{"id":750,"date":"2013-03-11T12:25:57","date_gmt":"2013-03-11T12:25:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=750"},"modified":"2013-03-21T14:47:47","modified_gmt":"2013-03-21T14:47:47","slug":"intemperie","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.subverso.es\/?p=750","title":{"rendered":"Intemperie"},"content":{"rendered":"<p><i><a href=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/M76CARRASCO_1-Copiar-644x362.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-755 alignleft\" alt=\"M76CARRASCO_1 (Copiar)--644x362\" src=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/M76CARRASCO_1-Copiar-644x362.jpg\" width=\"207\" height=\"116\" srcset=\"http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/M76CARRASCO_1-Copiar-644x362.jpg 644w, http:\/\/www.subverso.es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/M76CARRASCO_1-Copiar-644x362-330x185.jpg 330w\" sizes=\"(max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/><\/a>INTEMPERIE<\/i>: LA OSTENTACI\u00d3N DEL IDIOLECTO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas Carrasco, <i>Intemperie<\/i>, Barcelona, Seix-Barral, 2013, 221 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ocasiones encontramos en el mundo literario fen\u00f3menos editoriales que aparecen como objetos voladores no identificados, arribistas del espacio sideral \u2014directos al estrellato\u2014, que a pesar de su asentado realismo est\u00e9tico parecen m\u00e1s bien fen\u00f3menos paranormales: cr\u00edtica de p\u00fablico y cr\u00edtica; queda claro, su reino no es de este mundo. Hablamos del debut de Jes\u00fas Carrasco (Badajoz, 1972), con la publicaci\u00f3n de su primera novela, <i>Intemperie<\/i>, y del \u00e9xito fulgurante que \u00e9sta obtuvo en la pasada feria de Fr\u00e1ncfort, donde sin estar a\u00fan editada en Espa\u00f1a consigui\u00f3 contratos para su publicaci\u00f3n en trece pa\u00edses.<\/p>\n<p>El asombro no viene solo por el inter\u00e9s que un autor desconocido ha generado con su \u00f3pera prima en un mercado editorial donde parece que los libros son solo <i>merchandising<\/i> de los autores (el c\u00edrculo del arte: \u00bfel autor vale por sus obras de arte o la obra de arte vale por su autor?) y donde el <i>risk<\/i> es solo un juego de estrategia (pero de mesa), sino porque <i>Intemperie<\/i> juega la baza de la intemporalidad pero sienta sus bases en la riqueza de su vocabulario, en la profusi\u00f3n de nombres, sobre todo del \u00e1mbito rural y de recuperada e innegable sonoridad, que son los aperos con los que Jes\u00fas Carrasco trabaja y los que hacen que su narraci\u00f3n est\u00e9 enraizada en un eje espacio-temporal muy concreto. Vemos venir, por tanto, traducciones a golpe de diccionario, obras que sonar\u00e1n muy diferentes en cada pa\u00eds, aunque en todos ellos sus lectores piensen <i>in illo tempore<\/i>, como si las palabras tambi\u00e9n fueran atemporales, esenciales, naturales respecto a lo que designan, como si sigui\u00e9ramos creyendo en el <i>Cr\u00e1tilo <\/i>de Plat\u00f3n. Apostarse en la intemperie y promulgar la desnudez y la austeridad narrativas no casan bien con cubrirse de significantes, con guarnecerse en la riqueza l\u00e9xica. \u00bfSomos parcos o somos preciosistas?<\/p>\n<p>En contraste con la prodigalidad de detalles nombrados \u2014qu\u00e9 poco condenable es caer en la tentaci\u00f3n de nombrar, poderosa arma de creaci\u00f3n\u2014 encontramos la ausencia absoluta de nombres propios, que se nos niegan de forma significativa. \u00abLe hubiera gustado conocer el nombre del viejo\u00bb, nos dice el narrador casi al final del relato. \u00abEl ni\u00f1o\u00bb huido de su casa, tan indefenso e inocente, \u00abel alguacil\u00bb brutal perseguidor, \u00abel viejo pastor\u00bb, noble y pundonoroso, dispuesto en su rectitud a ayudar al chico. Todos ellos en \u00abel llano\u00bb (el llano en llamas, podremos llamarlo m\u00e1s adelante), infernal, inhabitable, des\u00e9rtico. La ausencia de nombres propios deshumaniza con destreza la historia, y se\u00f1ala, llegado el momento, lo cruento de los hechos transcurridos. En lo que no nombra, en aquello que es conscientemente ambiguo y de abierta interpretaci\u00f3n (el motivo de la huida que desencadena la historia, por ejemplo) es donde m\u00e1s se halla el acierto, pues la sugesti\u00f3n ampl\u00eda nuestra capacidad imaginativa, y el tab\u00fa sacraliza lo ausente, lo subraya. Aquello que construye sin nombrarlo cobra potencia m\u00edtica, se universaliza; de la presencia silente y la libertad interpretativa que nos da el autor para establecer v\u00ednculos y relaciones creamos los s\u00edmbolos.