensi\u00f3n po\u00e9tica del tiempo. De ah\u00ed la relevancia que Campos le otorga en este libro. Sin este elemento ser\u00eda imposible para el yo l\u00edrico revalorar a su padre en el presente. La memoria, como han se\u00f1alado varios fil\u00f3sofos y psic\u00f3logos, es tambi\u00e9n un elemento fundamental de la identidad humana. Entonces, este poemario es la b\u00fasqueda del hijo y de su constituci\u00f3n identitaria en relaci\u00f3n con el padre. Sin embargo, esta b\u00fasqueda parece ser expuesta de forma unilateral; es decir, es el hijo quien recupera la significancia de su padre ahora enfermo, el padre se mantiene en silencio (aunque nos habla a trav\u00e9s del recuerdo): \u201cLa infancia es el deber mayor\/ de toda transparencia, padre.\/ Y en lo perdido recobramos algo ganado\/ para enfrentarnos a la muerte\u201d (\u201cLa claridad de la infancia\u201d, p\u00e1gina 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria del hijo, el pasado del hijo (la memoria, como afirmaba Arist\u00f3teles, es del pasado), es entonces revivida en un momento de sufrimiento y de potencial p\u00e9rdida del padre, de ah\u00ed su necesidad por reescribir su historia conjunta, por dejar de negarse en un acto que se plantea rec\u00edproco, pero que a la vez es reflejo: \u201cSin embargo, hoy\/ regreso hasta tu cama,\/ no a ofrecerte el perd\u00f3n,\/ \u00a1ni a que t\u00fa me lo ofrezcas!\/ Hace cinco d\u00edas que la sangre anticip\u00f3\/ que algo deb\u00eda ya partir.\/ Y aqu\u00ed me tienes.\/ Ahora que lo luminario no\/ te cabe en todo el cuerpo.\/ \u00a1Ahora que la ma\u00f1ana quiso\/ que te fuera insuficiente el pecho para recoger\/ m\u00e1s claridades\u2026!\/ Ahora te acompa\u00f1o a recibir bocanadas\/ \u2014esto no lo olvid\u00f3 Dios cuando olvid\u00f3 tu nacimiento\u2014,\/ a bocanadas\/ el peso girando, girando\/ de un padre entre su noche\u201d (\u201cLa claridad del perd\u00f3n\u201d, p\u00e1ginas 12-13). La memoria, entonces, no se queda en el pasado, se mueve tambi\u00e9n hacia el presente y hacia el futuro del yo l\u00edrico y de su padre. La memoria, en este poemario, es el ayer que viaja al hoy para permitirnos un ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como es patente, predomina en el poemario el tono grave: la memoria que trata de rescatar el hijo, si bien le ofrece sosiego, tambi\u00e9n implica todas las oportunidades perdidas para vincularse con su padre, todo el dolor por una separaci\u00f3n que no debi\u00f3 ser: \u201cEs cierto que el uno al lado del otro\/ somos hoy los testigos\/ de que pudimos ser am\u00e1ndonos\u201d (\u201cLa claridad de tu sombra\u201d, p\u00e1gina 14). Sin embargo, la gravedad se\u00f1alada se torna, al final del libro, en un canto de esperanza, la esperanza por el renacimiento del v\u00ednculo roto: \u201cTu legado, padre, es que hoy hablemos\/ lenguas reci\u00e9n nacidas,\/ cantos donde dialoga\/ Dios escuch\u00e1ndonos,\/ y el mundo se nos descifra\/ sitio exacto para cada nacimiento\u201d (\u201cLa claridad de tu legado\u201d, p\u00e1gina 35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La claridad es, evidentemente, la met\u00e1fora principal de este intenso poemario y, desde mi perspectiva, tiene que ver tanto con una (de)mostraci\u00f3n de la significancia de la relaci\u00f3n padre-hijo, como con una ofrenda que busca activar tambi\u00e9n en el padre una nueva capacidad para entender(se). As\u00ed, este texto literario es en realidad todo un regalo de amor por el padre y para \u00e9l. Como afirm\u00e9 antes, los poemas est\u00e1n planteados desde la perspectiva del hijo, pero es as\u00ed en la medida en que el hijo los presenta como una iluminaci\u00f3n para el padre: la claridad es una <em>ofrenda<\/em>, de ah\u00ed que el yo l\u00edrico quiera llegar al coraz\u00f3n del padre y hacerle entender, con todo su conocimiento po\u00e9tico, la vida que han perdido y la vida que, ya <em>iluminados<\/em>, pueden vivir. Por eso, no extra\u00f1a que <em>Quince claridades para mi padre<\/em> termine con \u201cLa claridad de todo lo posible\u201d: \u201cTodo lo que es posible\/ hoy entre nosotros\/ es esperar que hasta el final\/ lleguemos juntos,\/ esbozar con tu palabra y mi palabra solo\/ un mapa perdonado hasta la muerte,\/ llevar \u2014tarde o temprano\u2014 a casa\/ ese hogar, ese \u00e1mbito donde\/ se han perdido p\u00e1jaros y dioses y hasta el hombre\u201d (p\u00e1gina 38).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hogar postergado se torna, as\u00ed, en el hogar recuperado, un hogar definido por palabras como memoria, padre, madre, Dios, perd\u00f3n, crecimiento, dolor, amor, muerte y, finalmente, vida: la claridad que recoge todas las claridades, la claridad que <em>reune a la sangre con la sangre, y por eso duele <\/em>(\u201cLa claridad de todo lo posible\u201d, p\u00e1gina 39).<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Pablo Rojas Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p>Universidad de Costa Rica<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Campos, Ronald. Quince claridades para mi padre. Valladolid: Agilice Digital S.L., 2015. Precio: 3\u20ac (digital); 7\u20ac (impreso) &nbsp; Ronald Campos L\u00f3pez (Costa Rica, 1984) vive actualmente en Espa\u00f1a. Se encuentra cursando un doctorado en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Valladolid. Tiene una maestr\u00eda acad\u00e9mica en Literatura Latinoamericana, otorgada por la Universidad de Costa Rica. Desde el a\u00f1o 2002, ha sido un miembro activo del C\u00edrculo de Poetas Costarricenses, coordinado por los aclamados escritores Laureano Alb\u00e1n, Julieta Dobles y Ronald Bonilla. En el a\u00f1o 2013, recibi\u00f3 la menci\u00f3n honor\u00edfica del Concurso de Poes\u00eda de la Editorial de la Universidad de Costa Rica, por su libro La invicta soledad. Ha publicado diversos art\u00edculos acad\u00e9micos en varias revistas nacionales e internacionales. Adem\u00e1s, tiene ya publicados siete poemarios con tem\u00e1ticas variadas: Deshabitado augurio (2004), Hormigas en el pecho (2007), Navaja de luci\u00e9rnagas (2010), Varonaria (2012), Mendigo entre la tarde (2013), La invicta soledad (2014) y Quince claridades para mi padre (2015). Este \u00faltimo libro es especialmente \u00edntimo, lo es en la medida en que reconstruye \u2014con un intenso lenguaje po\u00e9tico\u2014 una relaci\u00f3n entre un padre y su hijo, una relaci\u00f3n que ha estado desde hace varios a\u00f1os postergada. Quince claridades para mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3668,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[13,61,46],"tags":[16,326,227,99,180],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3667"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3667"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3667\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3670,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3667\/revisions\/3670"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3668"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}