<\/p>\n<p>En el momento en que la sutilidad para sugerir se convierte en detallismo para mostrar en precisas descripciones la escabrosidad de los hechos la trama regresa de lo universal a lo local. Se agradece que haya acci\u00f3n en una di\u00e9gesis lenta y fundamentalmente descriptiva, pero \u2014y esto lo dec\u00edan ya los antiguos\u2014, hay ciertas cosas que es mejor no mostrar ante nuestros ojos en primer plano, sino que pasen fuera de escena, para que sean m\u00e1s efectivas. No hablamos de negar lo descarnado, que es parte fundamental de <i>Intemperie<\/i> y su concepto, solo de no poner la sangre al microscopio para que los \u00e1rboles no eviten que veamos el bosque, de no caer en la \u201cpornograf\u00eda descriptiva\u201d.<\/p>\n<p>Mientras la cr\u00edtica apunta a Delibes y a Cormac McCarthy miramos hacia el p\u00e1ramo y no vemos la fuente, pero \u2014eso s\u00ed\u2014 sentimos mucha sed. Y tener sed de m\u00e1s con una primera novela rural, de arquetipos morales, de lazarillos y demonios, de s\u00edmbolos y desiertos con extra\u00f1a densidad de western no es un mal comienzo. Ojal\u00e1 el pozo no se seque ni el agua (poco corriente) de Jes\u00fas Carrasco se estanque.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Para la secci\u00f3n de Rese\u00f1as, puedes enviarnos tu libro a:\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<div style=\"text-align: left;\">Revista Subverso<\/div>\n<div style=\"text-align: left;\">Departamento de Literatura Espa\u00f1ola y Teor\u00eda de la Literatura y Literatura Comparada<\/div>\n<div style=\"text-align: left;\">Facultad de Filosof\u00eda y Letras (Campus Miguel Delibes)<\/div>\n<div style=\"text-align: left;\">47011 Valladolid (Espa\u00f1a)<\/div>\n<\/blockquote>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTEMPERIE: LA OSTENTACI\u00d3N DEL IDIOLECTO &nbsp; Jes\u00fas Carrasco, Intemperie, Barcelona, Seix-Barral, 2013, 221 p\u00e1gs. &nbsp; En ocasiones encontramos en el mundo literario fen\u00f3menos editoriales que aparecen como objetos voladores no identificados, arribistas del espacio sideral \u2014directos al estrellato\u2014, que a pesar de su asentado realismo est\u00e9tico parecen m\u00e1s bien fen\u00f3menos paranormales: cr\u00edtica de p\u00fablico y cr\u00edtica; queda claro, su reino no es de este mundo. Hablamos del debut de Jes\u00fas Carrasco (Badajoz, 1972), con la publicaci\u00f3n de su primera novela, Intemperie, y del \u00e9xito fulgurante que \u00e9sta obtuvo en la pasada feria de Fr\u00e1ncfort, donde sin estar a\u00fan editada en Espa\u00f1a consigui\u00f3 contratos para su publicaci\u00f3n en trece pa\u00edses. El asombro no viene solo por el inter\u00e9s que un autor desconocido ha generado con su \u00f3pera prima en un mercado editorial donde parece que los libros son solo merchandising de los autores (el c\u00edrculo del arte: \u00bfel autor vale por sus obras de arte o la obra de arte vale por su autor?) y donde el risk es solo un juego de estrategia (pero de mesa), sino porque Intemperie juega la baza de la intemporalidad pero sienta sus bases en la riqueza de su vocabulario, en la profusi\u00f3n de nombres, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":755,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[60],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/750"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=750"}],"version-history":[{"count":8,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":754,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/750\/revisions\/754"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/755"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.subverso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}